Coliflor que conquista: croquetas doradas, crocantes y muy fáciles de hacer
Una receta veggie rendidora, ideal para picadas, viandas o almuerzos livianos con un dip que suma frescura y sabor.
Durante años la coliflor cargó con fama injusta: aburrida, dietética, sin gracia. Pero la cocina de los últimos tiempos se encargó de reivindicarla. Hoy aparece asada, rallada, convertida en “arroz”, en pizzas o en mil preparaciones más. Y cuando se la cocina bien, se transforma en un ingrediente noble, versátil y sorprendentemente sabroso.
Entre todas las formas de disfrutarla, hay una que siempre gana aplausos: las croquetas de coliflor. Son simples, rendidoras y perfectas para resolver desde una picada hasta un almuerzo liviano. Una versión vegetal de un clásico de confort food que logra ese equilibrio irresistible entre exterior crocante e interior cremoso.
En esta nota te contamos cómo prepararlas paso a paso, con tips para que queden doradas y sabrosas, más una salsa fácil que les aporta el toque final.
El rescate de una verdura subestimada
La coliflor dejó de ser sinónimo de comida triste hace tiempo. Bien trabajada, puede convertirse en protagonista absoluta de la cocina cotidiana. Tiene sabor suave, textura firme y la capacidad de adaptarse a lo que le pidas: horno, vapor, sartén o procesadora.
Además, suma fibra, vitamina C, antioxidantes y ácido fólico. Y lo mejor: cuando se cocina y se pisa, logra una textura ideal para reemplazar preparaciones más pesadas. Por eso estas croquetas resultan más livianas que las clásicas de papa o arroz, pero igual de reconfortantes.
Ingredientes (para unas 18 unidades medianas)
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1 coliflor mediana (aprox. 700 g)
2 huevos
100 g de queso rallado (parmesano, sardo o el que tengas)
1 diente de ajo picado
½ cebolla
3 cucharadas de pan rallado (más extra para rebozar)
Sal y pimienta
Nuez moscada (opcional)
Aceite para freír o para horno
Para la salsa
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200 g de yogur natural o queso crema
Jugo de medio limón
1 cucharada de mostaza
Perejil o ciboulette picado
Sal y pimienta
Paso a paso
1. Cocinar la coliflor
Lavarla, separarla en ramitos y hervirla en agua con sal durante unos 10 a 12 minutos hasta que esté bien tierna. También puede hacerse al vapor o en microondas. Escurrirla muy bien y dejar que pierda temperatura.
2. Convertirla en base
Pisarla con tenedor o procesarla apenas: la idea es lograr un puré rústico, no una crema líquida. Cuanto más seca esté la mezcla, mejor se formarán las croquetas.
3. Preparar la mezcla
Picar la cebolla y el ajo bien chiquitos y rehogarlos hasta que estén transparentes. Sumarlos a la coliflor junto con los huevos, el queso, el pan rallado y los condimentos. Integrar todo hasta lograr una masa homogénea.
4. Dar forma
Con manos húmedas, formar bolitas del tamaño de una nuez y luego aplastarlas ligeramente para darles forma de croqueta. Pasarlas por pan rallado para lograr ese exterior bien crocante. Si la mezcla está blanda, agregar más pan rallado o refrigerar unos minutos.
5. Cocinar
Tenés dos opciones:
Fritas: en abundante aceite caliente hasta que queden doradas. Luego escurrir sobre papel absorbente.
Al horno: disponer en placa aceitada, pincelar con aceite y hornear a 200 °C durante unos 25 minutos, girándolas a mitad de cocción.
El dip que completa el plato
Mezclar yogur o queso crema con limón, mostaza y hierbas. Salpimentar y llevar a la heladera hasta servir. Un acompañamiento fresco que equilibra la fritura y aporta acidez.
Claves para que queden perfectas
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Secar bien la coliflor es fundamental: el exceso de agua arruina la textura.
El queso suma sabor y ayuda a ligar la mezcla.
Para versión vegana, reemplazar por levadura nutricional o queso vegetal.
Podés sumar semillas o avena al rebozado para más textura.
Variantes para jugar
La base admite muchas vueltas: zanahoria rallada, espinaca salteada, curry, cúrcuma o arroz integral. También podés hacer versiones mini para copetín o rellenarlas con un cubito de queso que se derrita al cocinar.
¿Cómo servirlas?
Funcionan como entrada, plato principal con ensalada, snack para picadas o solución salvadora para freezar y resolver comidas rápidas. También quedan perfectas con hummus, guacamole, mayonesa de ajo o salsa criolla.
Una receta simple, económica y rendidora que demuestra que la coliflor, bien tratada, puede ser puro placer.
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