Hay que parar la pelota y la violencia en las canchas

Las peleas en los campos de juego regionales generan alarma. Opinan directivos, DT y jugadores regionales.

Martín Gamero

deportes@lmneuquen.com.ar

Neuquén. En las últimas semanas se han dado diferentes desmanes en el fútbol regional. Tanto en Lifune como en la Liga Deportiva Confluencia, la violencia se ha gestado dentro de la cancha, entre jugadores, técnicos y árbitros.

En la Liga de Neuquén se dieron dos casos en las recientes fechas. El primero fue en cancha de Pacífico, en donde la violencia involucró al Decano y a San Patricio y culminó con dos jugadores del local en el hospital. El pasado fin de semana el escenario fue el Gigante del Barrio Sarmiento. Aquí los protagonistas fueron futbolistas de Centenario y Alianza y los cuerpos técnicos.

“Todos los que estamos en el fútbol debemos trabajar para bajar los decibeles, pero eso sólo se logra con la incorporación de valores. Debe, necesariamente, comenzar desde la familia”, destaca Gabriel Lineares, entrenador de Pacífico.

El presidente de Lifune, Luis Sánchez, destacó que es necesario “aplicar el reglamento e identificar a los culpables. Sea hincha, jugador o técnico”.

Del otro lado del puente hay, lamentablemente, un común denominador: la agresión a los árbitros. En la primera fecha del clausura de la Confluencia, un jugador de San Sebastián de Cipolletti agredió de un cabezazo al árbitro.

Hace poco, el duelo de tercera entre Círculo Italiano y Huergo se suspendió por una agresión al juez por parte de un jugador del elenco de Villa Regina.

Tanto en Lifune como en la Liga Confluencia hubo incidentes en las últimas fechas.

“Creo que hay que pensar antes de actuar, porque después ya es tarde, y saber que el árbitro es la autoridad del juego”, asegura Gustavo Del Prete, jugador de Cipolletti.

Días atrás, los árbitros de la Confluencia redactaron un informe que luego fue firmado por todos los clubes. En el texto se especificó que si algún juez es objeto de un hecho violento, la Liga da por perdidos los partidos en todas las categorías (de primera a décima) de la siguiente fecha. Esto trajo un gran debate, con voces a favor y en contra.

“Nosotros vamos a respetar lo que se dejó en el acta de no programar partidos en ninguna de las ocho categorías al equipo agresor a la semana siguiente, con la pérdida de punto”, aseveró Marcelo Amadini, vicepresidente de la Liga (dirigente de Mainqué).

En contrapunto, Hety Rueda dijo: “No me parece justo que, por culpa de un disturbio en primera, tengan que pagar los más chicos y viceversa”. En la misma sintonía, Luis Sánchez expresó: “Es una medida retrógrada para esconder la violencia. No tiene nada que ver con el espíritu deportivo. Evidentemente, quien tomó la decisión no conoce mucho de fútbol”.

"Los decibeles se bajan de arriba hacia abajo. Pensando en los momentos de calentura y dando el ejemplo”.Hety Rueda. Referente de Deportivo Rincón

“Los jugadores, en vez de aprender y disfrutar del juego, son intolerables e irrespetuosos de las reglas de juego y son insolentes con las autoridades deportivas”.Carlos Escobar. Presidente del Colegio de Árbitros de Neuquén

"Para bajar un cambio hay que aplicar el reglamento e identificar a los culpables. Sea hincha, jugador o técnico”.Luis Sánchez. Presidente de Lifune

“Tiene que haber un buen mensaje de los directivos y los técnicos hacia sus jugadores. La persona que arbitra comete errores como todos”.Diego Landeiro. Entrenador de La Amistad

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