El crecimiento de estas comunidades en TikTok y otras plataformas se expande en plazas de todo el país. Un fenómeno que genera impacto y preocupación en algunos.
El fenómeno de los Therians ha escalado a pasos agigantados en los últimos días. Sus imágenes invaden los canales de televisión y las redes sociales. Aunque muchos siguen sin entender muy bien de qué se trata, ahora llegan los Furrys al centro de la escena digital y social, impulsado por su expansión en TikTok y otras redes en la Argentina y el mundo. Quiénes son y cómo viven.
Mientras crece la curiosidad, también aparece la preocupación por ver a los jóvenes usar máscaras y colas de animales, además de practicar “quadrobics”, una disciplina con la que imitan movimientos de cuatro patas al desplazarse con brazos y piernas. Algunos van más allá: corren, saltan y aterrizan con precisión sobre el pasto, como si replicaran el comportamiento de un animal.
Aseguran que no son una tribu urbana y crecen sus juntadas en distintos puntos del país. Pero ahora, al fenómeno Therians, se suman los Furrys: en qué se diferencian y por qué estos términos ganaron visibilidad en el último tiempo.
Qué significa ser un Therian
Se trata de una identidad interna, no un disfraz. Un Therian (abreviatura de therianthrope) es una persona que siente una identificación interna e integral con un animal no humano. Para quienes forman parte de esta comunidad, esta conexión no es un juego ni una elección voluntaria. Se percibe en un plano espiritual, psicológico o neurológico.
Los Therians sostienen que su “esencia” o alma tiene características animales, describiendo su identidad como la de un animal atrapado en un cuerpo humano.
El animal específico con el que se identifican se denomina teriotipo (o theriotype). Los más comunes suelen ser lobos y felinos, aunque el espectro abarca desde reptiles hasta aves. Y según afirman, son conscientes de su cuerpo humano físico; no sufren alucinaciones clínicas de transformación física, sino que experimentan una identidad animal a nivel interno.
El mundo Furry: de qué se trata este fenómeno
Por otro lado, apareció en escena la subcultura Furrys (del inglés “peludo”), un fenómeno cultural centrado en el interés por animales antropomórficos.
A diferencia de los Therians, no creen ser animales. Su vínculo es creativo, estético y social. El corazón de esta comunidad es el fandom: aficionados a personajes animales que presentan rasgos humanos, como caminar en dos patas, hablar o vestir ropa.
Cada participante suele crear una fursona (una unión de las palabras furry y persona), un avatar o personaje único que los representa dentro de la comunidad.
La expresión de este interés puede ir desde el arte digital hasta la confección y uso de fursuits (trajes de peluche completos) para asistir a convenciones y eventos.
La distinción principal radica en la voluntariedad y la percepción del ser. Para los Therian, se trata de una identidad involuntaria: la persona siente que es el animal en su interior.
En cambio, los Furrys afirman que es una afición o estilo de vida voluntario: la persona juega a ser un personaje animal.
Mientras que un Furrys utiliza un disfraz para interpretar un rol (“roleplay”) y desconectar de la rutina, un Therian usa accesorios (como colas o máscaras) para conectar con su “verdadera identidad”, pero no necesita un traje completo para sentirse animal.
Aunque son grupos separados, existe una intersección: algunos individuos pueden identificarse como Therians y a la vez, participar del fandom furry por gusto artístico.
Qué son los “shifts” y los “quadrobics”
Dentro de la comunidad Therian, existen términos específicos para describir sus vivencias. Uno de los más citados es el shift (cambio, en inglés). Se refiere a episodios temporales, según afirman estos individuos, donde su percepción o mentalidad humana “retrocede” y “predominan los instintos o comportamientos del teriotipo”.
Estos pueden ser mentales (mental shift) o sensoriales, como la sensación de tener extremidades fantasmas (phantom limbs), por ejemplo, sentir una cola o orejas que no existen físicamente.
Otra práctica popularizada en redes sociales son los quadrobics. Se trata de una actividad física que consiste en correr, saltar y moverse en cuatro patas imitando la locomoción animal. Aunque muchos Therians lo practican para conectar con su teriotipo, también se considera un “deporte” o ejercicio que pueden realizar personas ajenas a la comunidad.
Se multiplican los encuentros en Argentina
Ambas subculturas tienen una presencia activa y creciente en el país. La comunidad furry cuenta con una estructura organizada de eventos. Un ejemplo destacado es la Argentina Fur Fiesta (ARFF), una convención anual en la Ciudad de Buenos Aires que en ediciones recientes ha reunido a cientos de artistas y aficionados.
Por su parte, el movimiento therian comienza a visibilizarse en espacios públicos. Recientemente, en la provincia de San Juan, se organizaron encuentros abiertos, como el programado en el Parque Latinoamericano de Albardón. Estos espacios buscan socializar, explicar la identidad y promover el respeto por la diversidad de expresiones.
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