Cómo es y dónde se ubica el local de Mora Calabrese, esposa de Abel Pintos, para su nuevo negocio
La empresaria Mora Calabrese compartió un video en sus redes sociales recorriendo su nuevo espacio de joyería en el interior del país.
Mora Calabrese, esposa de Abel Pintos, continúa consolidando su faceta empresarial y compartió con sus seguidores un nuevo paso en la expansión de su marca de joyas artesanales. A través de sus redes sociales, la emprendedora mostró imágenes del crecimiento de Cala y confirmó la apertura de un nuevo punto de venta en Resistencia, la ciudad donde nació el proyecto.
La noticia llega apenas unos meses después de la inauguración del primer local físico de la firma en la ciudad de Buenos Aires. Ahora, la marca suma una nueva presencia comercial y regresa a sus orígenes con una propuesta que conecta directamente con su historia. Para realizar el anuncio, Mora publicó un video en el que recorrió distintos espacios del nuevo local luciendo un look clásico compuesto por blazer y jean oxford.
Las imágenes sirvieron para presentar oficialmente el nuevo espacio y compartir con su comunidad el avance de un emprendimiento que comenzó de manera artesanal.
Casa Calabria: Volver a sus orígenes
Desde la cuenta oficial de Cala también destacaron el significado especial de esta apertura. Allí explicaron que Resistencia fue el lugar donde nació la marca y donde empezó el camino que hoy continúa expandiéndose. Según detallaron en la publicación, la propuesta desembarca ahora dentro de Casa Calabria, sumando un nuevo espacio para acercar sus creaciones al público.
El crecimiento de la firma refleja una etapa de consolidación para el proyecto que Mora Calabrese desarrolla junto a su amiga Flor. Ambas impulsaron Cala como una marca enfocada en joyería artesanal, con piezas elaboradas en plata 925 y bronce, una identidad que se convirtió en el sello distintivo de la propuesta.
Meses atrás, la apertura del primer local sobre avenida Callao, en el barrio porteño de Recoleta, había marcado un hito importante para la empresa. Ese paso significó la llegada de un espacio propio en una de las zonas comerciales más reconocidas de Buenos Aires. Con la incorporación de este nuevo punto de venta en Resistencia, Cala suma su segunda tienda física y fortalece una expansión que mantiene intacto el vínculo con sus raíces. El regreso a la ciudad donde comenzó todo le aporta un valor simbólico a una marca que continúa creciendo sin perder la esencia artesanal con la que dio sus primeros pasos.
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