El semillero que forja el trabajo en Vaca Muerta

Centenario vive el boom petrolero y la escuela técnica genera gran ilusión.

Adriano Calalesina
adrianoc@lmneuquen.com.ar

Decían que sólo era una escuela de varones, exclusiva para gente ruda. Para chicos a los que les gustan los fierros, que querían ganarse la vida con un oficio. Una escuela donde el interés aparecía más en los padres, para que sus hijos pudieran "salvarse" con un buen trabajo.

Pero hoy el colegio industrial es mucho más que eso. No sólo hay más mujeres (ya son el 25%) sino más incentivos para los egresados. Es el semillero del futuro en una economía que, a pesar de los vaivenes y las decisiones del gobierno, va a cambiar con el desarrollo petrolero.

Quiérase no, Neuquén ha reformado su matriz económica y la propaganda que ha tenido Vaca Muerta desveló tanto a alumnos como a padres para intentar, a toda costa, entrar en uno de estos colegios que no son para nada fáciles de sobrellevar.

Son las 10 de la mañana de un miércoles y en la EPET N°2 de Centenario se respira un ambiente de trabajo. Es una escuela de jornada completa y la disciplina es fundamental. Se sobrevive o se abandona, pero no hay lugar para dejarse estar en el tiempo.

"Es difícil, te piden láminas todo el tiempo, tenés que estar muy concentrado, sino no aprobás, por más que los profes sean piolas", dice al pasar un chico de 15 años, en una clase de dibujo técnico. Marcelo Perticone es el director, pero durante años también dio clases en los talleres de carpintería.
El colegio es como una gran familia. Muchos profesores se conocen desde hace más de 25 años y saben de las mañas para sacar un curso adelante.

"Acá hay pibes que vienen obligados por los padres. Eso es una parte. Pero hay otros que son unos cracks. Todos los ex alumnos de hace 20 años están ocupando cargos jerárquicos en las petroleras, y también tenemos un caso de un chico que llegó a ser jefe de taller de la Nissan", explica.

Los números hablan de que la deserción está en los primeros años. Algunos vienen con una mala base de la primaria y matemática es un filtro grande. El otro obstáculo es cuarto año, cuando se divide la especialización y las materias complejas hacen sucumbir a muchos.

Algunos chicos pasan más de 12 horas dentro del colegio. Quienes vienen de otras localidades (como Vista Alegre o incluso San Patricio del Chañar, a unos 30 kilómetros) tienen que quedarse en el comedor de la escuela y esperar la jornada de talleres por la tarde.

Gisela es madre de un ingresante y comenta que anotó a su hijo por tradición. "Mi marido y yo fuimos a un colegio técnico en La Pampa y queremos que siga lo mismo, tiene más posibilidades de encontrar trabajo", comenta.

Empeño Los chicos trabajan con dedicación y pasan varias horas dentro de la escuela, que ya es parte de la familia.

Miriam es otra madre afortunada porque su hijo entró en el sorteo. "Creo que este es el futuro y no lo podemos desaprovechar, quiero que mi hijo entre en una petrolera", dice sin tapujos.

Rosa es madre de otro alumno, aspirante, que quedó afuera del sorteo, pero que tiene la posibilidad de entrar en la nueva escuela, con especialidad en Hidrocarburos. "Él estaba anotado en el CPEM N° 71, pero quiero que vaya a una escuela para entrar al petróleo", admite.

Las ganas de recibirse para algunos son tantas, que hubo hasta un alumno que se venía todos los días desde Villa Manzano en bicicleta, con 40 kilómetros ida y vuelta.

Puede decirse que la escuela ha cambiado con la época y los gobiernos. En los 90, a pesar de tener un plantel de profesores de excelencia, los talleres estaban vacíos. La falta de presupuesto generaba largas colas para usar un torno, y algunas herramientas sólo las veían en las fotocopias de un libro.

Hoy la situación es distinta. Los chicos manejan otra tecnología y lo que ven en las aulas pueden llevarlo a la práctica. Sueñan y se desvelan por estar en ese mundo del petróleo y ganar grandes sueldos, algo que no era tan evidente en otra época.

CIFRA
950 alumnos tiene la actual EPET N° 2 de Centenario.
En los 90 supo tener 600. La matrícula subió de a poco. El colegio de jornada completa mantiene su prestigio como creador de alumnos con oficio. Pero no todos pueden terminar.


Epet N° 22
La nueva técnica para el petróleo

La expectativa por la creación del la EPET N° 22, que tendrá orientación en hidrocarburos, es grande en la localidad. Si bien el Consejo Provincial de Educación, a cargo de Oscar Compañ, tomó la decisión de sumar este establecimiento por la necesidad de la población de la ciudad, aún es una incógnita saber de qué manera se implementará en marzo del año que viene. Se necesitan profesores especializados, pero sólo en los ciclos avanzados. Por ahora, compartirán casi los mismos contenidos con la EPET N° 2 en primero, segundo y tercer año. La nueva escuela (que todavía no tiene una resolución oficial) funcionará en el viejo edificio donde hoy da clases la Escuela N° 358. Allí tendrán clases tres cursos, que totalizan unos 60 alumnos.

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