Se quemó la cara para que su novio celoso no le pegara

Insólita y desesperada actitud de una chica santiagueña. El hombre está libre.

Una joven santiagueña admitió ante la justicia que se prendió “fuego sola” con alcohol y un encendedor para afearse con el fin de que su novio cesara con los episodios de maltrato y violencia de género a los que la sometió en repetidas ocasiones “por celos”, tras lo cual el hombre -que estuvo unos días detenido por el incidente- fue excluido del hogar que compartían. Así lo revelaron fuentes judiciales que señalaron que la joven oriunda de la ciudad de La Banda declaró el viernes ante la coordinadora de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar del Ministerio Público Fiscal de Banda y Robles, Marta Inés Ovejero.

En ese marco de contención judicial, la mujer de 22 años, llamada Milagros Carranza, contó que el incidente se produjo durante el 1° de enero en la casa que compartía con su novio, identificado como Rodrigo Ovejero, de 26 años -quien trabaja como chofer de transportes de carga- en el barrio Avenida, tras lo cual el hombre pasó algunos días detenido hasta que fue liberado el lunes pasado aunque con restricciones de acercamiento y exclusión del hogar. La joven reveló que luego de una discusión con su novio, quien la insultó por el tipo de pollera que ella había elegido para vestir ese día. Posteriormente, la pareja se dirigió a la casa de otros familiares donde también protagonizaron otro incidente producto de los celos del hombre quien, de acuerdo al testimonio de la denunciante, la “tomó del cuello, tiró a la cama y tapó la boca”, provocándole ahogo al respirar. En ese momento, sus primos intentaron interceder en la pelea pero él les ordenó que no se metieran.

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“En un momento le pregunté a los gritos si quería que fuese fea para que dejara de celarme... Me eché alcohol, agarré un encendedor y él me agarró pero ya lo había prendido”. Milagros Carranza

La chica logró zafar de la situación y se refugió en la casa de su abuela, pero al rato recibió un llamado telefónico de Ovejero quien le pidió que volviera a la vivienda que compartían desde hace unos meses, aunque la relación entre ambos llevaba seis años. Ella accedió pero al momento de regresar se encontró con que su novio “estaba borracho” y en una nueva escena de celos violentos, comenzó a reclamarle si había estado con otros hombres -uno de los apuntados por el acusado es un primo de la chica-.

“En un momento -dijo la víctima- me agarró fuerte del brazo y yo le pregunté a los gritos si él quería que yo fuera fea para que dejara de celarme. Entonces fui al baño tomé la botella de alcohol que estaba por la mitad y me eché desde la frente hasta el pecho. Nuevamente le grité si quería que sea fea para que no me celara más, agarré un encendedor del botiquín. Él me agarró de brazo, pero yo ya había prendido el encendedor. Después me abrazó y me metió bajo la ducha”. El escalofriante relato quedó adjuntado a la causa que se inició por violencia de género en la justicia santiagueña. De acuerdo a esta declaración judicial, la muchacha remarcó que “me prendí fuego sola porque no pensaba en nada más que en ser mujer fea para que él la cortara con los celos y no me pegara más”.

Violencia, celos y una determiación que le costó muy caro a la mujer

Seis años de relación

Eran novios desde hacía seis años. la relación comenzó cuando ella tenía 16 años y estaba en el colegio secundario y él ya tenía 20. siempre fue celoso aunque en los últimos tiempo, en especial cuando se fueron a vivir juntos, esto se potenció y comenzó a ser un vínculo violento.

Una pollera corta, la discordia

Al mediodía del 1° de enero, después de que la joven se bañara, se puso una pollera para ir a almorzar de unos primos. este hecho detonó la primera reacción de celos del hombre. luego empeoró.

La agarró del cuello

Ya en la casa de los familiares, hubo un momento en que el agresor volvió a ponerse muy agresivo con su novia. la llevó a una pieza, la tomó del cuello, la tiró en la cama y le tapó la boca. ella puso zafar y se refugió en casa de su abuela. Él le pidió que volviera a la casa que compartían.

Tomó la peor decisión

al llegar, él estaba borracho y comenzó un nuevo hostigamiento. ella se tiró alcohol en la cara y el pecho, y le preguntó si prefería que fuese fea para no celarla más: se quemó con un encendedor.

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