De peón a soldado: quién era el veterano de Malvinas patagónico que murió y que Villarruel despidió con honor
Tenía 63 años, era chubutense y había integrado el Batallón de Infantería de Marina N°5 en 1982. De niño se fue a trabajar al campo y vivió en Trevelin.
A los 13 años se fue de su pueblo para trabajar como peón rural, primero en El Calafate y después en Cholila. La Patagonia le enseñó temprano la intemperie: jornadas largas, frío y esfuerzo.
Décadas más tarde, esa misma vida áspera quedó atravesada por otra marca que no se borra: Malvinas. Esta semana se conoció la muerte de Modesto Herminio Cárdenas, veterano de la guerra de 1982, y el duelo tuvo repercusión nacional porque la vicepresidenta Victoria Villarruel lo despidió con un mensaje público.
Cárdenas falleció el miércoles 7 de enero a los 63 años, aunque la noticia trascendió varios días después, cuando comenzaron a multiplicarse los homenajes en redes y en distintas localidades patagónicas.
El mensaje de Villarruel que amplificó la despedida
La vicepresidenta y titular del Senado escribió en X un posteo breve, pero cargado de reconocimiento: “QEPD Soldado de la Patria! Que la Virgen de Luján te cubra siempre con su manto!”.
La publicación se replicó rápidamente y reactivó saludos de excombatientes y vecinos del sur que lo conocieron por su historia de vida y su participación en actos conmemorativos.
De peón rural a la guerra de Malvinas
Modesto Herminio Cárdenas había nacido en Paso de los Indios, un pueblo minúsculo de la meseta chubutense y, como tantos patagónicos, se hizo grande trabajando temprano. A los 13 años dejó su casa para ganarse la vida como peón rural en campos de la región, y esa rutina de esfuerzo —el frío, las madrugadas, la intemperie— fue marcando su carácter.
Según contó en entrevistas, cuando le tocó el Servicio Militar Obligatorio pasó por la revisación médica en Esquel, luego por Buenos Aires y finalmente fue destinado a Río Grande, en Tierra del Fuego, en el Comando de Infantería de Marina.
De allí partió a Malvinas: relató que el 2 de abril subieron a un Hércules y que el 5 de abril aterrizó en Puerto Argentino, donde permaneció hasta el final del conflicto.
En 1982 integró el Batallón de Infantería de Marina N°5 (BIM 5), una de las unidades que combatió en la guerra entre Argentina y el Reino Unido, que se extendió del 2 de abril al 14 de junio.
“Viví en pleno la guerra. Con hambre y con frío, sin experiencia. En los primeros días, ni los aviones entraban a la isla”, recordó en entrevistas.
“Era joven, sin noción y a pesar de lo que poco que estuvimos, vivimos una verdadera guerra. No me animaba a contar lo que había vivido”, dijo Cárdenas.
El regreso, Trevelín y la vida después
Como les pasó a tantos veteranos, la vuelta fue un tramo silencioso y difícil: "No me pude reunir con mi familia, no fui a visitar a mi mamá, en Malvinas estuve incomunicado, no recibí cartas. Nada. Me costó mucho, pero de a poco empecé a estrechar vínculos con mi familia, recordaba.
Fue así que se radicó en Trevelin, siguió trabajando y se convirtió en una referencia para otros excombatientes, al punto de presidir el Centro de Veteranos local y sostener, con el paso del tiempo, el compromiso de “malvinizar” desde el sur.
Su historia también quedó ligada a su pueblo natal: era el único veterano nacido y criado en Paso de los Indios y, el 20 de junio de 2022, se inauguró un monumento en su honor en el boulevard Fontana y 25 de Mayo.
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