La vivienda que alquilaba su madre en Comodoro Rivadavia, detenida al igual que el padrastro, quedó destruida. La justicia investiga las causas.
Un incendio destruyó por completo la casa donde vivía Mariela Altamirano, la madre biológica de Ángel López, el nene de 4 años que murió en abril de 2026 en el hospital regional de Comodoro Rivadavia, en un caso de presunto maltrato infantil que conmocionó al país y que todavía está siendo investigado y tiene varios cabos sueltos.
Por el fallecimiento, la mujer y su pareja y padrastro del menor de edad están detenidos, acusados de homicidio.
El fuego en la vivienda que alquilaban se desató el sábado 5 de septiembre de 2026 a la noche en la zona de Quintas de la ciudad petrolera de Chubut y no dejó heridos ni personas afectadas por el intenso humo que se generó en el lugar.
Una Fiscalía quedó a cargo de la investigación para determinar cómo se originaron las llamas.
Fuego y columnas de humo en la noche
La emergencia se produjo cerca de las 23:40, cuando una vecina del barrio alertó a la Policía al advertir densas columnas de humo y llamas que salían de la vivienda.
Personal de la Comisaría Séptima llegó al lugar y convocó a los Bomberos Voluntarios, que trabajaron hasta controlar las llamas.
El dueño de la casa, un hombre de 57 años que en su momento le alquilaba el inmueble a Altamirano, explicó que el sector afectado fue un quincho construido principalmente con madera, según consignó ADNSUR.
Ese material habría favorecido la rápida propagación del fuego.
La División Criminalística realizó las pericias para determinar las causas del incendio.
La muerte de Ángel López
Ángel López murió el 5 de abril de 2026 en circunstancias que la Justicia investiga como altamente sospechosas, y por las que sigue vigente una orden de prisión preventiva por seis meses tanto para la madre biológica, Mariela Altamirano, como para su pareja, Michel González.
Los estudios médicos forenses establecieron que la causa del fallecimiento fue una infección respiratoria aguda, y la fiscalía debe probar que existió abandono de persona o negligencia por parte de los adultos a cargo del nene.
Pero además, la autopsia y otros peritajes determinaron que el niño tenía secuelas de golpes y maltrato, por lo que la madre y el padrastro, con quienes vivía desde noviembre de 2025 tras la decisión de la justicia de que se revinculara con la mujer luego de haber sido criado por su padre desde que tenía un año, quedaron imputados como coautores de homicidio.
Altamirano está alojada en el Instituto Penitenciario Provincial de Trelew, mientras que González continúa en la alcaidía policial de Comodoro Rivadavia.
Cómo sigue la causa judicial
A la mujer se le imputa homicidio agravado por el vínculo en carácter de omisión, por no haber protegido a su hijo de las agresiones físicas que habría sufrido y habrían resultado en el origen del grave cuadro de salud del que los médicos no pudieron sacarlo.
El padrastro, en tanto, está acusado de homicidio simple como presunto autor material de los más de 20 golpes en la cabeza que reveló la autopsia, que habrían provocado el paro cardiorrespiratorio que terminó con la vida del nene.
Según el Código Penal, si se comprueba que los golpes fueron parte de agresiones sistemáticas, la condena máxima para González sería de 25 años de cárcel.
Si las pericias determinan que el episodio fue único y actuó con alevosía, también podría recibir perpetua.
De todos modos, las conclusiones de los informes forenses todavía no están firmes.
Desde el primer momento, los defensores de los imputados las cuestionaron e interpusieron un recurso para que intervenga el cuerpo forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que fue aceptado, por lo que ahora se esperan definiciones en ese ámbito antes de que la causa avance.
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