Denuncian que las comisarías de Neuquén funcionan como cárceles improvisadas con sobrepoblación extrema
Según el informe del INECIP, el 63% de las personas alojadas ya tiene una condena firme y debería cumplirla en un establecimiento penitenciario. La policía cumple un rol que excede sus funciones.
Las comisarías de Neuquén capital atraviesan una situación crítica por la cantidad de personas privadas de su libertad que permanecen alojadas en dependencias policiales. Según los datos oficiales más recientes incorporados al Monitor Federal de Presos en Comisarías, hay 181 personas detenidas en lugares que cuentan con apenas 72 plazas habilitadas.
El número representa una ocupación del 251,4% de la capacidad disponible y deja a las dependencias policiales con 109 personas por encima del cupo establecido. Pero el dato que más expone la situación es que el 63% de quienes permanecen alojados en las comisarías de la capital neuquina ya fueron condenados.
Casi dos de cada tres detenidos ya tienen condena
La información fue actualizada al 17 de julio de 2026 por la División Coordinación Detenidos Procesados y forma parte del relevamiento incluido en el Monitor Federal de Presos en Comisarías, elaborado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).
Del total de 181 personas alojadas en las dependencias policiales, el 63% ya se encuentra condenado, mientras que otras 63 personas, equivalentes al 34,8%, están procesadas. Además, para esa fecha había una persona arrestada por cinco días y otras tres notificadas de su detención a la espera de una audiencia de formulación de cargos.
La composición de la población alojada permite advertir que el problema no se limita a la utilización temporal de las comisarías mientras se resuelve la situación procesal de una persona. En los hechos, una parte mayoritaria de quienes permanecen allí está cumpliendo una condena en establecimientos que no fueron construidos ni preparados para funcionar como cárceles.
Esta situación también traslada a la Policía de Neuquén una responsabilidad que excede sus funciones habituales. El personal policial queda a cargo de la custodia cotidiana de personas que, al contar con una condena, deberían encontrarse alojadas en un establecimiento penitenciario destinado específicamente al cumplimiento de penas.
Un sistema de encarcelamiento por fuera de las cárceles
El Comité Provincial para la Prevención de la Tortura (CPPT) viene advirtiendo sobre el crecimiento de esta problemática en Neuquén. En su Informe Anual 2025 registró 218 personas alojadas en dependencias policiales al 1 de diciembre de ese año, una cifra equivalente al 27,4% de las 796 personas privadas de la libertad en toda la provincia.
Según ese mismo relevamiento, la cantidad de personas alojadas en comisarías aumentó casi un 33% entre 2024 y 2025. El Comité definió este mecanismo como un “subsistema informal de encarcelamiento”, debido a que las dependencias policiales terminan absorbiendo funciones propias del sistema penitenciario.
El problema no se reduce solamente a la cantidad de detenidos. La sobrepoblación tiene consecuencias directas sobre las condiciones de alojamiento y sobre la capacidad de las propias fuerzas de seguridad para garantizar una custodia adecuada.
Falta de camas, problemas cloacales y motines
En junio de 2026, la propia Policía de Neuquén informó que la sobreocupación genera saturación de los sistemas cloacales y eléctricos, falta de camas y situaciones en las que las personas detenidas deben dormir sobre colchones colocados en el piso.
El exceso de personas alojadas también genera mayores dificultades de convivencia y episodios de violencia, al punto de que se registraron motines en algunas dependencias.
A este escenario se suman las condiciones edilicias señaladas por el Comité Provincial para la Prevención de la Tortura. El organismo describió un cuadro de hacinamiento estructural, con celdas reducidas, ventilación e iluminación deficientes, instalaciones sanitarias y eléctricas precarias y falta de espacios comunes.
Las comisarías tampoco cuentan con las condiciones propias de un establecimiento penitenciario para garantizar actividades educativas, laborales o recreativas para las personas que permanecen allí durante períodos prolongados.
Qué es el Monitor Federal de Presos en Comisarías
El Monitor Federal de Presos en Comisarías es una herramienta desarrollada en el marco de la campaña “No más presos en comisarías”, impulsada por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP).
Su objetivo es relevar y sistematizar información sobre la situación de las personas privadas de la libertad en comisarías y alcaidías de todo el país, además de registrar los hechos más graves que se conocen públicamente y las medidas adoptadas por las autoridades para intentar revertirlos.
Desde el INECIP advierten que miles de personas permanecen detenidas durante largos períodos en dependencias policiales que no fueron habilitadas para cumplir funciones penitenciarias. La organización sostiene que esta situación expone a las personas privadas de su libertad a condiciones que pueden resultar crueles, inhumanas y degradantes.
El Monitor también busca llamar la atención de jueces y juezas, a quienes identifica como garantes últimos de la prevención de situaciones vejatorias, y del sistema de Justicia en general sobre la permanencia prolongada de personas detenidas en establecimientos policiales.
En el caso de Neuquén, los datos más recientes muestran que la problemática alcanzó un punto crítico: las comisarías de la capital tienen más de dos veces y media la cantidad de personas para la que fueron habilitadas y, además, la mayoría de quienes permanecen allí ya cumple una condena.
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