Está a punto de lanzarse en Brasil, donde se fabrica. Más tecnología y nueva mecánica, entre las novedades.
El Jeep Renegade se prepara para encarar una nueva etapa en el Mercosur y, por lo tanto, también en Argentina. No se trata aún de una generación completamente nueva, sino de un restyling: cambios de diseño, un interior más moderno y, sobre todo, una actualización mecánica que lo pone en sintonía con la época.
En los últimos años, el segmento de los SUV chicos disputa una pelea intensa: para vender más hay que sumar tecnología, conectividad y eficiencia sin perder lo que el público ya valora. Y ahí el Jeep Renegade quiere apoyarse en su diferencial histórico: una imagen robusta, con ADN aventurero, pero más actualizado.
Por ahora, hará su debut en Brasil el mes próximo (donde se produce para la región), con una llegada posterior al resto de los mercados del Mercosur.
Un interior más moderno y mejor integración tecnológica
Uno de los cambios más visibles se daría puertas adentro. La actualización del Jeep Renegade apunta a un habitáculo más moderno, con un replanteo del tablero y una integración más “limpia” de lo digital, algo que hoy el usuario mira casi tanto como el diseño exterior.
En ese sentido, se espera una pantalla multimedia tipo flotante, en línea con otros modelos de la marca, y una presentación general más moderna. La promesa: más conectividad, mejor interfaz y una sensación de “auto nuevo” sin necesidad de cambiar por completo la receta del Renegade.
Además, se anticipan mejoras en terminaciones y la incorporación de asistencias a la conducción (ADAS) para elevar el estándar del segmento. Es un punto sensible: hoy muchos SUV chicos ya ofrecen ayudas de manejo y seguridad que antes eran exclusivas de gamas superiores.
Cambios por fuera: retoques para verse más actual
En el exterior, la idea es refrescar sin perder el look inconfundible del modelo. Los cambios se concentran en piezas clave como paragolpes, parrilla y llantas, con un registro más cercano a otros Jeep recientes.
Entre las novedades mencionadas aparecen retoques puntuales que suelen cambiar mucho la percepción del auto en la calle: nuevas luces diurnas, una parrilla de siete ranuras más marcada, toma de aire inferior revisada y ajustes en la firma lumínica. Todo, pensado para que el Renegade se vea más moderno y competitivo frente a los rivales que llegan renovados a la categoría.
La gran novedad: electrificación y versiones híbridas suaves
El salto más importante estará en la mecánica. El próximo Jeep Renegade sumaría por primera vez un esquema de hibridación ligera (48V), buscando reducir consumos y emisiones, especialmente en uso urbano. Este tipo de tecnología no reemplaza al motor naftero: lo asiste y optimiza el funcionamiento.
En paralelo, se mantendrían alternativas “convencionales”. Por ejemplo, se menciona continuidad de los motores nafteros turbo, y la presencia del conocido 1.3 turbo (en algunos mercados, con 175 CV y 270 Nm), además de opciones con distintas transmisiones y tracción según versión.
En cuanto a la gama, se habla de un arranque con cinco variantes: Sport T270, Altitude Hybrid, Longitude Hybrid, Sahara Hybrid y Willys 4x4. Dentro de ese esquema, la Willys sería la que conservaría el perfil más Jeep: tracción integral y caja automática de 9 marchas, apuntando al usuario que prioriza capacidad fuera del asfalto.
También se detallan aspectos del sistema híbrido suave: dos motores eléctricos auxiliares (con roles diferenciados) y una batería de 48V y 0,9 kWh ubicada debajo del asiento del conductor, con gestión que alterna entre modos para maximizar eficiencia. Por ahí va el nuevo Renegade: estilo clásico, pero con una base tecnológica más moderna.
Te puede interesar...













Dejá tu comentario