El acusado del disparo mantuvo una premonitoria charla con una empleada de un supermercado antes de ejecutar a su víctima.
El miércoles por la tarde, Abel Guzmán, un peluquero de 43 años, asesinó de un disparo certero en la cabeza y a sangre fría a su compañero de trabajo Germán Medina, de 33, que se desempeñaba como colorista en la peluquería Verdini del barrio porteño de Recoleta.
Luego de cerrar el local al público, los empleados se quedaron compartiendo algunas bebidas en el interior y en ese momento surgió una disputa entre los dos hombres, durante la cual uno de ellos sacó un arma y abrió fuego, hiriendo de muerte al otro. El autor del disparo escapó del lugar y continúa prófugo.
Germán Medina, de 33 años de edad, resultó gravemente herida por un disparo en la cabeza y fue trasladada al Hospital Fernández, donde lamentablemente falleció poco después. Mientras tanto, su agresor escapó del lugar.
La Comisaría Vecinal 2A intervino en el caso, llevando a cabo las diligencias correspondientes en coordinación con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nro. 48, a cargo de Javier Sánchez Sarmiento, quien ordenó iniciar actuaciones por Homicidio y la intervención de la División de Homicidios.
Antes del hecho, Guzmán fue a un supermercado cercano a la peluquería y mantuvo un diálogo con una de las empleadas en la que adelantó el crimen. "¿Qué pasó que te cortaste el pelo?", preguntó la cajera y el peluquero respondió: "Porque hoy voy a matar a alguien".
La familia cree que el crimen fue premeditado
La mamá de Germán Gabriel Medina (33), el peluquero asesinado en Recoleta por un compañero, sostiene que el crimen fue planificado, ya que Abel Guzmán tenía una relación conflictiva con su hijo. Además, en las imágenes se ve como el autor del disparo es ayudado a escapar.
El barrio de la Recoleta está convulsionado tras el asesinato a sangre fría de un colorista por parte de un colega. La Policía se encuentra en plena búsqueda para dar con el agresor, lo que no tranquiliza a la familia de la víctima, quienes aseguran que todo fue planificado por parte de Abel Guzmán (43).
“Siento mucho dolor. Nos avisó la pareja, desde la peluquería no nos dijeron nada. Creí que había sido un accidente. Pido que lo encuentren y no salga porque esto estaba planeado, no había emoción, sabía lo que hacía”, contó Mónica, madre de la víctima, desde la puerta de su casa en Morón.
Junto a otros familiares, la mujer se mostró molesta por la actuación de la peluquería en el caso: "Esperaba que el dueño me llame y que me diga, aunque sea que lamentaba lo que pasó. Mi sobrina lo llamó y no pasó nada, solo dio una nota a un medio". Además, indicó que no conocían a Abel, pero sabían que existía una relación conflictiva entre ellos: “Nunca pensamos que iba a tener esta resolución”.
Por último, la mamá de la víctima señaló que el médico del Hospital Fernández le comentó que Germán llegó con vida, pero no pudieron hacer nada: “Tuvo un paro cardiorespiratorio”.
Por el momento, Guzmán continúa siendo intensamente buscado por la Policía. Fuentes del caso indicaron que el homicida está cercado, por lo que su detención podría suceder en las próximas horas.
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