Evitó una calificación grave por venta de drogas, pero los antecedentes lo sentenciaron
Un neuquino enfrentó un nuevo proceso en su contra por un viejo allanamiento de la Policía Federal. Sumó otra condena y quedó alojado en la cárcel de Senillosa.
Un neuquino que arrastra una discapacidad no pudo evitar una pena efectiva luego de sumar una condena por drogas. Apenas se cerró el proceso, ordenaron su alojamiento en la cárcel federal de la localidad de Senillosa.
El hombre, de 49 años, con domicilio en el barrio Islas Malvinas de esta capital, enfrentó un proceso ante el Tribunal Oral Federal (TOF) por un viejo allanamiento realizado hace casi ocho años en una propiedad situada sobre calle Cacique Catriel al 700.
La investigación estuvo a cargo de la delegación Neuquén de la Policía Federal Argentina (PFA) y el resultado fue positivo, con el secuestro de envoltorios con droga.
En un primer momento, el hombre fue imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Ante la necesidad de cerrar el proceso, la justicia federal decidió citarlo pero no logró ubicarlo. Tras emitir un pedido de captura, fue apresado el fin de semana pasado y quedó a disposición del TOF.
Entre otras particularidades, se recordó que, en 2024, el juzgado federal 2 de Neuquén había dictado su prisión preventiva.
Una calificación más leve
A la hora de definir la causa en contra del hombre, identificado como Juan Carlos Muñoz, el Ministerio Público Fiscal (MPF) y la defensa resolvieron avanzar con un acuerdo.
En primer lugar, se puso bajo la lupa la calificación. Al no reunirse elementos que confirmen la presunta comercialización de estupefacientes, la parte acusadora consideró que el hombre debía ser considerado autor del delito de tenencia simple de estupefacientes.
Varias veces en el banquillo
Más allá de que se tuvo presente una acusación más leve, el acusado no pudo evitar un castigo destacado, principalmente por sus antecedentes. En este aspecto, el MPF resaltó que el 10 de agosto de 2020 recibió una pena condicional de 2 años y el 13 de octubre del año pasado sumó otra condena, de 6 meses de cárcel efectiva.
Por su parte, el defensor oficial no puso objeciones al acuerdo y resaltó la demora en el proceso en contra de su representado: el allanamiento se concretó en 2018 y la indagatoria se llevó a cabo recién en 2023.
Entre otros pedidos, la defensa reclamó que Muñoz sea alojado de inmediato en la cárcel de Senillosa y que pueda acceder a un tratamiento contra el consumo de drogas.
El acusado tuvo oportunidad de manifestarse y señaló que mostraba su acuerdo con la propuesta.
Tratamiento contra las adicciones en la cárcel
El juez unipersonal del TOF se encargó de homologar el acuerdo y apuntó que las dos condenas que arrastraba de la justicia provincial se encontraban agotadas. En tanto, acompañó la solicitud de que el hombre pueda realizar un tratamiento contra las adicciones mientras cumple la pena de prisión de un año.
Las causas penales que tienen como protagonistas a personas adictas son frecuentes y, en muchos casos, los imputados terminan sobreseídos. Fue lo que se resolvió, por ejemplo, con un joven del barrio Sapere de esta capital, de oficio reciclador.
La fiscalía federal neuquina hizo un exhaustivo análisis de los informes realizados en relación al procesado inicialmente por tenencia de estupefacientes y comprobó que, lejos de ser un narco, se trataba de un hombre que tenía adicciones desde la adolescencia. “Se encuentra en una situación riesgosa para su vida en función de su grave adicción”, alertó una de las licenciadas que elaboró un informe para la causa.
Frente a este marco, la fiscalía no solo consideró el cambio de calificación sino que directamente comunicó que no iba a acusar.
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