El clima en Neuquén

icon
20° Temp
21% Hum
La Mañana Cipolletti

Manoseó a una menor en la calle y la amenazó, pero no va preso

El ataque fue en pleno centro de Cipolletti. El padre de la niña dijo que el hombre está "obsesionado" con ella, pues ya la había acosado. Lo condenaron a prisión en suspenso y al cumplimiento de pautas de conducta.

Un hombre fue condenado a nueve meses de prisión en suspenso por manosear a una adolescente de 13 años en la vía pública y por amenazarla para que no contara nada. No va preso en esta instancia, pero tiene prohibido acercarse a la menor, entre otras pautas de conducta.

El ataque se registró el 1 de octubre de 2019 alrededor de las 18:30 en la zona céntrica de Cipolletti, de acuerdo a la presentación que hizo la fiscal Rocío Guiñazú Alaniz.

Según se comprobó, FEF conocía a la jovencita por vivir en el mismo barrio y ya la había acosado en otras dos oportunidades.

Esa tarde la sorprendió desde atrás cerca de un banco, la empujó contra una pared y la manoseó en la cola y los pechos. Luego le advirtió: “Acordate que yo sé todo de vos”.

La menor siguió hasta la plaza San Martín donde se encontró con sus amigas, donde descubrió al sujeto, lo que la indignó. Allí contó lo que había padecido y entonces una de sus amigas increpó al acusado y le dio una patada.

El hombre intentó alejarse, pero amigos de la menor lo corrieron varias cuadras y hasta uno de ellos le lanzó otra patada tipo karateka.

Mientras tanto las jóvenes fueron hasta la Comisaría 4ta, ubicada a pocos metros, y contaron lo que había sucedido, por lo que una patrulla salió en busca del sospechoso, a quien detuvieron a unas doce cuadras.

FEF fue imputado por el delito de abuso sexual simple y amenazas. Pero en el juicio realizado semanas atrás negó todo y aseveró que “es un hombre de trabajo”.

El defensor Oficial Mario Nolivo también reclamó su inocencia y pidió su absolución por el beneficio de la duda. Sostuvo que lo incriminaba solo la declaración de la niña en cámara Gesell y no había otras pruebas que refuercen su hipótesis. Resaltó la ausencia de testigos a pesar de que todo habría ocurrido a plena luz del día y en un sector transitado a una hora que suele haber mucha gente circulando.

Para el fiscal Rocío Guiñazú Alaniz no hubo dudas en cuanto a su autoría. Valoró la declaración de la víctima como punto central y recalcó que “claramente identificó al sujeto, porque lo conoce del barrio desde hace tiempo”. También marcó que dio detalles de cómo en alguna oportunidad viajó en el mismo colectivo y también que anteriormente la siguió hasta su casa.

La postura de la funcionaria fue respaldada por la defensora de Menores, Alicia Merino, que pidió resuelver el caso con perspectiva de género y niñez al ser la víctima de ataque sexual una niña.

El juez Julio Sueldo indicó que el delito quedó probado y valoró la declaración de la niña en cámara Gessel. Sostuvo que sus dichos “fueron claros, precisos y contundentes” y que quedaron corroborados por su estado emocional atestiguado por las profesionales que la trataron. Resaltó que notaron “angustia” y un relato “no solo coherente en lo interno, sino además con correspondencia entre lo manifestado verbalmente con su lenguaje corporal”.

El mismo estado de shock resaltaron tanto su madre como su padre, quien declaró que el acusado estaba “obsesionado” con su hija.

El magistrado también mencionó como relevante la declaración de un testigo que conoce a F y que esa tarde lo vio sentado en la plaza, como dijo la víctima.

Acuerdo de pena

En tanto que en el juicio de cesura la fiscalía y la defensa alcanzaron un acuerdo de pena con la imposición de los nueve meses de prisión y medidas de comportamiento por el lapso de dos años.

Entre la de mayor relevancia, tiene prohibido acercarse a la menor a menos de 200 metros de su domicilio y contactarse con ella por cualquier medio o tercera persona, y en caso de encontrarse casualmente deberá ser él quien deba retirarse.

También tiene que realizar un tratamiento sicológico “para evitar hechos de esta naturaleza”.

El resto de las medidas son de rigor: mantener el domicilio; no cometer nuevos delitos; presentarse bimestralmente ante el Instituto de Asistencia de Presos y Liberados (IAPL) para informar su situación laboral y social y no ingerir estupefacientes, ni abusar de bebidas alcohólicas en lugares públicos.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas