El secreto de las empanadas empieza en la masa: receta simple para hacer tapas en casa
El paso a paso más fácil para preparar tapas de empanadas en casa con pocos ingredientes.
La empanada es, sin discusión, uno de los grandes clásicos de la cocina argentina. En este universo, la masa de las tapas tiene tanta relevancia como el relleno. Prepararlas en casa es mucho más simple de lo que parece. La historia de las empanadas es extensa y diversa, y resume la influencia de distintas culturas a lo largo del tiempo.
Acá va una receta de tapas de empanadas, en pocos pasos y con ingredientes básicos.
Ingredientes
250 g de harina 000
60 g de grasa (se puede reemplazar)
1 cdta. de sal
100 g de agua tibia
Desarrollo
Disolver la sal en el agua. En un bowl mezclar la harina con la grasa derretida y unir con los dedos hasta integrar. Incorporar el agua salada y mezclar hasta formar un bollo liso y uniforme. Cubrir y dejar reposar durante 25 minutos.
Después estirar la masa bien fina, con grosor de tapa de empanada, y cortar con un disco. Yo utilicé la tapa de una lata.
Con los recortes de masa que sobran, volver a unir, estirar y seguir cortando para aprovechar todo.
¿Se pueden freezar? Sí. Colocarlas con separadores dentro de un recipiente hermético. Se retiran un día antes y se descongelan en la heladera.
La grasa puede reemplazarse por aceite de oliva en la misma proporción.
Origen de la empanada
Raíces árabes
Se estima que las empanadas nacen en la cocina árabe, particularmente en los fatay o fatayer: pequeñas masas rellenas de carne, verduras y especias. Estas preparaciones llegaron a la península ibérica durante la ocupación musulmana de España entre los siglos VIII y XV.
Influencia española
Durante la Edad Media, esas recetas viajaron y evolucionaron en España, adaptándose a productos y gustos locales. En Galicia surgió la famosa empanada gallega, una gran tarta rellena de carnes, pescados, mariscos o vegetales.
Las empanadas españolas se hacían muchas veces con masa de pan y rellenos variados como carne, pescado, cebolla y pimientos. Se volvieron populares por su practicidad: eran fáciles de transportar y comer sin utensilios, ideales para viajeros y trabajadores.
Llegada a América
Con la colonización española en el siglo XVI, las empanadas cruzaron el océano y se instalaron en América. Allí se transformaron según los ingredientes disponibles y las tradiciones de cada región. Cada país desarrolló sus propias versiones, con distintas masas, rellenos y técnicas de cocción.
En América Latina pasaron a ser un básico de la cocina cotidiana. En Argentina pueden ser fritas o al horno, con rellenos de carne, pollo o jamón y queso, entre muchos otros. En Chile, suelen llevar carne vacuna, cebolla, pasas, aceitunas y huevo duro.
Variaciones regionales
Argentina
Las empanadas cambian según la provincia. En el norte, como Salta y Tucumán, suelen llevar carne picada, papa y comino, y se hornean. En Mendoza es común freírlas y sumar pasas de uva y aceitunas.
Chile
La versión más emblemática es la empanada de pino: carne, cebolla, huevo duro, aceitunas y pasas. Se hornea y es protagonista de las fiestas patrias.
Colombia y Venezuela
En ambos países predominan las empanadas fritas con masa de maíz. Los rellenos incluyen carne, pollo, queso y otras variantes.
España
Además de la empanada gallega, existen las empanadillas: versiones más pequeñas, usualmente rellenas con atún, tomate, huevo duro y pimientos.
Visitá la tienda virtual de Schroeder Wines.
Te puede interesar...












Dejá tu comentario