Un loteo busca la paz con Gandhi y Platón en sus calles

En Centenario, un vecino propuso nombres de pacifistas.

Adriano Calalesina

adrianoc@lmneuquen.com.ar

Centenario.- Gabriel Choclín asegura ser el único “vecino real” del loteo Perticone de esta localidad, un barrio exclusivo donde todos son inquilinos.

Como una extraña paradoja, Gabriel es profesor de yoga hace 25 años. Y desde ese lugar se propuso cambiar algo de su entorno, empezando por sugerir los nombres a las desiertas calles, donde hoy casi no transitan autos.

Pero no cualquier nombre. Se trazó un mapa imaginario en el cual sueña con que su barrio esté lleno de aquellos “patriotas humanos”, como llama a los pacifistas y líderes del conocimiento mundial.

Quiere que las calles más largas que abrazan la barriada lleven el nombre de Platón y Socrátes; y propuso para las perpendiculares más cortas llamarlas Albert Einstein, Martin Luther King, Nelson Mandela y Mahatma Gandhi.

El barrio tiene seis calles y más de 90 terrenos. Algunos están vacíos y en otros se construyen entre dos y tres departamentos para alquiler, en una urbanización al costado de la Ruta 7 que prometió ser el reflejo del mundo petrolero.

“Soy el único que no alquila, pero los vecinos acá son muy buenos. Creo que necesitamos valores humanos más solidarios y es bueno empezar por ponerle otra energía a un lugar que se está por desarrollar para que tenga mucha paz”, resume Gabriel, quien quiere dar un puntapié inicial para dar forma a la identidad del barrio.

El hombre vive hace dos meses en el nuevo barrio y hace seis años en Centenario. Nació en Bahía Blanca, vivió en Buenos Aires y hasta en Israel. Trabajaba como especialista en informática y sistemas, hasta que un buen día (como muchos) cambió radicalmente de vida. Empezó con el yoga una vida que lo llevó a buscar, con mucho ejercicio, esa paz interior.

Los vecinos del loteo son muy amables y solidarios. Y tiene que ver con los valores deseables para nuestra sociedad”.

Desde pioneros, actores y músicos hasta un matemático

Centenario ha engendrado varios proyectos para bautizar sus calles. En la década del 80 surgió la idea de poner nombres de países latinoamericanos al barrio Sarmiento, una urbanización que se empezaba a consolidar en su momento.

El barrio quedaba bastante “lejos” del Casco Viejo y pocos pensaron en las repercusiones futuras. A tal punto que hoy la arteria comercial principal se llama Honduras, un nombre que nada tiene que ver con el espíritu local.

Después, vino el tiempo de inmortalizar a los pioneros con apellidos locales: Consoli, Kossman, Franzo, Burd, Moya y otros. También pasó la saga de músicos, pintores y actores como Luis Sandrini, Astor Piazzolla o Quinquela Martín. Luego le siguieron hasta militantes sociales: Claudia Falcone, víctima de “La noche de los lápices”. También hubo un caso de un vecino que propuso el nombre de Manuel Sadosky (matemático y físico argentino) en plena segunda meseta. La incorporación más reciente fue la del docente Carlos Fuentealba, en el barrio 11 de Octubre.

Habían sugerido a otros próceres

Choclín presentó la iniciativa en el Deliberante en diciembre pasado. Lo llamaron para preguntarle por qué quería bautizar con esos nombres las calles de su barrio. Cuenta que los concejales pusieron cara extraña a su pedido y alguien le sugirió que pensara en nombres de patriotas argentinos. “Por qué no elegís nombres de próceres”, dice que le sugirió un edil. Su respuesta fue simple: “Estos son patriotas de la humanidad. Sócrates fue asesinado por decir la verdad en una sociedad hipócrita”, replicó.

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