Gendarmería detuvo a un policía y descubren que llevaba dos ametralladoras ocultas en su campera
Gendarmes detuvieron la marcha de un hombre que se trasladaba hacia Posadas en una moto sin patente. Al notar que tenía algo debajo de la campera, le pidieron que la abra: llevaba, contra el pecho, dos ametralladoras FMK3, dentro de una bolsa de nylon celeste. Cuando lo identificaron, se dieron cuenta que estaban frente a un policía de la provincia de Misiones.
Todo ocurrió en las últimas horas durante un control fijo que tiene Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 105, en el cruce con la ruta provincial 205.
Fuentes del caso citadas por Infobae indicaron que las ametralladoras podrían tener como destinataria una organización narco paraguaya que opera en Posadas y trafica marihuana a la Argentina y a Brasil. Los nuevos líderes de esa estructura, que ascendieron tras el homicidio del dirigente liberal Derly “Puco” Guzmán Argüello, poseen propiedades en zonas fronterizas, señalaron.
El policía, suboficial subalterno de la fuerza de seguridad misionera e identificado como D.C., fue detenido por tenencia ilegal de arma de fuego y supresión de número o grabado.
Qué tipo de armas son
Catalogadas como armas de guerra, las FMK3 secuestradas al policía tienen numeración suprimida, pero se puede leer con claridad su origen: la fábrica estatal de armas portátiles “Fabricaciones Militares”, de Rosario.
Se trata de un subfusil calibre 9 x 19 mm, diseñada y fabricada a mediados de la década de los 70; “que funciona a cierre abierto no calzado (blow-back), por simple masa de inercia, y un cerrojo denominado de masa adelantada (overhung-bolt)”, de acuerdo al Centro de Estudios Balísticos (CEsBa) de Rosario.
“Es una arma compacta, de alta capacidad de fuego, de excelente precisión y seguridad; especialmente diseñada para el combate a corta distancia.; con cargadores rectos de 20 y 40 cartuchos; su armadura está construida totalmente en chapa estampada y posee culatín retráctil”, agrega la descripción.
Por presentar esas características, se trata de un armamento muy buscado por las organizaciones criminales. De acuerdo a los detectives, en el mercado negro, este tipo de ametralladoras no tienen un valor fijo y los vendedores no respetan el valor en plaza.
“A veces, es muy barata y a veces, muy caras. Depende el momento”, indicaron. “No importa el precio, sino la oportunidad. Dónde pueden conseguir, ahí compran”, añadió la fuente que apuntó que una pistola puede costar unos 500 dólares en la zona.
De todos modos, los agentes de Gendarmería valuaron las armas secuestradas, junto a la moto, en un 1.715.000 pesos.
Los soldados de las bandas narco que operan en esa zona de la frontera utilizan las FMK3 para cuidar las cargas que ingresan a través del Río Paraná y que acopian en la selva misionera. Por lluvias o controles, los camiones destinados al traslado de los cargamentos a centros urbanos pueden demorarse por lo que aumenta el riesgo de perder la droga en manos de otros grupos.
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