El clima en Neuquén

icon
13° Temp
26% Hum
La Mañana Luis Caputo

La jugada de Caputo para bajar el riesgo país sin pedir préstamos a Wall Street

El Palacio de Hacienda presentó un plan financiero ambicioso hasta 2027. ¿Cómo planea el Gobierno cumplir con los vencimientos sin emitir bonos?

El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el programa financiero de la Argentina para lo que resta de 2026 y 2027 con la intención de forzar una caída del riesgo país que en la última semana se ubicó en 415 puntos.

Junto al viceministro José Luis Dasa y al secretario de Finanzas, Federico Furiase, Caputo dijo que espera que para el 2031 la Argentina pueda obtener lo que se conoce como "investment grade" (grado de inversión).

El titular del Palacio de Hacienda encuadró esa observación en el contexto de un posible segundo mandato presidencial de Javier Milei a partir de diciembre de 2027. No es sencillo, aunque no imposible, señalan las agencias calificadoras.

En la región sudamericana, el único país que tiene "grado de inversión" es Chile. Eso quiere decir que puede conseguir financiamiento en el mercado de capitales global a bajo costo porque es un país seguro para los inversores.

No obstante, las calificaciones que otorgan las agencias crediticias de los bonos de los países no se guían solo por los números de sus cuentas públicas: también se usan criterios de calidad institucional y de reputación.

Dasa reconoció ese escollo que tendría la Argentina en 2031 para obtener la mejor calificación. Y es que el país tiene una reputación precedente mala, con 9 defaults de deuda y ruptura de contratos que lo han convertido en un paria.

De hecho, la Argentina hoy presenta mejores números fiscales que muchas naciones, incluidas potencias capitalistas globales, y sin embargo tiene una calificación "stand alone" lo que quiere decir fuera de la tabla.

Si Argentina consiguiera reducir su riesgo país a niveles del 350 puntos, comenzaría a ubicarse en el promedio regional. No obstante, las autoridades económicas avisaron este lunes que no van a hacer lo que hubieran sugerido los manuales de administración financiera.

Caputo avisó que por el momento no necesita ir a Wall Street a pedir dólares prestados para pagar los vencimientos que quedan de 2026 y los del año que viene. Dijo que se puede arreglar con dólares prestados del mercado local de Argentina, comprando dólares al Banco Central con dinero del superávit fiscal, con préstamos de bancos y organismos y dinero de privatizaciones, entre otros.

La negativa a pedir dólares prestados en el mercado de capitales global tiene una lógica: la tasa de interés que se debería pagar sería más alta que la tasa de crecimiento del PBI, lo que implicaría que en el largo plazo la deuda comenzaría a crecer en relación al tamaño de la economía, lo que puede llegar a un punto en que sea insostenible.

Actualmente, según dijo Furiase, el total del dinero que debe el gobierno nacional equivale al 39% del PBI. Lo había recibido en 2023 en el 56%. Se trata de una buena relación. La mayor parte de los países toman deuda por encima del 100% del valor de su PBI.

Los deseos del ministro Luis Caputo van a quedar supeditados, en definitiva, a la marcha de las encuestas, luego que termine el Mundial de Fútbol, y se empiece a armar el escenario electoral del año próximo.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas