Crece la tensión entre Estados Unidos y Cuba: la amenaza de Trump y la contundente respuesta de La Habana
La Casa Blanca activó un mecanismo para imponer aranceles a países que abastezcan de crudo a la isla y la medida fue calificada como “una agresión”.
El Gobierno de Estados Unidos escribió un nuevo capítulo de confrontación con Cuba con la firma de una orden ejecutiva que habilita la imposición de aranceles a países que vendan o suministren petróleo a la isla. La medida impulsada por Donald Trump fue presentada por la Casa Blanca como una respuesta vinculada a la seguridad nacional y la política exterior estadounidense.
Trump sostuvo que el objetivo es iniciar un proceso que permita gravar las importaciones provenientes de Estados que mantengan vínculos energéticos con La Habana, aunque el texto oficial publicado este jueves no precisó qué países podrían verse alcanzados ni establece el porcentaje de los aranceles que podrían aplicarse.
Desde Washington indicaron que la orden se apoya en la declaración de una “emergencia nacional”, lo que habilita al Ejecutivo a avanzar con sanciones comerciales de carácter adicional.
"Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o en parte sustancial fuera de los Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos, y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza ", justificó Trump en la orden ejecutiva.
En ese marco, el documento contempla la posibilidad de aplicar un sistema arancelario “‘ad valorem’ a las importaciones de bienes provenientes de un país extranjero que, directa o indirectamente, venda o suministre petróleo a Cuba”, que se encuentra en una crisis que se acentuó luego de que le cortaran el envío de crudo tras la detención de Nicolás Maduro en Venezuela.
"Cuba no podrá sobrevivir", dijo Donald Trump
“Parece que no podrá sobrevivir. Cuba no podrá sobrevivir", declaró el mandatario republicano, durante la presentación del documental de la primera dama estadounidense, Melania Trump.
De todos modos, la Casa Blanca también dejó abierta la opción de modificar la orden ejecutiva si Cuba o los países involucrados adoptan medidas que se alineen con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos. Esa condición fue incluida en una hoja explicativa difundida junto al anuncio oficial.
La contundente respuesta de Cuba
El gobierno cubano respondió horas después del anuncio. El canciller Bruno Rodríguez calificó la decisión como un “brutal acto de agresión” y denunció que el documento de la Casa Blanca se apoya en “una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es”.
“Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región, y la única influencia maligna es la que ejerce el gobierno de EEUU contra las naciones y los pueblos de Nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia”, escribió Rodríguez en la red social X.
Y apuntó: “EEUU recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio”.
“Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas”, completó el funcionario cubano.
Cuba se encuentra bajo un embargo económico impuesto por Estados Unidos desde la década del 60 y, en los últimos años, ha dependido en gran medida del suministro externo de petróleo. Venezuela ha sido su principal proveedor desde comienzos de los años 2000.
Por su lado, Claudia Sheinbaum, la presidente de México, país que mantiene envíos de crudo hacia la isla, reiteró que su gobierno continuará siendo “solidario” con Cuba, pese a las señales de endurecimiento por parte de Washington.
Embajadas y empresas en Cuba revisan sus planes de evacuación
La creciente presión estadounidense también tuvo efectos en el ámbito diplomático y empresarial en Cuba. Embajadas y compañías internacionales comenzaron a revisar planes de contingencia y evacuación debido al actual contexto.
Fuentes diplomáticas deslizaron que cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos están actualizando sus listados de nacionales residentes en Cuba y revisando protocolos de emergencia. Algunas sedes, incluso, verifican datos de contacto de sus ciudadanos de manera individual.
También se registran preparativos para afrontar posibles interrupciones prolongadas de electricidad, combustible y agua, escenarios que se evalúan a partir de la crisis económica y energética que atraviesa el país. Otras representaciones diplomáticas permanecen en estado de alerta.
En el sector privado, filiales de empresas internacionales admitieron que la situación llevó a replantear operaciones en la isla, tanto por la posibilidad de una acción militar estadounidense como por el deterioro del contexto económico.
El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que Washington aspira a que los cubanos puedan “ejercer sus libertades fundamentales” durante 2026.
Te puede interesar...











Dejá tu comentario