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La Mañana Juan Domingo Perón

Después de 17 años, finalmente Perón volvió al país

El 17 de noviembre de 1972, luego de 17 años de exilio, finalmente el líder peronista regresa a su patria. 35 mil soldados tienden un cerco alrededor del aeropuerto de Ezeiza. 

La “Revolución Libertadora” que derrocó al General Perón en 1955 tenía como objetivo desperonizar la Nación. Para esta ardua tarea, los militares que usurparon el gobierno se valieron de la proscripción y la represión, sin embargo su cruzada resultó un total fracaso. A pesar de las dirigencias colaboracionistas y los gobiernos títere, el peronismo no sólo no desapareció en los años que siguieron al golpe de la “Libertadora” sino que llegó a ampliar su base social y a radicalizar sus formas de lucha.

Perón desplegó una estrategia (que el denominaba “guerra integral”) de acorralamiento del gobierno militar con todas las herramientas políticas a su alcance. Desde el 55 hasta fines de los años 60, su ariete principal fueron las organizaciones sindicales, la CGT y las 62 Organizaciones (donde se nucleaban los sindicatos mas peronistas). Desde lo partidario daba vida al sector dirigencial del PJ y su Rama Femenina. Pero ademas tejía alianzas con otros partidos como la Democracia Cristiana, la UCR y la Union Cívica Intransigente (UCRI) que habían sido sus enconados adversarios.

También operaba por lineas internas de militares en actividad y en retiro, que eran fuente de permanentes conspiraciones. Por supuesto estaban los sectores del peronismo combativo como el MRP (Movimiento Revolucionario Peronista) y otros grupos de JP (que no tenían la fuerza y volumen que van a tener en los 70). Recién después del Cordobazo se acelera la peronización de los sectores medios universitarios. Y, algunos grupos van a acompañar el surgimiento y crecimiento de las organizaciones armadas peronistas.

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Cada vez resultaba más evidente que un país con el peronismo excluido resultaba inviable. Buscando una salida Lanusse impulsa el “ Gran Acuerdo Nacional” (GAN). La propuesta podría sintetizarse de la siguiente manera: incluir al peronismo, pero excluyendo a su conductor de la presidencia. Lanusse realizó oficialmente el llamado a elecciones, fijando como fecha para los comicios el 11 de marzo de 1973. Y, para obstaculizar la estrategia de Perón, impuso una cláusula prohibiendo la participación de todo aquel que no tuviera residencia permanente en el país antes del 25 de agosto de 1972.

Al mismo tiempo, Perón empezó a delinear su armado político y lanzó el Frente Cívico para la Liberación Nacional (FRECILINA), antecedente del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), presentado como una alianza cívica, no electoral, constituida “por todas las fuerzas que de una u otra manera anhelan liberar al país de las desgracias que lo azotan”. De esta manera, Perón pretendía garantizar la salida institucional en elecciones libres, terreno en el que se sabía infalible.

Lanusse en el libro “Mi Testimonio” explica la estrategia de Perón: “Las posibilidades de Perón antes del retorno consistían-en síntesis- en constituir un gran frente electoral opuesto al GAN (…) Asimismo podía buscar la interrupción del proceso de institucionalización, indirectamente por medio de un golpe militar; o directamente, provocando una situación de insurrección popular o decretando la abstención revolucionaria”

El charter de la esperanza

El martes 7 de noviembre, Perón fijó fecha de regreso para el 17 del mismo mes. 160 personas acompañarían al general en el avion Giussepe Verdi de Alitalia. Mitad por protocolo y mitad por seguridad (si derribaban el avión mataban a 160). No era un supuesto ilógico. Carlos Mugica, antes de partir, confesó ( a Federico Lanusse que lo llevo hasta Ezeiza) su temor de ser derribados . Por el otro lado, el entonces contraalmirante Massera señalaba off the record a los periodistas de Clarín y La Opinión “no llega, lo volteamos”. Lanusse por el contrario hacia ingentes esfuerzos por evitar un atentado, que lo hubiera hecho pasar a la historia, como el peor de los criminales.

En el charter iban, ademas de dirigentes peronistas, personajes del deporte y la cultura, como : Chunchuna Villafañe, Marta Lynch, Marilina Ross, Leonardo Favio, Jose Sanfilippo, Miguel Bellizi, Juan Carlos Gene, los sacerdotes Jorge Vernazza y Carlos Mugica, entre otros, que formaban una especie de escudo humano alrededor del General.

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Perón llega como prenda de paz

Hay muchos Perón, según el momento y circunstancia en que tomemos su foto. Un error común, es tomar alguna frase o texto de Perón, que venga bien al momento político, y repetirlo sin ubicarlo en el tiempo histórico y el contexto en que lo dijo.

