Una novela argentina de 1986, en la mira por su polémica trama

Se trata de la producción Venganza de Mujer, con Luisa Kuliok y Raúl Taibo, a la cual se le critica el "avalar" la "cultura de la violación".

Un posteo de agosto del año pasado de la autora Flor Alkorta llamó la atención en las últimas horas en las redes sociales, al hacer un análisis de una antigua novela argentina, en la que la trama giraba en torno a una violación en manada.

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Se trata de la producción Venganza de Mujer (tuvo aire en 1986 en Canal 9), protagonizada por Luisa Kuliok y Raúl Taibo y escrita por Delia González Márquez. Si bien la tira de más de 120 episodios marcó las carreras de ambos intérpretes, según explica Alkorta, la historia no hace otra cosa más que “avalar” la “cultura de la violación”.

La novela giraba en torno a Némesis (Kuliok), una joven de una familia humilde y trabajadora del campo, quien es violada en manada por cuatro hombres, entre ellos el personaje de Juan (Taibo), con una excelente posición socioeconómica. Por el terrible abuso, la adolescente intenta suicidarse, sin conseguirlo y como si fuera poco, días después se entera que está embarazada. Dado que el relato tiene increíbles giros dramáticos, Némesis termina enamorándose de Juan, quien es el padre de su hija, e incluso termina perdonándolo por todo el sufrimiento que le causó.

La publicación de Alkorta, que hace un detallado resumen de la historia, llamó la atención por sus ocurrentes acotaciones.

A continuación, el texto completo:

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Hoy en #ResúmenDeTelenovela presentamos:

#VenganzaDeMujer

Ustedes eran muy chicxs, pero en 1986 hubo una novela, “Venganza De Mujer”, con Luisa Kuliok y Raúl Taibo.

En esa tira, que salía por canal 9, a la protagonista la viola el galán principal, (violación grupal con sus amigos), y ella, finalmente, se termina enamorando de él.

Se las cuento.

La heroína: Némesis, (Kuliok), una joven muy pobre que vivía en una casa precaria en el medio del monte.

Nunca pisó la ciudad y tampoco tuvo oportunidad de ir a la escuela.

El galancete: Juan (Taibo), un joven millonario, hijo de un estanciero muy poderoso, dueño de miles de hectáreas de campo.

Una noche, Juan y sus tres amigos chetos salen de joda y se emborrachan. Al final de la juerga se cruzan con Némesis y al mejor estilo #LaManada, les parece un planazo violarla entre todos.

Luego de abusarla por turnos, los cuatro huyen del lugar y ella queda tirada, sola, en el piso de tierra de su choza.

Spoiler: Como si fuera poco lo que le acaba de ocurrir, como consecuencia del ataque sexual, Némesis quedará embarazada.

La joven queda tan traumada por la violación múltiple, que intenta suicidarse, pero falla en el intento.

Al poco tiempo, descubre que está embarazada.

Antonio, un hombre violento, capataz de la hacienda de la familia de Taibo, le propone a Nemesis casarse con ella y darle así su apellido a la criatura que viene en camino. De esta manera, salvaría “el honor” de esta madre soltera y el bebé tendría “un papá”. La protagonista no acepta esta oferta, ya que este hombre le causa temor y rechazo, porque es un borracho perdido de comportamiento violento.

A todo esto, Taibo, al poco tiempo se arrepiente de haber violado a Némesis, y va hasta el monte para hablar con ella y disculparse.

Ahí se cruza con la prima de Némesis, que como está enamorada de Antonio el borracho, odia a su prima, por ser la pretendida de su amado.

Esta mujer, le miente a Taibo, y le dice que no le va a ser posible hablar con Némesis, porque la joven “se ha suicidado”.

El galán, shockeado por la noticia, huye con su auto a toda velocidad, y se pone a llorar en el camino.

Tanto llora, que las lágrimas no le permiten ver con nitidez, y se termina estrolando con el auto.

Como consecuencia del accidente, Juan pierde la memoria (no por completo, sino que olvida el temita de la violación, justo); y pierde también la movilidad en sus piernas.

Pasan los meses y Juan vuelve a caminar. Mientras tanto, Nemesis dará a luz a su hija, a la que llama Soledad.

El padre de Juan, se entera de todo lo acontecido aquella noche fatídica, y para “compensar” el temita de la violación del nene, le regala a Némesis unas cuantas hectáreas de su hacienda.

Esto incluye una bonita casa, a la que Némesis se muda con su hija, un par de familiares, y su prima, la resentida.

Aparece en escena Eduardo, un señor grande que trata a Némesis como una hija. Edu, de gran corazón, amable, paternal y muy culto se convierte en una especie de abuelo para la nena y en un mentor cultural para Némesis. Le enseña a leer y a escribir, a comportarse como una persona instruida, y la aconseja con temas económicos.

Edu, que no es geólogo pero la pega en el poste, le dice a Némesis que cree que, en las tierras que ella ha recibido, hay petróleo.

¿No va que Edu tenía razón y Némesis se hace millonaria?!!!

Pasan unos años y nuestra protagonista se convierte en una mujer culta, refinada y elegante. Ya no compra marcas Pindonga y se codea con la elite del pueblo.

Ella ahora sabe de negocios y es respetada por todos los terratenientes de la zona. También es cortejada por muchos hombres de la alta sociedad, pero ella no les da pelota porque está concentrada sólo en dos cosas: En criar a su hija y en llevar a cabo su tan ansiada venganza. Némesis no va a descansar hasta ajusticiar a los cuatro violines.

Mientras tanto, los integrantes de la manada, llevan una vida tranquila y privilegiada, como la que puede llevar cualquier Tincho violador de familia poderosa en un territorio feudal.

Juan, quién ya camina perfectamente, pero jamás pudo recuperar la memoria, está casado con su novia de toda la vida, una chica de su clase, que vive para él, y su único objetivo en la vida es hacer feliz a su marido el amnésico.

Los otros tres violadores son:

Patricio, un político exitoso; Raúl, un milico de alto rango; y Francisco, que estudió para ser cura, pero finalmente largó los hábitos y se casó con la hermana de Juan.

Más violines no se consigue.

Nemesis decide ir a la ciudad, dónde residen los cuatro, y entabla relación con ellos, cosa que no le cuesta porque ahora integra el mismo escalafón socioeconómico que los violadores.

Al advertir que Juan tiene amnesia, Némesis decide llevarlo a su vieja choza, en donde se había producido el abuso.

Ella se pone las prendas que solía usar en el momento de la agresión sexual (una confección rústica, estilo Pokahontas); y decide contarle a Juan lo que había ocurrido aquella noche, hace una década.

El galancete escucha el relato y se shockea tanto, que de pronto Flash! recupera la memoria de una.

Juan regresa a la ciudad y se junta con sus 3 amigos para hablar del tema. Los violines, que hasta ahora mantenían un pacto machirulo de silencio, se asustan: temen que esta historia salga a la luz y se les destruya su imagen pública.

A todo esto, la hijita de Némesis, encuentra una pistola, se pone a jugar con ella, y sin querer PUM! se pega un corchazo en la cabeza.

La operan de urgencia y queda en coma.

Juan y sus amigos, se solidarizan con Némesis, ya que cada uno de ellos, sabe que la piba podría ser su hija.

*Importante: En los 80 no había posibilidad de hacer una prueba de paternidad. Esos análisis genéticos aparecen en los 90.

Sigamos.

Soledad, la pibita, sale del coma, se recupera, y queda, misteriosamente, sin secuelas. La chica le dice a su madre que quisiera conocer a su padre. Némesis le pide a Juan que se haga pasar por el papá de la mocosa convaleciente.

Juan acepta este pedido y Soledad, cumple su sueño de conocer, supuestamente, a su “papá”.

PUNTO DE GIRO

Némesis, en este momento de la trama, llega a la conclusión de que los cuatro Tinchos “son buenos”

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