A un mes de haber asumido tras la salida de Luis Bertolini, la jefa comunal aseguró que encontró irregularidades en distintas áreas y muchas deudas.
El 30 de abril fue uno de los días más convulsionados de la historia política reciente de Plottier. En una misma jornada se desarrolló la sesión especial en la que se suspendió al entonces intendente Luis Bertolini, imputado por el presunto delito de negociación incompatible con la función pública, más tarde se conoció su renuncia y luego juró quien hasta ese momento era presidenta del Concejo Deliberante, Malena Resa.
Treinta días después, la nueva intendenta aseguró que todavía sigue descubriendo problemas en la administración municipal. "Para mí pasaron dos días", reconoció. Sin embargo, durante este primer mes, gran parte de la gestión estuvo enfocada en realizar diagnósticos, relevamientos e informes para conocer el verdadero estado de las cuentas, la estructura administrativa y los contratos vigentes.
Y lo que encontró, según afirmó en una entrevista con LM Neuquén, la sorprendió. "La verdad es que me sorprende mucho tomar dimensión. Nos pasamos todo el mes haciendo diagnóstico, relevamiento e informes, y no dejo de sorprenderme de la cantidad de irregularidades que hay en todo sentido", sostuvo.
Pero aclaró que muchos de los problemas detectados no son exclusivos de la última gestión. "Me sorprende cómo se han normalizado algunas cosas, porque no es solamente de la última gestión. Hay cuestiones que vienen de larga data, cosas que suceden desde hace diez años", señaló.
Una municipalidad con casi la mitad del personal en planta política
Uno de los datos que más llamó la atención durante el relevamiento realizado por la nueva administración es la composición de la planta de trabajadores municipales.
Según detalló Resa, actualmente el municipio cuenta con aproximadamente 750 empleados de planta permanente, 450 trabajadores de planta política y unos 110 monotributistas.
Los números muestran una estructura que, para la intendenta, necesita una profunda revisión.
"Hay muchas cosas que hace mucho tiempo se están haciendo mal en el área de recursos humanos. Hay puestos y funciones que deberían ser cumplidos por empleados permanentes, pero están ocupados por personal de planta política o contratados", explicó.
La situación es particularmente visible en el área de Seguridad. "Tenemos un gran número de personas de planta política cumpliendo funciones de vigilancia, incluso con diagramas de siete días de trabajo por siete de descanso, como si fueran petroleros", indicó.
Según explicó, también existen numerosos contratos de ex policías que realizan tareas de vigilancia en edificios municipales. La intendenta puso como ejemplo algunos puestos que considera innecesarios o que podrían resolverse mediante otras herramientas tecnológicas. Y agregó que existen más de 20 contratos vinculados a tareas de vigilancia de espacios públicos o incluso a actividades administrativas simples.
"Hay ex policías entregando números a los vecinos que quieren pagar tasas en Recaudaciones o realizando tareas que podrían hacerse de otra manera", aseguró.
Para Resa, el problema no es la capacidad de los trabajadores municipales, sino la utilización que se hizo de la estructura política.
"Tenemos una planta permanente que hay que reconocer. Más del 50% de mi gabinete está integrado por empleados municipales que tienen capacidad para estar en esos cargos", remarcó.
La revisión interna también alcanzó los mecanismos de asignación de tareas y el pago de adicionales. La intendenta sostuvo que existen empleados que perciben bonificaciones que no corresponderían y personas que no están desarrollando las funciones para las cuales fueron designadas.
"Hay personal de planta permanente que debería estar cumpliendo determinadas funciones y no lo hace. También encontramos bonificaciones que no corresponden", indicó.
Según afirmó, estas situaciones terminan afectando tanto a las finanzas municipales como a los propios trabajadores. "Es dinero de los vecinos que está siendo utilizado de manera injusta. También es injusto para los compañeros a quienes sí les corresponde", expresó.
La intención, aseguró, es avanzar en un reordenamiento progresivo. "Vamos camino a resolverlo. Lo primero es tener información porque durante mucho tiempo ni siquiera hubo información clara sobre muchas cosas", dijo.
Contrataciones bajo la lupa
Otra de las áreas donde se detectaron irregularidades es la vinculada a las contrataciones de proveedores y la ejecución de obras. Parte de esas situaciones están siendo investigadas por la Justicia en el marco de las causas que involucran a la gestión anterior.
Resa señaló que durante los relevamientos aparecieron contrataciones realizadas sin respetar los procedimientos administrativos habituales. "Contratar o llamar de manera directa a ciertas empresas, no respetar los procedimientos de licitación o iniciar obras sin haber realizado los trámites correspondientes son algunas de las situaciones que estamos analizando", afirmó.
La falta de documentación también complica el panorama financiero. "Hay muchos contratistas que me reclaman dinero. Algunos hicieron trabajos sin contrato y es difícil definir cómo proceder. Otros sí tienen contrato y también hay deudas pendientes", explicó.
Ante este escenario, la decisión fue revisar caso por caso. "La primera decisión que tomamos fue evaluar esas deudas, verificar que las obras efectivamente existan y, si corresponde, empezar a pagar", aseguró.
La deuda millonaria con Neuquén por la basura
Entre los pasivos más importantes detectados aparece la deuda con la Municipalidad de Neuquén por el tratamiento de residuos en el Complejo Ambiental Neuquén (CAN).
Según confirmó la intendenta, la deuda ronda los mil millones de pesos.
