Cómo hacer hummus en casa: receta fácil con garbanzos, tahini y limón
Garbanzos, tahini, limón y ajo: cómo lograr un hummus bien cremoso en la procesadora, y qué hacer si no conseguís pasta de sésamo.
Cuatrocientos gramos de garbanzos cocidos, un poco de tahini, limón, ajo y comino alcanzan para un bol de hummus para cuatro. Se hace en la procesadora en menos de diez minutos y sirve para casi todo: para mojar pan pita o bastones de verdura, para untar una tostada o como base de un bowl. Con los días más largos y las primeras juntadas al aire libre, además, es de esas preparaciones que se llevan bien en un tupper.
La diferencia entre un hummus correcto y uno muy cremoso no está en los ingredientes sino en el orden. Primero se bate el tahini con el limón, hasta que se aclara y se espesa. Recién después van los garbanzos.
Ingredientes (4 porciones)
- 400 g de garbanzos cocidos (unas 2 tazas)
- 60 g de tahini (3 a 4 cucharadas)
- 2 dientes de ajo, o a gusto
- 60 ml de jugo de limón (¼ de taza)
- 2 a 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- ½ cucharadita de comino molido
- Sal
- Agua fría o líquido de cocción de los garbanzos
- Pimentón dulce o picante y perejil picado para terminar (opcional)
Paso a paso
- Procesá el tahini con el jugo de limón uno o dos minutos, hasta obtener una crema clara y espesa.
- Sumá el ajo y el comino, y procesá unos segundos más.
- Agregá los garbanzos y la sal, y procesá hasta que quede una pasta pareja.
- Con la procesadora en marcha, incorporá agua fría o el líquido de cocción de a poco, hasta llegar a la textura que buscás.
- Terminá con el aceite de oliva en hilo, sin dejar de procesar, hasta que el hummus quede liso y brillante.
- Probá y corregí de limón, sal o ajo.
- Pasalo a un bol, hacé un surco con la cuchara, rociá con aceite y espolvoreá pimentón y perejil.
Si no conseguís tahini
Se puede hacer en casa con una taza de semillas de sésamo, dos o tres cucharadas de aceite neutro (girasol, por ejemplo) y una pizca de sal.
- Tostá el sésamo en una sartén a fuego medio, revolviendo siempre, hasta que tome apenas color y largue aroma. Se quema rápido, así que no te alejes.
- Dejalo enfriar y procesalo en una procesadora potente. Al principio va a quedar arenoso: seguí procesando y sumá el aceite de a poco hasta que se forme una pasta.
- Guardalo en un frasco cerrado en la heladera. Dura varias semanas.
Para que quede todavía más suave
Si usás garbanzos de lata o frasco, hervilos cinco minutos con una cucharadita de bicarbonato, enjuagalos y sacales la piel frotándolos entre las manos. Lleva un rato, pero el resultado es otro hummus. Y el agua bien fría ayuda a que la mezcla quede más aireada.
Tres variantes
- De remolacha: sumá una remolacha asada o hervida y un diente de ajo más. Queda de un fucsia intenso.
- De palta: media palta madura le da una textura todavía más cremosa. Mejor comerlo en el día, porque se oxida.
- De hierbas: un buen puñado de perejil o cilantro y un chorrito extra de limón.
Cómo guardarlo y con qué servirlo
En un recipiente hermético, en la heladera, aguanta entre tres y cinco días. Al sacarlo suele estar más firme: un poco de agua o de limón y una buena revuelta lo dejan como recién hecho.
Va con pan pita tostado, bastones de zanahoria, pepino o apio, aceitunas o ensaladas frescas. Para tomar, un blanco liviano, una cerveza suave o agua con gas y limón.
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