El Perón que regresa en 1972, es el Perón de la sabiduría, el Perón que ha olvidado y perdonado agravios y viene en la búsqueda del reencuentro de los argentinos.

En los mensajes que difunde antes de su arribo lo dice claramente: “Mi misión es de paz y no de guerra. Vuelvo al país, después de dieciocho años de exilio, producto de un revanchismo que no ha hecho sino perjudicar gravemente a la Nación.(…) Ello me ha impulsado a retornar a la Patria, después de dieciocho años de ostracismo, por si mi presencia allí puede ser prenda de paz y entendimiento, factores que según veo, no existen en la actualidad. Pienso que la situación del país bien impone cualquier sacrificio de sus ciudadanos, si con ello se crea el más leve resquicio de soluciones.”

“Ya van a ser casi treinta años que me encuentro empeñado en alcanzar tales soluciones y anhelo, si ello es posible, prestar quizá mi último servicio a la Patria y a mis conciudadanos. Por eso a pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la más buena voluntad, sin rencores – que en mí no han sido nunca habituales- y con la firme decisión de servir. Si ello es posible.”

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35 mil soldados rodean Ezeiza

El régimen tenia temor a un nuevo 17 de Octubre . La dictadura desplegó alrededor de Ezeiza un cerco policial militar nunca visto. Admitido oficialmente fueron 35 mil efectivos, con una ultima barrera de tanques, y carriers de guerra. La dirigencia peronista de todos los sectores no organizó la movilización. Y finalmente fue el pueblo, que de forma espontanea, se movilizo bajo la lluvia, a recibir a su líder.

La CGT convocó al paro, pero el gobierno decreto asueto, y no hubo grandes columnas sindicales. FAR y Montoneros a esa fecha todavía no tenían la organización, ni la cantidad de cuadros que sumarán meses después. Y decidieron quedarse “autoacuartelados” en previsión de no se sabe que estrategia. No hubo carteles de FAR y Montoneros en la movilización. En el interior, los grupos juveniles decidieron hacer actos locales, también sumados a una estrategia confusa que hablaba de sublevaciones de militares peronistas.

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A las 11,15 hs el avion Giussepe Verdi toco pista. Solo 300 invitados permitidos por el ejercito saludaban desde la terraza, cuando Perón piso suelo patrio y alzo sus brazos. Alojados en el hotel Internacional; Lanusse hizo su ultimo intento de condicionarlo. Le impedía la salida del hotel, para que aceptase reunirse con él. Perón estaba prisionero. Dispuesto a salir, en el pasillo un desbocado comisario saco su pistola para detenerlo. Finalmente en la madrugada del 18, Lanusse acepto su nueva derrota y dejo partir la comitiva hacia la casa de Gaspar Campos.

El cruce del rio Matanza

El artista plástico Daniel Santoro explicando su pintura, el cruce del Riachuelo, dice que “todo cruce de aguas mitologicamente es un cambio definitivo, es un cambio de estado del pueblo o del individuo”. Si la generación del 45 tuvo su bautismo en el cruce del Riachuelo el 17 de Octubre, la del 70 tuvo su Rubicón en el cruce del Matanza el 17 de noviembre de 1972. Hoy el peronismo recuerda esta fecha como “el Día de la Militancia”.

Para recrear esa histórica jornada - que por suerte, terminó sin muertos, ni heridos graves - lo mejor es revivirla a través del relato de algunos de sus protagonistas. Todos los nombrados a continuación fueron jóvenes militantes de distintas agrupaciones que tomaron parte en esta movilización.

Alfredo Ossorio : “el regreso de Peron, era la sensación de estar arañando la libertad, era el sueño revolucionario, el cubría todas esas expectativas de cambio, de transformación de la Patria”.

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Inés Iglesias (Silvia) : “fue uno de los momentos mas gloriosos de los que pude participar...llegamos temprano a Ciudad Evita, las puertas de las casas estaban abiertas...ya sobre la ruta la movilización era increíble y sentí una sensación de ser transportada por una fuerza, una voluntad popular, que iba rompiendo los cordones militares...los soldados conscriptos, debajo de sus cascos dejaban ver sus caras conmovidas, muchos lloraban...cuando subimos el terraplén del rio mire hacia atrás y vi serpenteando columnas interminables de compañeros...el cruce era difícil y las mujeres nos apoyábamos en los compañeros para cruzar.”

