Quintriqueo, Rucci y las señales de una reconfiguración política con identidad neuquina
Un café y algunos minutos para desgranar los puntos principales de la política provincial en los que coinciden. El apoyo a Mariano Gaido en la capital y la defensa de los intereses provinciales frente a la escalada de los espacios nacionales.
Hay fotos que incomodan. No por lo que muestran, sino por lo que sugieren. La imagen del encuentro entre Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE Neuquén y máximo referente de Más Por Neuquén; y Marcelo Rucci, secretario general del sindicato Petroleros Privados y Presidente del partido Fuerza Neuquina y Federal, es una de ellas.
Dos figuras fuertes del sindicalismo neuquino, dos espacios distintos, dos trayectorias con peso propio. Y, sin embargo, una coincidencia que empieza a tomar forma: la necesidad de pensar Neuquén desde Neuquén.
No fue una cumbre, ni un acuerdo cerrado. Fue, como lo definió el propio Quintriqueo, “un café corto”. Pero en política, a veces, los cafés dicen más que los discursos.
La coincidencia central: que Neuquén se gobierne desde Neuquén
En un escenario nacional atravesado por tensiones económicas y decisiones que impactan de lleno en las provincias, la primera coincidencia entre ambos dirigentes es clara: poner un límite a la injerencia de estructuras políticas nacionales en el destino de la provincia.
No es un dato menor. Como ocurrió en las épocas de esplendor kirchnerista y macrista, Neuquén, con Vaca Muerta como motor estratégico, se ha convertido en un territorio codiciado por la fuerza nacional dominante. Pero esa centralidad también abre un debate incómodo: ¿Quién decide sobre los recursos, el desarrollo y el futuro?
Quintriqueo lo plantea sin rodeos: la provincia debe sostener su autonomía. Y en ese punto, el encuentro con Rucci deja de ser anecdótico para transformarse en un mensaje político.
Desarrollo que no derrama: la otra cara de Vaca Muerta
Detrás de esa coincidencia hay un diagnóstico compartido. Neuquén crece, sí. Pero no todos crecen en Neuquén.
El dirigente de ATE pone el foco en una realidad que muchas veces queda fuera del relato del desarrollo: la crisis social que convive con el boom energético. Falta de empleo para quienes llegan buscando oportunidades, situaciones de vulnerabilidad extrema y un Estado que, según plantea, no logra contener esa presión.
La pregunta de fondo es incómoda pero necesaria: ¿Hasta dónde el modelo actual genera inclusión real?
La política como herramienta propia
Otro punto de encuentro entre Quintriqueo y Rucci tiene que ver con la construcción política. Ambos avanzaron en la creación de sus propios espacios, por fuera de las estructuras tradicionales.
La lectura es clara: ya no alcanza con representar sectores, hay que disputar poder. Porque, como admite el propio Quintriqueo, sin herramienta electoral propia, las decisiones siempre terminan en manos de otros.
Es un síntoma de época. El descreimiento en los partidos tradicionales, la necesidad de representación directa y la búsqueda de identidad propia empiezan a moldear una nueva etapa en la política neuquina.
Gaido, el punto de apoyo
En el plano municipal, la posición es más definida. Quintriqueo no duda en marcar su respaldo a la gestión del intendente Mariano Gaido.
El argumento no es ideológico, sino práctico: continuidad de obras, expansión de servicios y una percepción de mejora concreta en la ciudad. En un contexto donde la política suele fragmentarse, el apoyo a una gestión local que muestra resultados aparece como un ancla de estabilidad.
No es un apoyo menor. Es una señal de hacia dónde pueden converger distintos sectores en el corto plazo.
Figueroa, entre la relación institucional y la tensión política
Distinta es la relación con el gobernador Rolando Figueroa. Hay diálogo, hay historia compartida, pero también hay diferencias.
Quintriqueo lo deja entrever en conflictos recientes dentro del Estado provincial, donde cuestiona decisiones que, según plantea, afectan derechos sindicales. La relación existe, pero no es lineal.
Y ahí aparece otra clave del escenario actual: la convivencia entre acuerdos estratégicos y tensiones cotidianas.
Lo que deja la foto
La política neuquina está en movimiento. La reunión entre Quintriqueo y Rucci no define un frente, pero sí marca un clima.
Un clima donde:
- La defensa de la autonomía provincial gana centralidad.
- El modelo de desarrollo empieza a ser discutido.
- Los liderazgos locales buscan mayor protagonismo.
- Y las alianzas ya no responden a estructuras tradicionales.
Neuquén crece. Pero la discusión ahora es otra: cómo se distribuye ese crecimiento y quién lo conduce.
Porque, al final, no se trata solo de una foto. Se trata de lo que esa foto anticipa.
Te puede interesar...
Leé más
Neuquén mira 12.000 años atrás: hallazgos en la Cuenca del Agrio reescriben la historia humana
Repudiable: Vandalizaron un cartel en la ruta que recuerda a una víctima de siniestro vial
Emiten alerta amarilla por viento y lluvia para gran parte de la provincia de Neuquén
Noticias relacionadas











