Un súper deportivo croata logró una marca que ya figura en el libro Guinness. Sin embargo, los clientes más acaudalados no lo eligen: ¿por qué?
Entre muchos registros que rompió a lo largo de su corta pero impactante historia, el Rimac Nevera, un súper deportivo eléctrico de 1.941 CV, logró una marca oficial que parece desafiar las leyes de la lógica: superó los 275 kilómetros por hora nada menos que en reversa, anotándose otro récord mundial en el libro Guinness.
En rigor, fueron exactamente 275,74 km/h los que el auto alcanzó andando en sentido inverso. La hazaña fue llevada a cabo por el piloto Goran Drndak, y tuvo lugar en el circuito de Papenburg, en Alemania, el mismo trazado donde este modelo ya había alcanzado otras marcas notables.
A diferencia de los motores de combustión, que podrían fallar en una prueba tan exigente, la tecnología eléctrica del Nevera permitió una aceleración constante y un desempeño impecable para alcanzar esa cifra, que fue verificada por la firma especializada Dewesoft y por representantes oficiales del Guinness World Records.
Al respecto, Drndak describió la experiencia como desconcertante: “Estás mirando directamente hacia atrás viendo cómo el paisaje se aleja cada vez más rápido, sintiendo cómo tu cuello se estira hacia adelante, casi como la sensación que normalmente tendrías al frenar bruscamente”.
“Tenés que mover el volante tan suavemente como puedas, teniendo cuidado de no desequilibrar el coche, observando tu trayectoria y tu punto de frenado en el espejo retrovisor, todo mientras mantenés un ojo en el velocímetro”, agregó.
Más allá de lo extraordinario del desafío, en Rimac no se trató de una apuesta aislada. La marca croata lleva tiempo enfocada en batir récords y posicionarse como referente absoluto en el mundo de los súper deportivos eléctricos. Solo en mayo de 2023, el Nevera logró romper 23 marcas de velocidad en un mismo día, algo inédito hasta entonces.
Entre esos hitos se destacó el 0-400-0 km/h, una prueba que evalúa aceleración, velocidad de punta y capacidad de frenado. El Nevera completó el desafío en apenas 29,93 segundos, superando ampliamente al Bugatti Chiron (41,96 segundos) y también al Koenigsegg Agera RS (36,44 segundos), dos modelos que parecían inalcanzables en ese terreno.
Es más: recientemente, su versión mejorada, el Rimac Nevera R, una edición limitada a solo 40 unidades que alcanza una potencia de 2.017 CV, logró otra hazaña al registrar una velocidad máxima de 431,45 km/h, convirtiéndose en el coche eléctrico de producción más rápido del mundo.
Rimac Nevera: récords sí, ventas no
Sin embargo, toda esta serie de proezas técnicas no se tradujo en el impacto comercial esperado. Según el medio especializado Autocar, en mayo de 2024 apenas se habían entregado 50 de las 150 unidades previstas del Nevera regular, mientras que el Nevera R, cuyo precio de lista alcanza los 2,3 millones de euros más impuestos, tampoco logró despertar el entusiasmo de los compradores más acaudalados.
"El mercado de los súper deportivos eléctricos es muy limitado. La mayoría de los compradores en este segmento todavía quieren el drama y la emoción de un motor de combustión interna”, justificó el fundador de Rimac y CEO de Bugatti, Mate Rimac.
La situación preocupa a Porsche, accionista del 20% de Rimac, que ya señaló en su informe anual que los resultados comerciales de la marca croata impactan directamente en su rentabilidad: de hecho, ese estancamiento en las ventas ya provocó una caída del 46% en los beneficios de la compañía, ubicándose en torno a los 182 millones de euros.
Otros súper deportivos en el Olimpo de la velocidad
El récord de velocidad máxima, homologado por el Libro Guinness, lo tiene el SSC Tuatara. Se trata de un hypercar de SSC North America, equipado con un motor V8 biturbo de 5.9 litros que produce 1750 caballos de fuerza alimentado con combustible E85. En 2021 llegó a los 455,28 km/h, marca que surge de la media de dos carreras en distinto sentido -para tener en cuenta el empuje del viento-, alcanzando en las que alcanzó una máxima de 460 km/h.
Pero el récord mundial, aun sin haber sido certificado por el Guinness Word Record, lo tiene el Bugatti Chiron, una bestia que monta un motor W16 que llega a los 1.600 CV también con combustible E85. Lo hizo con la versión Super Sport 300+, que en 2019 llegó a los 490,48 km/h, cuando la marca de Molsheim aún integraba el Grupo Volkswagen y antes de ser adquirida por Mate Rimac.
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