Rodrigo Romero: "Siempre me decían que era hijo de Rodrigo"

Le pone cara, voz y alma a El Potro, el film del cuartetero que hizo y hace bailar al país. De Río Cuarto, fanático de Rodrigo, nunca imaginó que un día iba a ser él en el cine.

POR PAULA BISTAGNINO / Especial

No hay lugar para la confusión. A simple vista, sin maquillaje, sin actuación, sin forzar nada, Rodrigo Romero (29) es casi la encarnación de Rodrigo Bueno. Cordobés nacido y criado en la ciudad de Río Cuarto, si bien no fue bautizado con ese nombre por el cuartetero, creció en una casa en la que todos lo escuchaban y admiraban. Tanto que su mamá lo llevó a conocerlo en persona cuando era muy chico. Aún ni se imaginaba que algún día tendría esta oportunidad de encarnarlo en el cine en la primera gran película casi dos décadas después de su trágica muerte. Pero el parecido ya era notable: sus amigos siempre lo cargaron por eso y le hacían chistes de que podía ser el hijo; lo mismo pasaba en todos lados, hasta en su casa.

El Potro. Lo mejor del amor, llega al cine este jueves y promete taquilla. De la directora de Gilda, Lorena Muñoz, se completa el elenco con Florencia Peña como Betty Olave, la madre del cantante; Daniel Aráoz como el padre; Jimena Barón como Marixa Balli, un ex amor, y Fernán Mirás como el representante.

¿Vos también te ves parecido? ¿Nunca te habían ofrecido nada?

Sí, sí, siempre me vi parecido. Y me gustaba porque él siempre fue mi ídolo. Y me habían propuesto hacer tributos y esas cosas, y la verdad es que nunca me interesó. Él es mi ídolo y lo respeté tanto que nunca me atreví a imitarlo.

No antes de esto. ¿Cómo llegaste a la película?

Como soy fanático, sigo varias páginas de Rodrigo y así me enteré. Y mandé sin imaginarme jamás que me iban a llamar. O sí, qué se yo. Pero no que iba a quedar. Fue como un juego, porque yo no tenía ni idea que podía hacer lo que hice.

Cumplías los dos únicos requisitos: ser parecido físicamente a Rodrigo y ser cordobés…

Sí, por eso. Y después fui pasando pruebas. Y al final quedamos dos y después quedé…

Entraste por la puerta grande a la actuación, ¿tuviste suerte o venías preparado?

Y sí, mucha suerte. Entré por la puerta enorme. Porque yo no tenía ninguna preparación de nada. Imaginate que estaba levantando paredes y ahora estoy haciendo películas. Es todo un sueño, un sueño de verdad. Y lo estoy disfrutando.

¿Cómo te preparaste para ser Rodrigo e incluso hasta cantar?

Esto lo hicimos entre todos porque fue un trabajo de muchos que me ayudaron a convertirme en Rodrigo y poder hacer esto. Trabajé con dos coach varios meses y también con Lorena (Muñoz), la directora. Así que lo fui haciendo. Por razones obvias, no tuve la suerte de encontrarme con él. Fue ver videos y bueno, hablar con personas que lo conocieron.

¿Y cómo fue trabajar con Ramiro Bueno, el hijo?

Fue con mucho respeto y muy emocionante a la vez. Y él me recibió muy bien y me trató muy bien. Yo todo lo hice desde el amor y desde ahí con profesionalismo. Entiendo lo fuerte que es para él y lo importante que es ser parte.

P24-F02-pelicula-rodrigo.jpg

¿Y en lo musical?

Fue un gran descubrimiento de mí mismo. Porque no sólo no soy actor sino que tampoco soy cantante. O no me sabía cantante. Porque la realidad es que canto todo el tiempo en la intimidad… (La mira a Jimena Barón, que está un metro escuchando, y le dice: ¿No?)

¿Tenés ganas de formarte para seguir por este camino?

Sí, muchas. Mi idea es perfeccionarme: estudiar actuación, estudiar canto. Meterme en el mundo del arte, que es algo que me sorprendió, porque yo jamás me lo había imaginado. Descubrí en paralelo todo y estoy como fascinado, con muchas ganas.

Rodrigo era también un mujeriego, ¿en eso te parecés?

Pero Rodrigo era un potro de verdad, qué se yo. Yo no estoy a su altura en nada (risas). Ni tengo esa vida que él tuvo. Y yo no tengo esa cosa indomable como él. No me puedo comparar.

Bueno, pero ya empezaste en un romance bastante arriba con Jimena Barón.

Esto pasó y qué te voy a decir: Jimena es una bomba. Eso está a la vista. Pero además es una gran actriz y una gran mujer, una excelente compañera. Aprendí mucho de ella. Ella me ayudó mucho. Y no puedo decir más que cosas lindas de ella. Y pasó algo hermoso entre nosotros, que no se rompió, que sigue….

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído