Un original paseo en autos de 1930 en tiempos de coronavirus
La cuarentena por coronavirus propuso una nueva rutina con distanciamiento social y, a pesar de que esté en discusión, sigue salvando vidas. La respuesta ante este contexto de Fernando y su familia, coleccionistas neuquinos, fue crear unas "burbujas de tiempo" para recorrer la ciudad con las medidas de seguridad sanitarias habilitadas en vehículos originales de los años 30.
Con cinco autos antiguos en su garage, este neuquino cambió la modalidad de su negocioso por el coronavirus. Suspendió los viajes ostentoso de la iglesia al salón de fiesta y postergó el transporte de los distintos cumpleaños. Ahora, en estos más de 150 días de cuarentena, hace paseos privados y particulares en sus lujosos vehículos originales.
La idea nació en el cumpleaños número 15 de una de sus hijas, en el 2009. Al parecer, el vehículo blanco y antiguo lo "cautivó", y decidió adquirirlo. De ahí, hasta este 2020 compró otros cuatro rodados más: el último es una limusina de los años 80 traída desde los Estados Unidos. Según aseguraron algunos pasajeros, ir en este vehículo fue como "viajar en la película de Mi pobre Angelito".
Dos de los cinco autos tienen el volante a la derecha. Esto marca el estilo inglés, ya que son fabricados antes de 1945, cuando en la Argentina solo circulaban rodados al inverso de como lo conocemos ahora. "A veces eso se me complica un poco para meter el auto en el garage de casa", comentó y describió los autos que tiene: "Ford A de 1930; Chevrolet 1940; Ford Fairlane 1978 descapotable; Dodge 1946; y la limusina Lincoln 1988 que fue traída de Michigan en el 95".
"Esto es un emprendimiento familia, nos tenemos que turnar para conducir porque siempre teníamos más de un evento por día y nos organizábamos con mi señora y mi hijo", explicó y contó algunas infidencias: "Uno siempre se da cuenta cómo romper el hielo cuando estamos llevando a los distintos pasajeros, aunque muchas veces el silencio es la mejor opción".
Fernando es quien se encarga de chequear que "todo ande bien" y cada 15 días tiene que sacar a "darle una vuelta" a cada uno de los autos. Según contó, el control es diario y periódico, ya que no "tienen una computadora para enchufar y decirte cómo está".
"El único que no es original de fábrica es el Ford Fairlane 1978, que lo hice descapotable. El resto de piezas es original y siempre intento que así sea", agregó Fernando y contó que esta experiencia, de una hora y media, con bebida incluida y medidas de seguridad sanitaria, cuesta al rededor de unos 7 mil pesos.
Fernando dejó su celular para cualquier contacto o consulta que haya: (299) 155800267, y reiteró que depende el auto son la cantidad de personas que pueden ingresar.
Si bien la única que tiene estéreo es la limusina Lincoln, "ya que así viene da fábrica", los cincos rodados están disponibles para poder hacer recorridos por la ciudad en esta burbuja antigua, que se convirtió en una salida creativa y segura para este virus que puso en jaque la vida de muchos neuquinos.
Te puede interesar...
















