El hecho ocurrió en San Pablo y la víctima es hermana de un ministro. El caso fue revisado tras una apelación y derivó en una nueva resolución judicial.
La Justicia de Brasil condenó a un hombre por patear a dos perros y agredir a su dueña en la vía pública en la ciudad de San Pablo. El episodio, ocurrido en 2023, quedó registrado gracias a las cámaras de seguridad de la zona.
La resolución fue firmada por la jueza Victória Carolina Bertholo André, del 30º Juzgado Penal de São Paulo, y recayó sobre Rogério Cardoso Júnior, quien recibió dos años y cuatro meses de cárcel por maltrato animal.
A esa pena se sumaron dos meses y veinte días de detención por lesiones corporales por negligencia, debido a que una de las patadas impactó en la mujer sin intención directa.
Si bien el fallo dispuso que la pena se cumpla bajo un régimen inicial abierto, luego se resolvió que el hombre realizara servicios comunitarios y que, además, abonara una compensación equivalente a cinco salarios mínimos destinada a una entidad benéfica designada por el tribunal.
También se fijó una sanción económica adicional de 11 días de multa y se estableció la prohibición de que el condenado tenga animales durante el tiempo que dure la pena.
La decisión, indicaron medios brasileños, no está firme y puede ser apelada mientras el acusado permanece en libertad.
Una agresión registrada por las cámaras
El hecho sucedió en octubre de 2023 en el barrio de Perdizes, en la ciudad de San Pablo, cuando Caroline Zanin Martins, hermana del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, caminaba con dos perros de raza Welsh Corgi.
Según consta en la causa, uno de los animales tomó durante unos segundos la prenda del acusado, aunque se trata de un detalle que no se aprecia en los videos que circularon en los últimos días en las redes sociales.
Las imágenes de las cámaras de seguridad, en cambio, muestran que la mujer retiró los perros de inmediato y que el hombre continuó su desplazamiento, pero regresó hacia el lugar donde se encontraba la dueña con los animales.
De acuerdo con la acusación, el acusado se aproximó y comenzó a lanzar patadas contra los perros. Durante la secuencia, una de las agresiones también alcanzó a la mujer, por lo que un guardia de seguridad del edificio intervino para frenar la situación.
El expediente judicial detalla que a causa del maltrato animal uno de los perros presentó sangrado, dolor e hinchazón en una de sus patas como consecuencia de los golpes.
Cuáles fueron los argumentos de la Justicia
Durante el proceso, el acusado sostuvo que actuó en legítima defensa. Declaró que los perros se abalanzaron sobre él y que la dueña no mantenía control sobre los animales. En su testimonio afirmó que había servido en la Marina y que, "si quisiera agredir a alguien, las consecuencias serían mucho más graves".
También señaló que "se dirigía a su residencia y comprendía que estaba ejerciendo su derecho a entrar y salir libremente", y negó haber golpeado a la mujer.
La sentencia rechazó esa versión y concluyó que la autoría del hecho "es indiscutible". El fallo remarcó que, tras el primer contacto, el acusado se encontraba a una distancia que le permitía evitar la situación.
“Aunque hubiera existido una situación de necesidad, podría haberse evitado de otra manera, ya que el acusado caminaba por el lado derecho de la acera, lejos de los perros. Si simplemente hubiera continuado su camino, no habría sido necesario repeler ningún ataque”, se indicó en la resolución.
El documento también señaló que el acusado regresó hacia la mujer y los animales cuando no existía riesgo inmediato, y que la reacción fue desproporcionada, ya que continuó con las agresiones incluso después de que los perros habían sido controlados.
La absolución inicial y la revisión del caso
El caso había tenido una resolución previa en la que el acusado fue absuelto. En esa instancia, la jueza Isaura Cristina Barreira consideró que la conducta se había dado en un contexto de defensa ante un ataque.
"Se observa que la correa de los perros estaba suelta y la víctima no tuvo cuidado de evitar que el ataque se proyectó hacia adelante", explicó la magistrada en aquel fallo. También indicó que el acusado "anticipó el ataque y lanzó una patada de contraataque contra las acciones de los perros".
"No se trata de encubrir la conducta del acusado, sino más bien de evaluar que la situación fáctica no constituye un delito penal", había señalado.
De todos modos, esa decisión fue revocada tras una apelación del Ministerio Público. El Tribunal de Justicia de São Paulo revisó el expediente y el juez Sérgio Coelho concluyó que la absolución "fue temeraria y no merece mantenerse".
A partir de esa revisión, el expediente regresó a primera instancia, donde se dictó la última condena.
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