Ricardo Galasso
Neuquén.- Su nombre trascendió al lado del agua. Desde allí construyó su carrera deportiva, que tuvo su momento de gloria en Atlanta 96, cuando trepó hasta las semifinales en los Juegos Olímpicos del centenario.
Allí, en dupla con el bonaerense Diego Cánepa, en la especialidad K2 500 m, quedaron a un puesto de ingresar a la final (clasificaban cuatro botes y ellos entraron quintos).
Hoy, con 43 años, el palista Sergio Mangín rema desde otro lado, ayudando a que otros chicos que se inician en el canotaje puedan llegar a emularlo, o al menos encuentren un camino para decirle no a la drogas y al alcohol.
“Ese es un tema que me preocupa mucho. Hoy la juventud en un 95 por ciento tiene estos problemas, y desde mi lugar voy a pelear para evitarlo. Ayudar a los jóvenes es mi meta”, asegura desde Villa El Chocón, donde reside actualmente desde hace ocho años. “El Chocón es fantástico. Aquí encontré mi lugar en el mundo”, aseguró. “Desde hace años tengo un proyecto de enseñar y promover las actividades acuáticas. Me radiqué para desarrollar un emprendimiento turístico y luego, con el apoyo del intendente Nicolás Di Fonzo, se creó hace tres años la escuela. Tengo el lugar y toda mi experiencia. Aquí estoy, aprovéchenme, siempre digo. Sólo necesito los elementos deportivos y una mínima infraestructura para que en poco tiempo más chicos se acerquen al canotaje”, cuenta. ¡Un crack!.
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