Pareja gay neuquina adoptó a un chico de 12 de un hogar

La historia de Daniel y Marco, quienes lograron su mayor deseo.

Pablo Montanaro
montanarop@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- "Adoptame", le suplicó Jerónimo a Fabio Bringas, quien había llegado a un hogar de menores en la provincia de Buenos Aires con su pareja, Adrián Urrutia, para conocer a los tres niños que habían decidido adoptar. A sus 12 años, Jerónimo se aferró a la pierna de Fabio como si fuera su última posibilidad de abandonar el hogar en el que vive desde los 4.

Daniel Palacios (34 años) y Marco Millapan (29), quienes se casaron el 12 de febrero de 2011, escucharon atentos esa situación vivida por sus compañeros de militancia de la Mesa por la Igualdad de Neuquén, y decidieron iniciar los trámites de adopción.

Se conocieron hace más de 7 años por internet y luego de un tiempo de intercambiar mensajes de texto y correos electrónicos decidieron vivir juntos.

Daniel vivía con su hermano de 7 años en un departamento. Su madre ya se había muerto y de su padre hacía tiempo que no tenía noticia alguna.

Marco proviene de una familia religiosa, impartía catequesis en una iglesia y hasta en algún momento quiso ser cura. "Era muy graciosa la situación porque la mamá de él me veía en la casa y yo aparecía como un amigo. Seis meses pasamos así hasta que un día conversamos sobre nuestros sentimientos con la mamá, que lo tomó muy bien", comenta Daniel.

Cuando se casaron, ya analizaban la posibilidad de ser padres. "El deseo de ser padres siempre estuvo dando vueltas en nosotros", dicen. Incluso pensaron en concretarlo recurriendo a alguien de su entorno cercano que aporte la contraparte necesaria para lograr un embarazo.

La decisión de Fabio y Adrián de adoptar impulsó a Daniel y Marco de tal manera que decidieron contactarse con el Juzgado de Menores de Mercedes para seguir el mismo camino.

"Cuando Fabio nos dijo de qué manera ese chico lo había agarrado de las piernas pidiéndole que lo adoptara, en ese momento dijimos 'Queremos adoptar a Jero'. Como que de inmediato nos convertimos en sus padres", explican emocionados. "Le mandamos un mail al juzgado diciéndole que estábamos dispuestos a adoptar a Jero", precisaron.

Le preguntamos qué pensaba de tener dos papás. 'Mientras sea una familia... Son lo mejor que me ha pasado en la vida', nos respondió".

A fines de octubre del año pasado viajaron para iniciar los trámites de adopción y unas semanas después conocieron a Jerónimo. "No nos vamos a olvidar cuando, después de ese primer encuentro, le preguntamos qué pensaba sobre tener dos papás. Él nos dijo: 'Mientras sea una familia, eso es lo más importante. Son lo mejor que me ha pasado en la vida, ya nunca más voy a estar solo'", describe Marco.

Comentan que la historia de Jerónimo es "muy compleja" y que en el hogar están sus otros cuatro hermanos, de 10, 15 y dos gemelos de 17.

En los próximos días, Daniel, Marco y Jerónimo volverán a encontrarse en el marco de los encuentros de vinculación que consisten en conocerse para ver cómo se llevan mutuamente.
Mientras tanto, con la ansiedad y la felicidad a cuestas, la pareja esperará el okey definitivo de la Justicia para viajar junto a su hijo a Balsa Las Perlas, donde tienen su casa.

"No es ir a un supermercado y elegir"

Por qué no adoptaron a un chico más pequeño es la pregunta que surge del entorno más cercano de Daniel y Marco. "Nosotros les decimos que mientras algunos esperan bebés, hay chicos que cumplen la mayoría de edad en los hogares esperando una familia", precisaron.
Otra pregunta que comentan que les hicieron fue: ¿no había otros para elegir? "No", responden de inmediato. "Gracias a los avances en los derechos de los niños, no se los adopta en un supermercado. No es que vas a una góndola y te llevás lo que más te gusta", explicó la feliz pareja.

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