Lo dijo la hija de Pedro Kreder tras los resultados del ADN en la camioneta en la que viajaba la pareja. Cuestionó la idea de que no hubo un delito.
Los resultados de los análisis genéticos practicados en el vehículo donde viajaban Pedro Kreder y Juana Morales, los jubilados desaparecidos hace más de dos meses en Chubut, se conocieron de manera extraoficial este lunes 29 de diciembre y poco después, fueron confirmados por una de las familias.
Según contó Gabriela Kreder, hija de Pedro, las pruebas procesadas por el Laboratorio Regional Forense de la Procuración Fiscal revelaron únicamente perfiles de ADN pertenecientes a la pareja de jubilados en el interior del vehículo. Es decir: no hubo ningún tercero a bordo.
Para los investigadores, esto casi echa por tierra la idea de que pudieron ser víctimas de un delito que terminó en homicidio, hipótesis que de todos modos no se puede descartar totalmente, en tanto no se logre dilucidar qué fue lo que pasó.
Más allá de los resultados de laboratorio, la familia del jubilado, en cambio, vuelve a sostener que la idea de que se bajaron y se fueron del vehículo “no cierra”. Y además, cuestiona la supuesta inactividad de la investigación, a partir de que ya no hay rastrillajes.
"Ya no buscan. Hace bastante que no hay búsquedas como al principio. Solo siguen alguna pista aislada que pueda parecer sospechosa, pero no hay operativos en el terreno", afirmó Gabriela sin vueltas, en contacto con ADNSUR, medio que ya había constatado la veracidad de los resultados de ADN con fuentes judiciales que intervienen en el caso.
."Todavía no tenemos el informe por escrito, pero nos avisaron que el resultado dio únicamente huellas de mi papá y de Juana", contó la familiar. Y aunque reconoció que el dato no la sorprendió, subrayó que tampoco aporta claridad sobre lo que realmente sucedió con su papá y la pareja.
La idea de que los jubilados se perdieron “no cierra”
La ausencia de ADN ajeno fortalece, desde la perspectiva de los investigadores, la teoría de que los jubilados pudieron desorientarse en un ambiente adverso, y perdidos y encallados con la camioneta, decidieron bajarse y abandonarla. Pero Gabriela volvió a rechazar esta versión.
"Ellos siguen sosteniendo que mi papá y Juana se bajaron de la camioneta para buscar ayuda, caminaron por el lugar y se perdieron. Para nosotros, esa explicación no termina de cerrar", dijo sin vueltas.
Lo mismo había sostenido a principios de diciembre, cuando los resultados del estudio de ADN, que eran esperados por ansias por los allegados de Pedro y Juana para poder obtener datos que permitieran orientar la búsqueda, se demoraban.
Larga espera del estudio de ADN en la camioneta
De hecho, en aquel momento el fiscal a cargo del caso, Cristian Olazábal, aclaró que el largo tiempo que se tarda para tener resultados de una pericia de este tipo tiene que ver con que en el Laboratorio “se canalizan rastros de todas las investigaciones de la provincia”.
El funcionario a cargo de la investigación también respondió a algunas críticas en cuanto a cómo se había preservado el lugar en el que fue hallada la camioneta y supuestas alteraciones antes de la toma de muestras para el estudio.
“La camioneta fue custodiada toda la noche por el propio ministro de Seguridad hasta que llegó Criminalística. Las imágenes que circularon fueron posteriores”, aseguró.
Y agregó: “Se han dicho varias cosas, pero yo no tengo que darle explicaciones a ninguna persona que se dedique al periodismo o a ventilar rumores falsos. Se las doy a la familia”, aclaró el fiscal.
Pasados más de dos meses del 11 de octubre, último registro de la pareja cuando salía de Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones para pasar un fin de semana de descanso juntos, los Kreder y los Morales, al igual que cada uno de los muchos que se involucraron en la búsqueda, siguen con un panorama difuso, sin un solo rastro de Pedro y Juana, y sin un solo dato que permita saber qué les pasó.
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