La historia del empresario que comenzó con emprendimientos agrícolas y turísticos y que recientemente compró el canal más visto del país.
Si hay un nombre argentino que en los últimos tiempos suena fuerte en el ambiente empresarial, ese es el de Gustavo Scaglione, un hombre que se consolidó como una de las figuras más influyentes del panorama mediático argentino al comprar el canal Telefe.
Pero el ahora y magnate de medios de comunicación tiene un largo recorrido: de los negocios familiares vinculados al turismo y la producción agropecuaria, pasó a liderar un poderoso grupo de medios.
Su movimiento más reciente, la adquisición de Telefe a Paramount Global por más de 100 millones de dólares, marca un hito histórico: por primera vez en casi tres décadas, el canal líder de la televisión abierta vuelve a ser de capital nacional.
El crecimiento del empresario, desde Rosario al mundo
Scaglione tiene un bajo perfil que contrasta con la magnitud de su imperio. Tras la compra de TVL, Scaglione avanzó en una estrategia de expansión sistemática. En pocos años incorporó el diario La Capital, uno de los más antiguos del país, y las emisoras LT8 y FM Del Siglo, consolidando su influencia en Rosario.
Paralelamente, el rosarino su presencia en el interior con la adquisición de repetidoras de Telefe en distintas provincias: Canal 8 de Tucumán, Canal 11 de Salta y Canal 9 de Bahía Blanca, que rebautizó como El Ocho TV, El Once TV y El Nueve TV, respectivamente.
Su grupo también absorbió Bariloche TV S.A., dueño de Canal 6 y varias radios patagónicas, además de portales digitales locales. De esa forma, Televisión Litoral pasó de ser una compañía regional a un holding nacional con medios en distintas provincias.
“Nos gusta mucho producir contenido, con lo cual creo que eso va a ser un cambio fundamental. Vamos a estar cerca de la gente y tratar de exponer lo mejor de cada lugar al mundo”, dijo en una entrevista, reflejando su filosofía de gestión: apostar a lo local, pero con una mirada federal.
Antes de volcarse de lleno a los medios, Scaglione se definía como un empresario “polirrubro”. Manejó hoteles en Bariloche, inversiones agrícolas y negocios financieros vinculados a la familia de su esposa, heredera de la casa de cambios más antigua del país, fundada en 1886.
Su influencia también se hizo sentir en la política y en la economía santafesina. En 2021, sus medios se opusieron abiertamente a la expropiación de Vicentín, y un año más tarde fue mencionado en causas judiciales por la ex funcionaria Nadia Schujman, quien lo acusó de impulsar una persecución mediática y judicial.
El salto a Buenos Aires y la alianza con el Grupo América
En 2024, Scaglione dio un paso decisivo: ingresó al Grupo América, tras comprarle su participación accionaria a Gabriel Hochbaum, convirtiéndose en socio de Daniel Vila, José Luis Manzano y Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical. Desde entonces, su nombre comenzó a sonar con fuerza en los círculos empresariales de Buenos Aires.
Ese mismo año se vinculó con Marcelo Tinelli, a quien financió el regreso a la pantalla de América y le compró deuda vinculada a San Lorenzo. Sin embargo, la relación entre ambos terminó mal: el conductor lo acusó públicamente luego de que el rosarino le trabara un embargo por la venta de una chacra en Uruguay.
El dueño del canal más visto
La adquisición de Telefe representa el punto más alto de su carrera. La operación, confirmada en octubre de 2025, implicó una integración de accionistas en la que podrían participar Alpha Media y otros grupos locales, pero Scaglione conservará la dirección total y el control de la programación.
En poco más de diez años, “El Pulpo” Scaglione pasó de ser un empresario casi desconocido a controlar una red nacional de medios que abarca televisión, radio, prensa y plataformas digitales. Todo, con un estilo discreto, pragmático y profundamente localista.
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