La autopsia reveló lesiones compatibles con una muerte violenta y el fiscal de Comodoro Rivadavia dijo que ya investiga el caso como un crimen.
El resultado preliminar de la autopsia practicada el martes al mediodía sobre el cuerpo de Bernardino "Nino" Villarroel, el querido pastelero de 78 años que fue hallado sin vida tras un incendio en el barrio Kilómetro 5 de Comodoro Rivadavia, en Chubut, arrojó un dato que podría resultar esclarecedor en un caso rodado de misterio: el hombre presentaba múltiples golpes y contusiones, compatibles con una muerte violenta.
El fiscal general Facundo Oribones fue quien adelantó ese resultado preliminar antes de recibir el informe formal. "Por lo que me han informado telefónicamente del Cuerpo Médico Forense, presentaba diversos golpes. Es por ello que la Fiscalía en este momento no descarta ninguna línea de investigación, pero lo cierto es que el caso se investiga como un caso de homicidio”, declaró en las últimas horas el funcionario judicial a ADNSUR.
La hipótesis principal de la Fiscalía es que Villarroel fue asesinado y que el fuego que se desató luego de que los vecinos escucharon una extraña explosión, no fue un incendio accidental, como se creyó en un principio, sino que, por el contrario, fue utilizado para ocultar el crimen.
Pero el caso está lejos de despejar todos los interrogantes que generó, además de la conmoción que significó la pérdida de un jubilado muy reconocido en la ciudad, histórico pastelero del barrio.
“Estamos recabando testimonios junto con la División Policial de Investigaciones. Se entrevistan familiares, vecinos. Desde ya, es de público conocimiento que (Nino) era una persona muy querida en la sociedad en general y sobre todo en el barrio”, expresó Oribones.
Sin indicios de robo
Uno de los elementos que alimenta el mistero es que, por el momento, los investigadores descartan el robo como un eventual móvil del posible crimen: según informaron efectivos de la Seccional y de la División Policial de Investigaciones (DPI) a la fiscalía, en la vivienda no se advirtió que faltara ningún objeto de valor.
"El homicidio en ocasión de robo en principio lo descartamos. Puede ser una línea, pero hoy no es la que seguimos", precisó Oribones.
Tampoco surgieron hasta el momento conflictos previos ni amenazas contra la víctima. "En principio no surgen inconvenientes con ningún tipo de persona. Es por eso que estamos intentando localizar una línea de investigación para apuntar hacia allí", agregó el fiscal.
¿Una explosión antes del fuego?
El lunes por la tarde, vecinos alertaron sobre las llamas en una casa de la calle Ferrocarril 184, en el sector conocido como Ferrocarril Patagónico. Cuando los bomberos lograron controlar el fuego e ingresaron al inmueble, encontraron el cuerpo sin vida de su dueño en medio del humo.
Vecinos del repostero manifestaron posteiormente que antes de que se iniciara el fuego se escuchó una explosión en la casa.
De acuerdo con las pericias iniciales realizadas por personal de Criminalística, la Brigada de Investigaciones y la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia de la policía de Chubut, el fuego afectó principalmente la cocina y una de las habitaciones de la vivienda, mientras que el resto de la casa no presentó daños de consideración.
El jefe del Destacamento Nº2 de Bomberos Voluntarios, Diego Galleguillo, confirmó que el hallazgo del cuerpo de Villarroel se produjo mientras combatían el incendio, aunque al principio pensaron que se trataba de alguien más joven, “de unos 60 años”.
“No sé cuánto tiempo se tardó en sacarlo, pero al disiparse el humo, se ve a esta persona en el piso”, relató. Dijo, también, que el humo era “mucho” y “espeso" y que al llegar, encontraron que las puertas delantera y trasera de la casa estaban abiertas, ya que los vecinos habían tratado de ventilar el lugar, sin poder hacer mucho más ante el avance del fuego.
El jefe de bomberos también citó los testimonios de vecinos que spostenían que se escuchó una explosión momentos antes del incendio, pero esta versión todavía no ha sido confirmada oficialmente.
Un pastelero muy querido
La muerte conmocionó a muchos en la zona Norte de la ciudad petrolera de Chubut, donde Nino -ya jubilado- había desarrollado su actividad durante décadas: sus servicios de catering eran moneda corriente en casamientos y cumpleaños de quince.
Entre vecinos y conocidos lo describían como una persona amable y trabajadora.Estaba jubilado, vivía solo en su casa y era paciente oncológico.
Prácticamente hasta el final de su vida continuó llevando adelante su vocación, a la antigua, sin celular, con un cuaderno con números de teléfono y pedidos, y un teléfono fijo en el que, si no lo encontraban, había que dejarle mensaje en el contestador, que él respondería en cuanto lo oyera.
“Fiel, generoso y siempre dispuesto a acompañar”, lo describieron en una sentida publicación en Facebook tras conocerse la noticia de su fallecimiento.
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