La entidad está sumando reservas internacionales, aunque para ello tiene que emitir pesos. El mercado, atento.
El Gobierno ha logrado en el inicio del año mantener el dólar tranquilo a pesar de que la inflación se mantiene en niveles del 2%. Tras subir el techo de la banda cambiaria a niveles de $1.600, el tipo de cambio se mantiene en zona de u$s1.500.
¿A qué se debe el fenómeno? La lógica argentina indica que, en un contexto de ese tipo, la cotización del billete norteamericano trataría de alcanzar rápidamente el tope, pero esto no ocurrió.
Para entender, hay que ver primero cómo es el sistema de bandas que adoptó el Banco Central. Desde el 1° de enero de este año, el valor máximo se ajusta por la inflación de dos meses atrás. En enero subió 2,5% , que fue el dato de noviembre. La de febrero fue de 2,8%, así que el techo del dólar volverá a ajustarse en ese nivel.
Mientras el valor del dólar se mantenga igual y el techo siga subiendo, el mercado va a estar atento a esa diferencia, porque puede ser fuente de una potencial devaluación.
Es decir que, si bien, por un lado, la banda ayuda a generar un marco de estabilidad, por otro también es fuente de especulaciones sobre saltos del precio. Si la distancia entre el techo de la banda y el precio de mercado se amplía, el mercado va a tratar de corregir.
¿Por qué está quieto el precio del dólar?
Hay varias razones para entender por qué el billete verde se mantiene cerca de los $1.500. Una de las cosas que hay que tener en cuenta es que el dólar “oficial” que opera entre las bandas es el mayorista. Es decir, el dólar A3500, que es el del comercio exterior. No es el del público que compra en el banco.
Una de las variables que está jugando a favor es que en los primeros meses del año la demanda de pesos crece. Es estacional. Los que toman vacaciones en el país venden dólares para hacerse de pesos. Las empresas también, porque tienen que pagar las vacaciones de sus empleados. Si hay mayor demanda de pesos, por otro lado, disminuye la demanda de dólares.
Por otro lado, este año se ha incrementado la oferta de dólares. Eso se debe a que el campo comienza su temporada de liquidación de cosechas. Pero este año se está sumando una nueva fuente: Las provincias y las empresas están emitiendo deuda en dólares y cuando traen ese dinero al país, hace que baje el precio. Cuando hay más cantidad, menor es el precio.
Uno de los casos es el de la Ciudad de Buenos Aires, que el año pasado emitió un bono por u$s600 millones. Córdoba procura emitir por u$s500 millones. Se estima que en lo que va del año entraron unos u$s2000 millones, entre bonos y liquidaciones del campo.
El Banco Central compra reserva y emite pesos
El Banco Central comenzó este año un proceso de compra de reservas internacionales. Para hacerlo tiene que emitir pesos, lo que constituye un incremento de la oferta momentánea. Para evitar que esa oferta exceda a lo que reclama la demanda, la entidad está vendiendo bonos atados al dólar para retirar moneda sobrante. Y para ello tiene que subir la tasa de interés.
Tanto el BCRA como el Gobierno Nacional están subiendo el precio del peso para estimular a que el público se quede con ellos y no vaya al dólar. Es decir, estimulan lo que se denomina “carry trade”, lo que a su vez favorece a que los inversores que tienen dólares los vendan, (lo que hace bajar el precio), para pasarse a tasas.
Todo hace que el dólar no suba (por ahora)
En definitiva, la estabilidad temporaria del dólar no es producto de la gran solidez económica de la Argentina, sino de varias medidas de política cambiaria y monetaria que favorecen a que el precio se mantenga, aunque eso implica que más adelante el dólar buscará un nuevo valor de equilibrio, si es que se amplía demasiado la distancia entre el valor de mercado y el techo de la banda. Los inversores van a estar atentos a cualquier señal que indique salir de pesos y volver al dólar.
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