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La Mañana Patagonia

El rincón de la Patagonia que en 1833 maravilló a Darwin y hoy está idéntico

El naturalista acampó en ese lugar de Santa Cruz: “No hay más que soledad y desolación y, sin embargo, se siente como un placer intenso”, describió.

Charles Darwin quedó fascinado. En diciembre de 1833, cuando el HMS Beagle fondeó en las costas de la Patagonia, el entonces joven naturalista británico eligió un punto preciso para descansar junto a su tripulación: un sector de la Ría Deseado santacruceña que, casi dos siglos después, luce exactamente como cuando él lo conoció.

"No hay más que soledad y desolación y, sin embargo, se siente como un placer intenso", escribió Darwin en su bitácora. "Todo lo que hoy nos rodea parece eterno", agregó, seguramente sin imaginar cuánta verdad había en esas palabras.

El lugar donde el célebre autor de la teoría de la evolución instaló su tienda está ubicado 42 kilómetros río adentro desde Puerto Deseado. Hoy se conoce como Campamento Darwin y forma parte de los circuitos turísticos que permiten recorrer el mismo territorio que exploró aquel científico que cambió para siempre nuestra comprensión del mundo natural.

Su parada en esta región patagónica fue breve pero significativa dentro de la legendaria expedición científica de Darwin. En sus apuntes quedó registrado el asombro que le provocó ese entorno de soledad imponente y paisajes eternos.

Ria Deseado - formaciones
La Ría Deseado, en el noreste de Santa Cruz, muy cerca de Puerto Deseado.

La Ría Deseado, en el noreste de Santa Cruz, muy cerca de Puerto Deseado.

El naturalista no era el único maravillado: Conrad Martens, artista que formaba parte de la expedición, dibujó lo que hoy se conoce como la Piedra de Darwin, una formación que todavía puede observarse en la zona.

Lo extraordinario es que quien visita el área puede imaginarse con precisión cómo fue esa estadía hace casi 200 años. El paisaje y el entorno permanecen intactos, sin modificación humana que altere su fisonomía original.

Un ecosistema único en Sudamérica

Pero la Ría Deseado no es solo un destino de interés histórico por el paso de Darwin. Se trata de un estuario único en Sudamérica, formado cuando el mar invadió el antiguo cañón del río Deseado. Este accidente geomorfológico, uno de los más singulares de la Patagonia, ocurrió cuando el valle fluvial en la desembocadura quedó sumergido por la elevación del nivel del agua.

Su valor ecológico llevó a que fuera declarada Reserva Natural Provincial. Los casi 50 kilómetros de longitud de la ría resguardan un ecosistema de alta biodiversidad: acantilados, aguas turquesas y refugios naturales de especies como pingüinos de Magallanes, toninas overas, lobos marinos de un pelo, delfines y cormoranes.

Ria Deseado - kayak y pingüinos
El contacto cercano con fauna silvestre, en la zona de Campamento Darwin..

El contacto cercano con fauna silvestre, en la zona de Campamento Darwin..

Las mareas muy marcadas modifican constantemente el paisaje. Cuando el agua sube, cubre cañadones y costas; cuando baja, quedan al descubierto extensas planicies de barro y cientos de formaciones rocosas que exponen el producto geomorfológico de millones de años, hasta el período jurásico.

Los cañadones que custodian la ría por el norte ostentan una fabulosa paleta cromática que combina el azul del mar con distintas gamas de amarillos —suaves y fuertes— por la acción de los líquenes sobre las rocas volcánicas de tonos rojizos. Un espectáculo visual que parece sacado de una obra de Julio Verne.

Las distintas formas de recorrer esta ría de la Patagonia

La riqueza de la Reserva Provincial radica también en las diversas maneras de recorrerla. Sobre tierra firme es posible bordear su curso y contemplarla desde la altura, atravesando fondos rocosos y bancos de fango mientras la flora típica de la meseta patagónica se presenta sin tapujos.

Desde el centro de Puerto Deseado la ría se encuentra muy cerca, por lo que puede explorarse a pie o en auto.

Pero surgen otras opciones que garantizan experiencias inolvidables: en la zona hay propuestas para recorrerla en bicicleta durante una jornada completa, con senderos de distintos niveles de dificultad que se ajustan a las necesidades de cada grupo.

El clima de la región —bajas precipitaciones y vientos fuertes— favorece las actividades náuticas. Recorrer la ría en desde el agua, custodiados por ejemplares de la fauna marina, permite un acercamiento de gran valor a las colonias de especies protegidas.

Ria Deseado en kayak
Aunque se puede recorrer por tierra, en auto, bici o a pie; muchos aseguran que no hay como vivir la Ria Deseado desde el agua. 

Aunque se puede recorrer por tierra, en auto, bici o a pie; muchos aseguran que no hay como vivir la Ria Deseado desde el agua.

Además, hacerlo en kayak da la posibilidad de contemplar atardeceres únicos mientras se observan los bosques submareales que quedan a la vista cuando baja la marea.

El avistamiento de aves es otro de los fuertes del lugar. Cuatro especies de cormoranes se hacen presentes incluso muy cerca de la localidad, junto con otras aves migratorias que dan un espectáculo visual y sonoro único.

Los lobos marinos —estrellas de la Reserva Provincial— ofrecen escenas únicas: se pueden ver machos de hasta 400 kilos trepando sobre sus aletas hasta 15 metros de altura, o hembras realizando fantásticas zambullidas. Un espectáculo frecuente en las costas patagónicas que aquí -cuentan- tiene una de sus mejores versiones.

Cómo llegar

Desde Puerto Deseado, ubicado al noreste de Santa Cruz, el acceso es muy sencillo. La ría bordea naturalmente a la ciudad, por lo que varios puntos de contacto se encuentran muy cerca del casco urbano.

Ria Deseado - avistajes de aves
El avistaje de aves, otro de los atractivos en la ría Deseado.

El avistaje de aves, otro de los atractivos en la ría Deseado.

Para llegar al interior de la Ría Deseado, se toma el camino costero que parte desde la zona portuaria y avanza paralelo al cauce. Es un camino mayormente de ripio, transitable en condiciones normales, que permite acceder a miradores y áreas de observación de fauna. No se requiere vehículo especial, aunque se recomienda circular con precaución y respetar la señalización.

Otra alternativa es salir de Puerto Deseado por la Ruta Provincial 281 en dirección a Jaramillo. A pocos kilómetros hay desvíos señalizados que conducen a distintos puntos panorámicos de la ría, permitiendo apreciar el paisaje desde mayor altura.

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