Sin sobrarle absolutamente nada, Boca vencía 2-1 a Claypole (recién ascendido a la Primera C) por los 32avos de final de la Copa Argentina. Se acercaba el final del partido y el “Tambero”, con la garra que caracteriza a los equipos del ascenso, seguía empujando para llegar al histórico empate y forzar los penales ante los de Miguel Ángel Russo.
Corrían casi 49 minutos del segundo tiempo y solo había tiempo para una jugada más. El arquero de Claypole metió un bochazo desde atrás de la mitad de la cancha con destino a Juan Cruz Iglesias, una de las figuras del partido. Éste controlo la pelota con mucha jerarquía, gambeteó a Nicolás Capaldo, llegó hasta el fondo y tiro un centro raso para que Pedro Muné la empujara y sentenciara el 2-2 final. Pero milagrosamente apareció Emmanuel Más de atrás y alcanzó a desviar la pelota para que su equipo se salvara del papelón.
Finalizado el encuentro, el joven de 23 años habló con TyC Sports y reveló que fue lo que le dijo al lateral izquierdo de Boca tras aquella jugada cuando se encontraban en el piso: "Tuve la última jugada y si íbamos a penales o empatábamos iba a ser más histórico todavía, así que no me puedo sacar la jugada de la cabeza. Desbordó (Iglesias) muy rápido y cuando voy a empujarla, Mas sacó la pierna no sé de dónde y la terminó sacando él, no la empujé yo. Cuando estaba tirado en el piso con Emmanuel, le digo 'me sacaste el gol de mi vida' y me dice 'no me queda otra, flaco'".
“No nos podemos reprochar nada, nos vamos muy tranquilos porque dejamos una buena impresión”, agregó Muné. Finalmente, reveló su fanatismo por Rosario Central y confesó que se quedó con ganas de saludar a Russo ya que lo considera “una persona amada” en el Canalla.
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