Jorge Veliz (Chacho): “no solo era ir a recibirlo sino también cuidarlo de los que amenazaban matarlo...ese día se respiraba que era el fin de una etapa, habíamos hecho realidad el luche y vuelve. De pronto avanzábamos por el campo con un gran rugido, como si fuésemos esos ejércitos de antaño lanzados al combate. El cruce del rio producía una emoción especial, era meterse al agua fría, sentir como el barro comenzaba a subir por el cuerpo, se te pegaba, era la lucha contra los elementos”.

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Ricardo Gomez (Lolo): “ Llovía mucho cuando salimos desde Moreno en una especie de procesión; colectivos, chatas viejas, hasta un carro creo, íbamos por caminos de tierra buscando esquivar los retenes militares...al amanecer la gente salia de las casas y se sumaba...era increíble. Llegamos a Ciudad Evita a una plaza, eramos miles. Gente todas las edades, mujeres en batones, hombres grandes, la lluvia, el barro, el humo de los gases, era surrealista. Era un retrato bíblico, el pueblo buscando al mesías. Avanzábamos y de pronto caíamos de cabeza al rio. Se armaba una cadena de brazos para ayudar a cruzarlo. Mojados y embarrados hasta la cabeza, pero envalentonados y felices. Cuando estábamos a metros de la cerca del aeropuerto nos tiraron los carriers encima. Allí escuchamos el avión y cantamos la marcha. Era Peron era el sueño por el que había luchado mi viejo, por el que habían muerto tantos compañeros.”

Javier Mouriño: “Yo tenia 17 años; mi viejo cerró las puertas con llave para que no pudiera salir, tenia miedo que me pase algo. Me escape por la claraboya del baño y me fui a la Unidad Básica. Seriamos 150. Llovía pero eramos imparables, y seguíamos adelante, había que llegar a Ezeiza a defender a Perón. Empezaron con gases lacrimogenos. Balas de goma y balas de plomo. Una granada de gas le pegó en el muslo a una compañera de secundarios Ana Maria Spindola . Le atravesó el vaquero y le penetro la carne. Nos dispersábamos y nos volvíamos a juntar. Caminamos, puteamos, lloramos y cantamos”

Vidal Gimenez (el Negro): “Cruzamos el rio y nos metimos en el bosque de eucaliptos, allí dentro eramos miles, de pronto empezaron los carriers a tirar con ametralladoras a la copa de los arboles...cortaban la ramas y caían...allí vimos que ya no era posible avanzar mas, eran balas de plomo...tuvimos que retroceder y volver a cruzar el rio”.

Federico Lanusse: “avanzando por la ruta de pronto nos enfrentamos a un pelotón militar rodilla en tierra apuntándonos con fusiles, por esas cosas de locura no nos detuvimos, el oficial dudo unos segundos y dio la orden de bajar las armas...pasamos junto a los soldaditos que lagrimeaban de emoción y nos hacían la V de la victoria”.

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La historia de una foto

Federico Lanusse, veinteañero en ese entonces, completa su relato mostrándome una foto que encontró en la contratapa de un libro. “Cuando estoy por cruzar el rio, tropiezo con una mujer, con pantalones negros y un paraguas. Le digo “señora no cruce, se va a mojar toda”.

Ella me responde: “joven, yo espere muchos años que vuelva el general, así que voy a cruzar”. Me dio el paraguas y se tomo de mi brazo como sostén. Era una escena un poco extraña. Cruzamos con agua y barro hasta la cintura, pero sin cerrar el paraguas...supongo no querría arruinar su peinado. Para mis adentros pensé “que el fragor de la lucha no le haga perder la elegancia”.

El New York Time “no vuelven nunca mas”

Quince años antes, el 1 de marzo 1957, mientras Peron estaba en el exilio y la Resistencia Peronista, era duramente reprimida por la dictadura de Aramburu, el influyente diario New York Time publicó un editorial que llevaba por título “Peron versus Argentina” .

Expresaba entre otros conceptos: “En general Argentina está recuperando la debida categoría de país agropecuario, maravillosamente rico.”

A juicio de EEUU Argentina hacia bien en abandonar su sueño de ser una de las potencias industriales de los años 50 y volver al país agro-pastoril proveedor de carnes y cereales y comprador de productos industriales.

El NYT cerraba la nota una frase que la ibamos a escuchar muchísimas veces más : “En el futuro de Argentina hay muchas cosas inciertas, pero de una no pueda ver la menor duda: Juan Perón nunca volverá al poder.”

Claro, a veces los editoriales de los diarios que pronostican que “el peronismo no vuelve nunca mas” se equivocan.

(*) El columnista es autor de “La Lealtad-Los montoneros que se quedaron con Peron” y “Salvados por Francisco”

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