Aun no pudieron identificar a las víctimas pero encontraron una pista reveladora en el interior de la embarcación. El descubrimiento ocurrió en el río Coronda.
Dos hombres fueron hallados sin vida dentro de una lancha encallada entre camalotes, a la deriva sobre el río Coronda, en la provincia de Santa Fe. El descubrimiento activó un amplio operativo policial y judicial.
El episodio comenzó cuando vecinos de la zona costera advirtieron una embarcación sin control, detenida entre la vegetación, y alertaron al sistema de emergencias. Minutos después, efectivos de la Comisaría 19° de Sauce Viejo y personal de la Prefectura Naval Argentina arribaron al sector señalado y confirmaron el fallecimiento de los dos ocupantes.
La escena, por sus características, generó una inmediata intervención del Ministerio Público. Desde un primer momento, la causa quedó bajo investigación como un presunto doble homicidio, a partir de los indicios recolectados en el lugar.
El hallazgo y las primeras pericias en la embarcación
La lancha quedó varada a la altura de la calle Jujuy, en una zona ribereña de Sauce Viejo. En su interior, además de los cuerpos, los investigadores encontraron el cadáver de un animal vacuno y al menos un arma de fuego. Este dato llamó la atención desde el inicio y se transformó en una de las piezas centrales de la investigación.
Según trascendió a partir de fuentes policiales y reconstrucciones publicadas por el diario La Capital, el trabajo pericial inicial estuvo a cargo de la Policía de Investigaciones. Los especialistas constataron que ambas víctimas presentaban múltiples heridas de bala, compatibles con disparos de escopeta. En la escena se secuestraron cartuchos de plomo, lo que sugiere un ataque a corta distancia y con alto poder de fuego.
Hasta el momento, no se logró establecer la identidad de los hombres ni el punto exacto en el que ocurrió el ataque. Tampoco se determinó la hora precisa de los disparos. Los peritos intentan reconstruir el recorrido de la lancha desde el lugar del hecho hasta el sector donde apareció encallada, una tarea compleja debido a las condiciones del río y la falta de testigos directos.
La intervención judicial y las hipótesis en análisis
El fiscal del Ministerio Público de la Acusación tomó intervención inmediata. Entre las primeras medidas ordenó el traslado de los cuerpos a la morgue judicial para la realización de las autopsias, el secuestro de la embarcación y peritajes exhaustivos tanto sobre la lancha como sobre el animal hallado en su interior.
Uno de los ejes centrales de la investigación apunta a un posible caso de abigeato, es decir, robo de ganado. La presencia del vacuno muerto refuerza la hipótesis de que los hombres pudieron haber sido sorprendidos durante el traslado del animal, posiblemente por su propietario o por personal vinculado a campos de la zona de islas. Los investigadores analizan marcas, señales y registros para intentar identificar al dueño del animal y establecer si existían denuncias previas por robos similares.
El fiscal también dispuso peritajes balísticos sobre las armas secuestradas y el relevamiento de antecedentes recientes en el área. La ausencia de cámaras de videovigilancia en el entorno fluvial y la escasa circulación en ese tramo del río complican la obtención de pruebas directas. Por ese motivo, la investigación avanza con un ritmo cauteloso, apoyada en indicios técnicos y reconstrucciones indirectas.
En el lugar del hallazgo de la lancha trabajó un equipo multidisciplinario de la Policía de Investigaciones, junto con personal médico forense. Las tareas incluyeron la recolección de muestras, el análisis de la embarcación y la inspección detallada del vacuno, con el objetivo de determinar si presentaba signos de haber sido sustraído recientemente de campos cercanos.
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