Verónica Ojeda se calentó con quienes se burlan de Dieguito Fernando por el video de justicia por su padre
La expareja de Diego Armando Maradona se expresó sobre las burlas que recibió Dieguito por su pedido de justicia.
Este martes empezó el nuevo juicio por la muerte del exjugador de fútbol Diego Armando Maradona, quien hasta el momento es incluso uno de los mejores jugadores que tuvo el fútbol mundial, en los tribunales de San Isidro con la presencia de las partes para dar explicaciones y brindar declaraciones sobre el caso. Entre los presentes estuvo Verónica Ojeda, expareja del '10', quien aprovechó la presencia de la prensa para hacer un fuerte descargo al igual que lo había hecho en un programa televisivo.
Este martes comenzó el nuevo juicio por la muerte del exfutbolista Diego Armando Maradona, que había sido suspendido anteriormente tras el escándalo de la jueza Makintach, con la presencia de las distintas partes en el tribunal de San Isidro para dar declaraciones sobre el caso. Entre los presentes estuvo Verónica Ojeda, expareja de Diego, quien había expresado anteriormente en un programa televisivo su enojo por las burlas que recibió su hijo Dieguito Fernando tras pedir justicia.
Es que en el primer intento de juicio que terminó siendo abortado por la polémica con la jueza Makintach, Dieguito Fernando Maradona, hijo del exjugador con Verónica, pidió ante la prensa "justicia". Su frase dio la vuelta al mundo y fue blanco de burlas durante mucho tiempo, situación que hizo estallar a Ojeda con un fuerte descargo.
“Ya no lo tolero más. Si sos un adulto, hacele una broma a un adulto, no a un menor de edad. Yo salgo a hablar porque es necesario. Hace rato que estamos pasando por esto, quiero que la corten”, dijo en diálogo con LAM y sumó sobre la reacción de Dieguito: “Me decía: ‘¿Por qué la gente se viste como yo y se pone mis rulos, si yo pedí justicia por papá?’”.
Muerte de Maradona: uno por uno, quiénes son los siete acusados que enfrentan el nuevo juicio
El proceso judicial pone bajo análisis decisiones clínicas, niveles de control y la organización del equipo tratante. Los imputados enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, una figura que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.
El tribunal a cargo deberá evaluar si existió negligencia o si la muerte respondió exclusivamente al delicado estado de salud del paciente.
Un juicio que pone el foco en la internación domiciliaria
La investigación gira en torno a la modalidad de atención elegida para Maradona tras su operación por un hematoma subdural. El exfutbolista fue trasladado a una casa en Tigre, donde debía cumplir una internación domiciliaria bajo supervisión médica. Ese esquema quedó en el centro del debate.
Leopoldo Luque, médico personal de Diego Maradona, habla con la prensa al llegar al juicio donde se analizan decisiones tomadas durante la internación domiciliaria.
Para la acusación, el dispositivo de control resultó deficiente. Se sostiene que no se detectaron a tiempo signos de deterioro y que faltó intervención ante el cuadro clínico. En ese contexto, los fiscales apuntan a una posible desatención durante los días previos a su muerte.
Las defensas, en cambio, plantean otra línea. Argumentan que el estado general de Maradona era complejo y que el desenlace podía ocurrir incluso con un seguimiento más estricto. La discusión central será si el equipo actuó dentro de los parámetros esperables o si hubo fallas determinantes.
Quiénes son todos los acusados en el juicio por la muerte de Diego Maradona
Entre los principales imputados aparece el neurocirujano Leopoldo Luque, señalado como médico personal de Maradona y referente del equipo. Su rol incluyó decisiones vinculadas a la internación domiciliaria y al seguimiento posterior a la operación.
Agustina Cosachov, psiquiatra del equipo que atendía a Maradona, enfrenta cargos por su rol en el seguimiento del tratamiento en los días previos a la muerte.
También está imputada la psiquiatra Agustina Cosachov, quien supervisaba el tratamiento mental del paciente. La acusación incluye cuestionamientos por su intervención en momentos críticos y por la firma de documentación médica.
Junto a ella figura el psicólogo Carlos Díaz, convocado para abordar las adicciones. Según los fiscales, su estrategia habría implicado un aislamiento del entorno familiar en los días finales.
El grupo se completa con profesionales vinculados a la atención diaria. El enfermero Ricardo Almirón estaba de turno el día del fallecimiento, mientras que su coordinador Mariano Perroni tenía a cargo la organización del personal.
También están imputados el médico clínico Pedro Di Spagna, con participación en la supervisión general, y Nancy Forlini, responsable de la coordinación de la prepaga.
Cada uno llega al juicio con estrategias de defensa diferenciadas, aunque con un punto en común: niegan haber tenido responsabilidad directa en la muerte de Maradona.
Qué se discute y cuándo podría haber un veredicto
El tribunal deberá analizar pruebas médicas, testimonios y peritajes para reconstruir qué ocurrió durante la internación domiciliaria. La causa no solo revisa decisiones individuales, sino también el funcionamiento del equipo en su conjunto.
Carlos Díaz, psicólogo vinculado al tratamiento del exfutbolista, fue uno de los profesionales imputados en la causa que investiga responsabilidades médicas.
Uno de los ejes será determinar si existió una cadena de omisiones. La acusación sostiene que hubo fallas en el control clínico y en la respuesta ante emergencias, mientras que las defensas insisten en que se cumplió con los protocolos disponibles.
El proceso se desarrollará durante varias semanas. Se espera que el juicio avance con la etapa probatoria y los alegatos antes de una definición. Según el cronograma previsto, el veredicto podría conocerse en junio, una vez finalizadas todas las instancias.
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