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La Mañana extorsión

El audio de la extorsión al soldado que se suicidó en Olivos: así operaban a través de una App de citas

Se trata de una red de extorsión que operaba desde varias cárceles. Gómez fue una de las víctimas y todo se reveló por una carta que dejó.

A través de una investigación que lleva adelante la Justicia y el Ministerio de Seguridad, se confirmó que el suicidio de un soldado en la Quinta de Olivos, desembocó en el descubrimiento de una banda delictiva que operaba a través de una App de citas.

La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado y el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni brindaron una conferencia de prensa donde revelaron detalles sobre lo que habría sucedido con Rodrigo Gómez y su vínculo con la "Pyme del delito".

Según indicaron, Gómez dejó una carta previo a su muerte donde nombraba una app de citas que le había traído problemas. Tras un arduo análisis de la carta se confirmó que la extorsión ocurrió a través de Evermatch, una aplicación desde la cual los usuarios entablaban conversaciones con "mujeres que no existen".

delincuentes extorsión soldado

Desde esta aplicación se contactaron con la víctima, usando un perfil falso a nombre de "Julieta Ayelén Cardozo". A raíz de un cruce de mensajes, los delincuentes lograron crear un "entramado de manipulación extorsiva".

Los responsables de la extorsión al soldado Gómez

La investigación permitió identificar a los principales líderes de la banda: Tomás Francavilla, conocido como "Nahuel Contti", detenido en la Unidad 36 de Magdalena; Kevin Manuel Sandoval, alojado en la Unidad 26 de Olmos; y Mauricio José Duarte Arecó, también detenido en Magdalena.

Los tres dirigían las maniobras desde el interior de las cárceles. Además, se realizaron allanamientos que derivaron en un total de siete detenciones, incluyendo a personas externas encargadas de recibir y mover el dinero. Uno de los puntos centrales de la investigación está relacionado con el uso sistemático de teléfonos celulares dentro de los penales.

La jueza Arroyo Salgado explicó que, aunque la ley de ejecución penal solo garantiza el contacto familiar mediante visitas, durante la pandemia se habilitó el uso de celulares a través de un habeas corpus colectivo, una práctica que se mantuvo luego sin controles claros.

El audio del terror

Una mañana, Gómez recibió en su celular un mensaje de voz femenino, exaltado y amenazante. “¡Degenerado! ¿Quién te pensás que sos para mandarle eso a mi hija? ¡Ya me estoy yendo a hacer la denuncia! Diecisiete años tiene mi hija. ¡Ya, me voy a hacer la denuncia!”.

Los investigadores identificaron este mensaje como el “audio del terror”, diseñado para generar pánico inmediato y bloquear cualquier reacción racional.

El audio del Terror

El estafador que se hacía pasar por un policía

Según revelaron, el soldado recibía imágenes bajadas de internet y mensajes que finalmente terminaban con una extorsión. "Lo llamaron al soldado, una madre alterada, diciéndole que la chica supuestamente era menor de edad y lo amenazaron con que iban a iniciar una causa", explicó el periodista Julio López en diálogo con TN.

A raíz de esto, el joven comenzó a recibir llamados donde un presunto policía habría tomado la denuncia y solicitaba pedidos de transferencias de dinero para "frenar la causa".

Resulta que los estafadores usurparon la identidad de Matías Nahuel Conti, quien efectivamente es integrante de la Policía de la Ciudad, pero nunca llamó a Gómez ni investigó un caso de abuso de menores.

El falso policía era Francavilla, delincuente detenido en la Unidad 36 de Magdalena. En las conversaciones con Gómez aseguraba que existía una causa judicial en trámite y que, para evitar consecuencias legales, era necesario realizar pagos inmediatos. A Gómez le enviaron fotos genéricas, sin mostrar caras, y generaron confianza hasta comenzar con las extorsiones.

Incluso, comenzó a circular un audio en el que el delincuente confiesa que era uno de los que orquestaba estas estafas y reveló el modus operandi, del cual alrededor de 300 personas resultaron damnificadas.

así operaba la banda extorsiva desde la cárcel

Las transferencias que realizaba el soldado de 21 años eran a cuentas bancarias a nombre de mujeres vinculadas a la organización, que actuaban como intermediarias. Luego de ello, el dinero era repartido en distintas operaciones para dificultar su rastreo. De hecho, se constató la transferencia de $600.000 a la cuenta de la novia de uno de los delincuentes.

En la carta que dejó el soldado que se quitó la vida en Olivos también había anotaciones económicas, cálculos de deudas y referencias a pagos realizados.

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