El árbitro Facundo Tello no sancionó un penal claro y generó un fuerte repudio de los hinchas contra Chiqui Tapia.
El fútbol argentino no para de regalar polémica, en un contexto donde todo lo que sucede en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) está bajo la lupa por investigaciones que hay sobre la gestión del presidente Claudio Tapia por parte de la Justicia. En las últimas horas Barracas Central, club con el que el máximo mandatario está ligado, quedó expuesto en una jugada que despertó un sinfín de reclamos.
El encuentro entre el Guapo y Huracán de Parque Patricios, que terminó en empate sin goles, quedó marcado por una jugada que podría haber sido clave en el resultado. Cuando iban 33 minutos del segundo tiempo, una mano clara en el área del Guapo que frenó un centro peligroso, no fue sancionada por el árbitro del encuentro.
Facundo Tello decidió no cobrarlo a pesar de que a primera vista pareció una mano producto de un movimiento antinatural que cambio el rumbo del remate. Lo llamativo es que desde el VAR, liderado en el encuentro por Adrián Franklin y Diego Verlotta, no lo llamó para revisar la jugada.
Tras esta situación el estadio Tomás Adolfo Ducó empezó a insultar al presidente de AFA Tapia y a la comisión directiva del Globo. Principalmente esa situación recordó también el último duelo que habían tenido donde el juez Gariano sancionó dos penales que no habían sido.
El DT de Barracas Rubén Darío Insua dijo sobre la polémica: “Prefiero opinar del partido, ya pasó de moda todo eso. El partido fue lindo. El equipo se está poniendo nuevamente competitivo como el año pasado. No vi nada y por más que la vea… el partido ya terminó y no me pagan para eso”.
Por otro lado, Diego Martínez fue contundente: "Revisamos y claramente es mano. Me parece que el equipo mereció ganar, fue superior al rival. Si hubiésemos abierto el marcador o con algunas circunstancias que sucedieron, determinantes para un partido en el fútbol argentino, si hubiesen estado como deberían haber estado, el equipo tendría que haber ganado".
Con varias polémicas: River le ganó a Estudiantes de Río Cuarto y el árbitro fue el protagonista de la noche
En un encuentro repleto de polémicas, River logró un triunfo fundamental en Río Cuarto ante Estudiantes: el Millonario sufrió en varios pasajes del partido, le cobraron un penal en contra que fue desestimado y hasta le convirtieron un gol que también fue anulado por posición adelantada. Además, logró el único tanto válido del cotejo -gracias a Gonzalo Montiel- por intermedio de una infracción dentro del área que fue cobrada por el árbitro Nazareno Arasa, el verdadero protagonista de la noche.
La crónica de Estudiantes de Río Cuarto-River
Durante los primeros minutos, River impuso la pauta del partido: el Millonario tuvo pleno dominio de la pelota ante un Estudiantes de Río Cuarto replegado, aunque al elenco comandado por el Chacho Coudet le costó y mucho encontrar espacios para lastimar. El local se sintió cómodo delegando la posesión y, al menos hasta los 15', no sufrió en absoluto.
El cuadro cordobés llegó a disparar de media distancia de la mano de Gabriel Alanís, pero su intento se fue desviado. La mejor promediando la etapa inicial fue de la visita: Marcos Acuña ejecutó un lindo tiro libre que pasó por encima del travesaño. River parecía un calco de aquel que no convencía con Marcelo Gallardo al borde de la línea de cal, con pocas ideas y sin alguna jugada individual, salvo por la enjundia de Joaquín Freitas.
Sobre el cierre, una sucesión de jugadas fatídicas no le permitieron a los de Núñez ponerse arriba en el marcador: el árbitro Nazareno Arasa había cobrado un penal a su favor por una supuesta mano de Matías Valenti dentro del área, pero tras una revisión conjunta con el VAR, decidió dar marcha atrás con la sanción al notar que el balón golpeó el brazo fuera de la línea. Casi al instante, Anibal Moreno hizo volar a Agustín Lastra con un gran tiro.
En el complemento, la visita se encontró con las mismas deficiencias de la etapa inaugural: apenas hubo aproximaciones por los costados con envíos aéreos de Marcos Acuña y Gonzalo Montiel, que en su mayoría no llegaron a buen puerto. Cuando parecía que River lo tenía controlado, el León del Imperio sorprendió a todos. Luego de un mal despeje de Lucas Martínez Quarta ante la presión de Tomás González, el volante del local empujó y disparó al ángulo para estampar el 1-0.
Sin embargo, ante la atónita mirada de los hinchas del cuadro de La Docta, el encargado de impartir justicia tomó la determinación de observar el tanto en pantalla: finalmente, anuló la conquista por la posición del mediocampista de 27 años, pese a que el central ex Fiorentina había rechazado inmediatamente antes. Con polémica, el pleito continuó sin gritos.
Para colmo de males, los de Coudet respondieron con un contraataque y fue allí cuando los dirigidos por Gerardo Acuña sufrieron otra sanción de interpretación, pero que terminó cayendo del lado del Millonario: Facundo Cobos pisó en el área a Sebastián Driussi y, tras revisarla hasta el hartazgo, Arasa dictaminó que habría un tiro desde los doce pasos. Montiel, siempre infalible, lo cambió por gol.
Los de Núñez no ganaron en seguridad con la ventaja y, por el contrario, ese triunfo transitorio corrió serios riesgos. Siro Rosané tuvo el empate gracias a una ejecución de media distancia que pasó rozando el poste, y que no llegó a manotear Santiago Beltrán. El mejor tramo del anfitrión fue, curiosamente, antes del pitazo final. Sin embargo, pese al empuje, no le alcanzó: River golpeó de la mano de Maxi Salas sobre el final y selló el 2-0. En un duelo viciado por las incidencias, consiguió una valiosa victoria, su tercera consecutiva, y se prende bien arriba.
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