Perpetua para el periodista que envenenó a su pareja y al hijo con "agua bendita"

"No soy el monstruo que creen", dijo Franco Gaspar Cinco antes de ser condenado por el doble homicidio con cianuro.

El periodista Franco Rodrigo Gaspar Cinco fue condenado por el Tribunal de la Sala II de Juicio de Salta a cadena perpetua por el doble homicidio de Alejandra Ximena Párraga y su hijo Amir, de dos años de edad.

El hombre fue acusado de envenenarlos con cianuro, oculto en agua bendita, el 5 de junio de 2017 en esa capital del norte argentino.

Tras una larga jornada de alegatos, el juez Ángel Amadeo Longarte dio a conocer el fallo que dictamina la máxima pena para Gaspar Cinco, quien será registrado en el Banco Genético de Datos. La defensa había pedido la absolución, pero la sentencia coincidió con el pedido de la fiscalía y la querella.

"Alejandra era el amor de mi vida"

Gaspar Cinco tuvo hoy una última oportunidad para expresarse antes de la lectura de su sentencia y con absoluta calma reiteró su inocencial. "No puedo hacerme cargo de lo que me adjudican", dijo y afirmó que jamás tuvo intención de terminar con la vida de Alejandra, "el amor de su vida", ni con la de su hijo.

El imputado señaló que él tiene un hijo de cuatro años y que no podría haber planeado eso.

Días antes, el periodista dejó entrever que Alejandra suministró el cianuro a su hijo y que luego, en un acto suicida, ella ingirió el poderoso veneno que provocó la muerte de ambos, en el lapso de media hora.

Explicó que el día de los hechos, él llegó al domicilio de su prometida, en Villa Cristina, alrededor de las 16 con una bolsa de caramelos, un vaso de yogur, una botella con agua bendita, y en otra un frasco de cianuro de 500 gramos que compró por encargo de Alejandra. Según el acusado, la joven le manifestó que necesitaba este producto para las prácticas de la carrera de nutrición que cursaba en la Universidad Nacional de Salta.

Contó que Alejandra estaba preocupada porque Amir sufría un prologando resfrío y porque se resistía a tomar los remedios recetados por el médico. "Estuvimos un rato en el comedor y luego Alejandra llevó a Amir a su habitación porque tenía sueño", comentó. El condenado aclaró que él se quedó en el pasillo de la vivienda y que minutos después escuchó un grito.

Agrego que tras salió con Amir en sus brazos, Alejandra comenzó a decir incoherencias. "Fue entonces que me dice: Boludo, yo también tomé, andá a tirar el frasco". Explicó que supuso que se refería al cianuro.

Después Alejandra se desmayó y fue asistida por los vecinos.En tanto, él se dirigió hasta la habitación y sacó la bolsa donde estaba el veneno. "Como la ambulancia tardaba en llegar me trasladé en mi auto hasta la salida del barrio y en el trayecto arrojé la bolsa a una canal", recordó.

Subrayó que al regresar a la vivienda Alejandra ya estaba siendo asistida por los médicos y que siguió a la ambulancia que la trasladó hasta el hospital San Bernardo.

"Cuando el médico de guardia salió y anunció que había muerto, preguntó que había consumido y yo comenté lo del agua bendita que había recogido de la Catedral", señaló

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Complicado por los mensajes

La situación del periodista se complicó por el contenido de unos chats en los que se refiere a un plan para deshacerse del pequeño Amir por considerarlo un estorbo en su relación con Alejandra Párraga.

Para defenderse, el entonces imputado sostuvo que el sarcasmo, las ironías y el humor negro son una marca registrada de su repertorio cuando escribe mensajes a sus contactos por las redes sociales y por celular.

El fiscal Ramiro Ramos Ossorio lo consultó acerca del mensaje que le escribió a un amigo luego de un confuso episodio ocurrido en el dique Cabra Corral cuando el niño se le escapó de los brazos y estuvo a punto de morir ahogado. Ese día escribió un chat a un amigo en estos términos: “Me fue para el orto. No pude hacerlo. El pendejo quedó enganchado entre las piedras”. Gaspar Cinco atribuyó ese comentario al hecho de que el paseo que había programado con Alejandra y el niño se había entorpecido por el accidente. “Amir se me escapó de las manos cuando estábamos tirando piedritas cerca de un barranco”, explicó.

También le restó trascendencia al testimonio de dos compañeros de la primaria, quienes lo acusaron de haberlos intentando contratar como sicarios para eliminar al chiquito. “En ambos casos también aludí al tema porque tengo la mala costumbre de hablar de manera sarcástica con mis contactos y todo me conocen que soy así”, argumentó.

La causa contra Franco Rodrigo Gaspar Cinco es por homicidio simple en grado de tentativa y homicidio calificado por el medio empleado (veneno) en perjuicio de P.A. (menor), y homicidio doblemente calificado por la relación de pareja y por el medio utilizado en perjuicio de Alejandra Ximena Párraga.

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