La conducción Tapia-Toviggino, cada vez menos creíble, se ve amenazada por la intención de Mauricio Macri de quedarse con la conducción de AFA.
La acumulación de arbitrajes sospechosos y tendenciosos, favores económicos y cambios reglamentarios para evitar descensos le han quitado credibilidad al fútbol argentino, si es que alguna vez la tuvo.
Julio Humberto Grondona comparte con Claudio Tapia la virtud de haber mejorado notablemente la estructura de selecciones nacionales y al mismo tiempo deteriorado los campeonatos domésticos.
La obtención de los títulos en 1978, 1986 y 2022 les dio carta blanca. Construyeron poder, recibieron favores, devolvieron beneficios y así fue que el fútbol local se fue desprestigiando.
A la situación actual se le suma la crisis económica, que por el tipo de cambio expulsa a los mejores futbolistas rápidamente del medio local y ya no es seductora para los sudamericanos que buscan saltar a Europa como antes hacían colombianos, paraguayos, uruguayos y chilenos.
Pero en esa construcción de poder, Pablo Toviggino es más parecido a Grondona que el propio Tapia. Es el el actual tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino, pero no maneja solo números, sino la parte política de AFA, ya que aglutina el poder del fútbol del interior, las ligas y los clubes.
La dupla Toviggino-Tapia es la responsable de la ausencia de credibilidad del fútbol argentino, porque son los que definen sacar u otorgar más descensos mientras se están jugando los torneos, designan árbitros sospechados de corrupción y los premian después de protagonizar papelones por todo el país.
El propio Tapia es casi dueño de Barracas Central, uno de los más beneficiados por arbitrajes lamentables.
Pero ahora apareció un nuevo actor que cambia la ecuación. No es lo mismo que hable Tevez a que lo haga Larriera (Newell's) o Vaccari (Defensa y Justicia), porque Carlos tiene mucha más espalda desde todo punto de vista. Y detrás del Apache está la figura de Mauricio Macri, con serias intenciones de quedarse con el fútbol, imponer las Sociedades Anónimas y adueñarse de los derechos de televisación con sus empresarios amigos.
A esta gestión de Tapia y Toviggino le entran todas las balas porque ellos mismos se encargan todos los fines de semana de que así sea.
Cuidado futboleros, no sabemos si puede ser peor el remedio o la enfermedad.
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