"Tenemos una deuda con Neuquén por la basura que no se paga desde noviembre. Estamos hablando de alrededor de mil millones de pesos", indicó.
La situación obligó a iniciar negociaciones con el intendente de Neuquén, Mariano Gaido, para evitar que la deuda continúe creciendo.
"Vamos a hacer un convenio con el municipio de Neuquén. Le agradezco a Mariano Gaido la predisposición para redefinir esta deuda y poder empezar a cumplir. Lo importante es que dejen de correr los intereses", sostuvo.
La idea es avanzar en un plan de pagos que permita regularizar la situación sin afectar la prestación de servicios. "Vamos a armar un plan de deuda que podamos cumplir", afirmó.
Otra de las situaciones críticas apareció apenas asumió. Resa reveló que el mismo día de su jura el municipio enfrentaba una deuda con YPF que ponía en riesgo el abastecimiento de combustible para vehículos esenciales.
"Había una deuda tan grande que, si no se pagaba, no iba a haber combustible para garantizar servicios como Defensa Civil", recordó. Pero además de la deuda, cuestionó la falta de controles sobre el sistema de carga de combustible.
"No solamente identificamos esa deuda, sino que también vimos que el procedimiento era muy poco trazable. Vamos a cambiar el mecanismo para que sea completamente transparente", aseguró.
La relación con los gremios
En medio de este proceso de revisión interna, la gestión también mantiene conversaciones con los sindicatos municipales. Días antes de irse, Bertolini había firmado un acta con los gremios que respondía a mejoras reclamadas. La intendenta destacó que ya se avanzó en algunos puntos acordados con los gremios y que el diálogo continúa abierto.
"Nos reunimos con los gremios y ya se dio cumplimiento a algunos puntos del acta. Seguimos conversando para ver de qué manera podemos avanzar", indicó.
Sin embargo, aclaró que las decisiones futuras estarán sustentadas en los datos que surjan de los relevamientos.
"Vamos a poder ir cumpliendo con todo lo que respecta a los empleados municipales, pero con responsabilidad. No vamos a tomar decisiones que no estén basadas en datos concretos", afirmó.
Uno de los mensajes que Resa buscó dejar en claro durante este primer mes es que el proceso de reorganización no implica despidos masivos. "No se echó a nadie", aseguró.
La intendenta explicó que la revisión apunta principalmente a la estructura política, los contratos y las funciones asignadas.
"No se desvinculó a ningún empleado de planta permanente. Estamos evaluando las plantas políticas para ordenar la estructura municipal y reestructurarla", dijo.
También aclaró que se analizarán situaciones donde existan funciones duplicadas o contrataciones superpuestas. "No puede ser que haya tres contrataciones para una misma función", sostuvo.
Además reveló que encontraron más de 30 vehículos alquilados cuya situación administrativa generó interrogantes. "Había vehículos alquilados que no tenían contrato ni misión claramente definida", señaló.
Mientras intenta ordenar las cuentas municipales, Resa considera que otro desafío central será recuperar la confianza de los contribuyentes.
"La gente tiene mucha disposición para pagar las tasas, pero nosotros tenemos que mejorar la confianza", aseguró. Según explicó, los vecinos necesitan ver que los recursos vuelven en servicios concretos.
"La gente va a hacer el esfuerzo, pero necesita verlo reflejado en servicios para la comunidad", indicó. En ese sentido, mencionó algunas medidas que podrían implementarse rápidamente.
Como ejemplo citó el trámite para obtener la licencia de conducir, donde actualmente los aspirantes deben pagar estudios médicos a profesionales autorizados por el municipio.
"Hoy esos médicos cobran alrededor de 30 mil pesos. Estamos evaluando que ese monto no se cobre o se cobre menos, o incluso que el municipio disponga de profesionales propios para realizar esos controles", adelantó.
Fotomultas: "Así no van a seguir"
Otro de los temas que continúa bajo análisis es el sistema de fotomultas implementado durante la gestión anterior. Las multas se encuentran suspendidas y la intendenta espera dictámenes legales antes de definir el camino a seguir.
"Estamos esperando informes jurídicos para evaluar cuál es la mejor alternativa", explicó. Entre las opciones aparece la declaración de lesividad de algunos actos administrativos vinculados al sistema.
La jefa comunal dijo que están analizando cuál es el camino menos dañino. "Con el daño que ya se hizo a los vecinos y a las arcas municipales no puedo tomar una decisión que empeore la situación", afirmó.
No obstante, dejó una definición contundente sobre el futuro del esquema: "Está definido que no se va a volver a lo que se hizo hasta ahora", aseguró.
Y agregó: "No va a seguir esta situación donde las multas resultan injustas porque los semáforos no funcionan, porque las líneas de señalización no están o porque termina siendo más beneficioso para la empresa que para los vecinos".
A un mes de haber llegado al despacho principal del municipio, Malena Resa aseguró que la prioridad sigue siendo una sola: ordenar la administración para saber exactamente dónde está parada la ciudad.
"Necesitamos poner orden para poder tomar decisiones en todo sentido, desde las fotomultas hasta las obras de infraestructura. Hoy hay muchas cosas sobre las que todavía estamos reuniendo información", concluyó.
Te puede interesar...
Leé más
El servicio doméstico en Neuquén profundiza la brecha: en cuánto quedó la hora de trabajo
Noticias relacionadas
















