El nuevo informe de CAME confirmó que el consumo sigue debilitado en todo el país. La mayoría de los rubros mostró números negativos.
El consumo en los comercios minoristas pyme volvió a mostrar señales de debilidad durante abril y profundizó la preocupación en el sector. Las ventas registraron una caída interanual del 3,2% a precios constantes y acumularon una retracción del 3,5% en el primer cuatrimestre de 2026, de acuerdo con el Índice de Ventas Minoristas Pyme elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El relevamiento, realizado entre el 1 y el 8 de mayo sobre 1.153 comercios de todo el país, también reflejó una disminución mensual del 1,3% en la medición desestacionalizada, consolidando así una tendencia negativa que atraviesa a gran parte de la actividad comercial. El índice general de ventas se ubicó en 93,4 puntos tomando como base diciembre de 2022.
El informe reveló que seis de los siete rubros relevados cerraron abril en terreno negativo. Solo Farmacia logró escapar de la caída generalizada, impulsada principalmente por el aumento de enfermedades respiratorias y el inicio de campañas de vacunación estacionales.
Los rubros más afectados
El sector que sufrió el golpe más fuerte fue el de “Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles”, que registró una caída interanual del 12,3%. Según detalló CAME, la baja estuvo vinculada al estancamiento de los ingresos, el aumento de costos operativos y las dificultades de financiamiento. Además, los comerciantes señalaron que los consumidores postergan compras relacionadas con renovación del hogar y priorizan únicamente bienes básicos.
En ese contexto, muchos locales recurrieron a liquidaciones, promociones y descuentos agresivos para intentar sostener el movimiento de ventas y reducir el stock acumulado. Los informes sectoriales también indicaron que los clientes dedican más tiempo a comparar precios y optan por productos de menor valor.
Otro de los rubros más golpeados fue Perfumería, con una caída del 7,2%. Aunque el informe mencionó cierta estabilización gracias a la baja de tasas de interés y a la posibilidad de financiar compras, el retroceso del consumo continuó afectando al sector. Los comercios apostaron a planes de pago, promociones y ventas online como herramientas para sostener la actividad.
La actividad vinculada a ferreterías y materiales para la construcción también mostró números preocupantes. El sector cayó 4,2% interanual y desde CAME atribuyeron el retroceso a la paralización de la obra pública, la desaceleración de proyectos privados y el encarecimiento de costos logísticos y de reposición.
Los comerciantes del rubro señalaron además un incremento de la morosidad y una menor capacidad de compra de los clientes, que actualmente priorizan únicamente refacciones urgentes y trabajos de mantenimiento básicos.
Cambios en los hábitos de consumo
Uno de los aspectos más destacados del informe fue la modificación en las conductas de compra de los consumidores, marcada por la pérdida del poder adquisitivo y la necesidad de ajustar gastos.
En el rubro alimentos y bebidas, que registró una baja del 3,1%, los comercios reportaron una migración hacia segundas marcas y una reducción del volumen físico de compra por ticket. También detectaron una mayor frecuencia de compras pequeñas y diarias, especialmente de productos fraccionados.
Según el documento, muchas familias buscan administrar el presupuesto al límite y dependen cada vez más de promociones bancarias, descuentos y billeteras virtuales para acceder a productos esenciales. Los comerciantes advirtieron que los aumentos en servicios, alquileres y costos fijos continúan presionando sobre la rentabilidad.
En calzado y marroquinería, donde la caída fue del 0,5%, el informe destacó una tendencia creciente hacia la reparación de productos usados y el crecimiento de operaciones a través de plataformas digitales. Los locales implementaron cuotas y promociones para incentivar las ventas de artículos de mayor valor.
En tanto, el rubro textil e indumentaria registró una contracción del 3,7%. Los comerciantes atribuyeron el resultado al retraso de las bajas temperaturas y a la pérdida del salario real. Además, señalaron que la competencia de plataformas digitales y el peso de los costos fijos, como alquileres e impuestos, complican la sustentabilidad de muchos negocios.
Farmacia, el único rubro con crecimiento
El único sector que logró resultados positivos fue Farmacia, que mostró una suba interanual del 6,1%. El informe explicó que el aumento estuvo impulsado por factores estacionales vinculados al incremento de enfermedades respiratorias y a las campañas de vacunación.
Además, desde CAME remarcaron que la condición de bien esencial permitió sostener la demanda pese a las actualizaciones constantes de precios. También influyeron las promociones bancarias, los acuerdos con obras sociales y el uso de billeteras virtuales.
Expectativas moderadas y cautela para invertir
A pesar del escenario complejo, una parte importante de los comerciantes consideró que la situación actual se mantiene estable respecto al año pasado. El 53,3% de los encuestados aseguró que su situación “se mantuvo igual”, mientras que el 39,6% indicó que empeoró y sólo el 7,1% sostuvo que mejoró.
En relación con las perspectivas para los próximos doce meses, el 49% cree que el panorama continuará sin cambios, el 37,2% espera una mejora y el 13,8% proyecta un empeoramiento.
Sin embargo, el dato que refleja con mayor claridad la cautela del sector aparece en materia de inversiones: el 58,7% de los comerciantes sostuvo que no considera este un buen momento para invertir, mientras que apenas el 12,6% opinó lo contrario.
El Índice de Ventas Minoristas Pyme de CAME mide mensualmente la evolución de la facturación de comercios minoristas de todo el país y utiliza datos ajustados por inflación mediante el IPC del INDEC. El trabajo releva siete grandes rubros comerciales y busca reflejar el comportamiento del consumo en distintos puntos de Argentina.
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