Las imágenes del choque sucedieron a cinco vueltas del final de la carrera y se volvieron virales en las redes sociales.
Cuándo faltaban cinco vueltas para el final, la carrera de NASCAR Cup en el óvalo Talladega Superspeedway quedó detenida por un accidente múltiple que dejó al corredor Joey Logano con su auto volcado sobre la pista. El piloto de Team Penske perdió el control de su Ford número 22 en el circuito, hizo un trompo hacia la parte alta del circuito y terminó boca abajo, mientras Riley Herbst sufrió dos impactos contra los muros.
La bandera roja apareció de inmediato en la vuelta 183, cuando faltaban cinco giros para el cierre. Los equipos de seguridad acudieron al lugar para asistir a los pilotos y devolver el vehículo de Logano a su posición normal. El Ford se deslizó sobre el techo y no recibió impactos de otros competidores mientras permanecía invertido.
El episodio afectó al menos a 15 autos. Además de Logano y Herbst, quedaron involucrados Carson Hocevar, Austin Cindric, Brad Keselowski, Daniel Suárez, AJ Allmendinger, Chris Buescher, Chase Briscoe, Josh Berry, Erik Jones, Ricky Stenhouse Jr., Alex Bowman, Connor Zilisch y Shane van Gisbergen.
Logano peleaba por el liderato de la competencia cuando su vehículo se desacomodó en el tri-óvalo tras un contacto. Según relató al salir del centro médico del circuito, el toque llegó en un punto de la pista que no le permitió recuperar el control.
Los detalles del tremendo accidente
“Sinceramente todavía no había visto la repetición aunque... supongo que aquí está”, dijo mientras observaba las imágenes. Luego reconstruyó la secuencia: “Veamos qué pasó aquí. Él está empujando al final aquí. ¿Y después me va a empujar en el tri-óvalo, tal vez? Sí, parece que simplemente recibí un pequeño empujón en el lugar equivocado ahí”. El auto salió hacia la parte alta del óvalo, giró y quedó dado vuelta. Logano se refirió al momento posterior con una comparación cinematográfica. “Y después ese momento fue muy de Talladega Nights. Es como, ‘oh no, estoy boca abajo, este no es un buen momento’”, expresó.
La detención de la prueba permitió que los rescatistas trabajaran en torno al Ford de Team Penske. Una vez que el auto volvió a quedar sobre sus ruedas, Logano pudo abandonar el vehículo y fue trasladado al centro médico del infield para los controles correspondientes.
Tras la evaluación médica, Joey Logano destacó la intervención de los equipos de seguridad y el comportamiento de la estructura de su auto. El piloto comparó el episodio con un vuelco anterior, en el que la estructura superior del vehículo había sufrido daños. “No puedo agradecer lo suficiente al equipo de seguridad. Hicieron un trabajo increíble para dar vuelta esa cosa. El coche hizo un gran trabajo”, afirmó. También señaló: “La última vez que volqué, quedó aplastado sobre mi cabeza. Y esta vez, bueno, no vimos que la jaula antivuelco se aplastara en absoluto. Valoro lo que ha hecho NASCAR. Gracias al equipo de seguridad por sacarme de ahí sano y salvo... hubo algunos golpes violentos en este accidente”.
La declaración final de Logano reflejó la dimensión del incidente. “Sí, simplemente feliz de estar vivo”, sostuvo luego de salir ileso del vuelco. El accidente se produjo en medio de un pelotón compacto, con varios autos fuera de control en distintos sectores del circuito. La maniobra de Herbst formó parte de la misma secuencia y generó otra de las imágenes de mayor preocupación de la jornada.
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