Murió porque su esposa no aceptó que le dieran sangre

Lo habían baleado y agonizaba. La mujer se negó por motivos religiosos.

Buenos Aires.- Un hombre falleció después de tres días de agonía en un hospital, luego de que su mujer, que profesa el credo de los testigos de Jehová, no firmara el consentimiento para que le efectuaran la transfusión de sangre necesaria para poder practicarle una cirugía.

Hace una semana, el hombre, llamado José Alberto López, había sido baleado cuando intentaron robarle la camioneta frente a su casa de la localidad de Caseros. Su hermano, en tanto, contó que “José no practicaba esa religión” y que planea llevar adelante acciones legales contra su cuñada por la decisión que tomó.

Los voceros consultados dijeron que el viernes de la semana anterior, López subió a su camioneta Ford EcoSport estacionada en la puerta para ir a hacer unas compras, cuando fue interceptado por varios delincuentes armados con intenciones de robo y aparentemente él decidió acelerar para escapar. Los ladrones hicieron al menos dos disparos, uno de los cuales atravesó la ventanilla y le impactó en la zona izquierda del cuerpo, por lo que perdió el control del vehículo, que subió a la vereda y chocó contra la pared de una casa vecina. Los delincuentes escaparon sin concretar el robo y López quedó en el lugar sentado al volante de su vehículo, con una grave herida de bala en la zona intercostal que le afectó un pulmón, por lo que su mujer, de nombre Margarita, y un vecino lo trasladaron al hospital Ramón Carrillo, en Ciudadela.

Justicia: El hermano de la víctima anticipó que hablará para iniciar acciones contra su cuñada.

“El lunes me entero de que mi hermano está mal, grave, según el médico. Y que había un pedido de la esposa para no darle sangre. Fui a hablar con mi cuñada, le dije que José se estaba muriendo y ella, muy suelta, me dijo ‘tu hermano no se va a morir, quedate tranquilo, tiene fe en Dios’”, relató Víctor López, y aclaró las cuestiones religiosas: “No era testigo de Jehová”. Al otro día, mientras se encontraba en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción 1 de San Martín con la intención de averiguar si el fiscal en turno, Héctor Scebba, podía interponer una orden para transfundir a su hermano, lo llamaron para avisarle que acababa de fallecer.

“Me entero de que mi hermano está mal. El médico me dice que está grave y que había un pedido de la esposa para que no le den sangre. Pero mi hermano no era testigo de Jehová”. Víctor López. El dolor del hermano de la víctima

“Voy a hablar con el fiscal para ver cómo está la causa y qué situación legal puedo darle. Sé que mi hermano la amaba, pero si hay alguna acción legal contra Margarita que pueda hacer, que mi hermano me perdone pero la voy a hacer”, dijo Víctor, y dejó una cruda conclusión: “Sobrevivió todo lo que pudo, la mujer me lo dejó morir”.

El director ejecutivo del hospital, Javier Cima, explicó que, además de Margarita, se presentó ante él la autoridad eclesial del templo al que concurría la mujer, quien tuvo comunicación con los médicos de la terapia intensiva y avaló como autoridad religiosa que el hombre no recibiera sangre.

Una religión fundamentalista

La gente que pertenece a los testigos de Jehová tiene creencias heterodoxas de distintas vertientes principales de la cristiandad. Se consideran a sí mismos una restitución del cristianismo primitivo, creencia que se basa en su propio entendimiento de la Biblia, preferentemente de su traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, y que tiene como propósito santificar el nombre de Jehová. Hay un cuerpo gobernante que se encarga de establecer la doctrina oficial de la congregación mundial.

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