Caso por caso: los femicidios representaron el 32% de los homicidios en 2023
Este año, la violencia de género se vio expresada en su máxima expresión con nueve femicidios y nueve intentos de femicidios en toda la provincia del Neuquén.
Desde hace unos años, los homicidios en la provincia del Neuquén vienen registrando un marcado descenso en su cantidad. Sin embargo, este 2023, la violencia de género tuvo el mayor protagonismo de los últimos cinco años con un total de nueve femicidios y diez intentos de femicidios en todo el territorio provincial. "Fue tremendo". Así lo sentenció uno de los investigadores con años de experiencia en este tipo de delitos.
No solo ello. La brutalidad de los femicidios da cuenta de la violencia en su máxima expresión. Si bien, desde la Justicia confiaron que en ocho de los nueve femicidios no había ningún tipo de alerta y que en el último -el de Rosana Artigas- las partes habían llegado a un acuerdo y estaba todo encaminado desde lo legal, lo cierto es que las estadísticas ubicaron a la provincia como una de las primeras en ranking de femicidios teniendo en cuenta su población por superficie.
"Los homicidios no son previsibles", había confiado hace unos años un investigador. Año a año, así lo demuestran. Pero también es cierto que cada vez hay más hechos con una brutalidad desplegada, propia de una serie o película. Muchos pensarán que esas cosas solo quedan dentro de una pantalla de televisión, aunque la frase "pasa en las películas, pasa en la vida real" cobra cada vez más fuerza.
Mucho se debate de si el periodismo debe narrar la extrema violencia en que las mujeres son masacradas y violentadas. Este medio elige contar cómo los femicidas tratan a sus víctimas para dar cuenta del padecimiento al que son sometidas. En la mayoría de los casos, ya habían presentado denuncias, tenías medidas cautelares, pero nada fue suficiente. Norma, Luz, Cristina, Karen, Carolina, Gisela, Carina, Emeli Yamila y Rosana pagaron con sus vidas las violencia machista, que lejos de mermar, cada vez florece más y más.
Casi un 20% menos de homicidios por año
En los últimos tres años se repite una constante. Luego del 2020, el año en que una pandemia de COVID-19 nos obligó al confinamiento y muchas cosas más, donde se recrudecieron las relaciones intramuros y la violencia explotó, la tendencia es a la baja. Ese trágico año la tasa de homicidios creció un 23% respecto a 2019; pero tras ese pico, los últimos años se viene registrado entre un 18 y 23% menos cada año.
Las estadísticas dan cuenta que en 2020 hubo 44 homicidios; al año siguiente se registraron 42 y en 2022, los crímenes fueron 34. Este año no fue diferente y también se registró un descenso marcado en la cantidad de asesinatos en la provincia del Neuquén con un total de 28 a la fecha -30 de diciembre, aún queda un día para cerrar el 2023. El número representa un 18,5 por ciento menos de homicidios que en 2022.
Uno pensaría que la estadística implica un descenso de la violencia en la sociedad. Lo cierto es que eso no sucedió. Los homicidios de este año, si bien fueron menos, fueron más brutales que años anteriores, principalmente si hablamos de femicidios, los que significan un 32 por ciento del total de crímenes en toda la provincia del Neuquén. Luego de un 2021 con cinco femicidios y un 2022 con 2 femicidios, este 2023, las estadísticas asustan y preocupan a las autoridades.
Los nueve femicidios en Neuquén
Detrás de cada número, hay un nombre y una vida con proyectos e ilusiones que se fue. Norma Beatriz Morales (58) y su hija Luz de los Milagros Prieto (20) fueron asesinadas el 13 de febrero por Jorge Antonio Lagos (pareja de Norma) en el barrio Los Hornitos, a quien el pasado 11 de agosto le impusieron prisión perpetua. El doble femicidio fue tan atroz como su descubrimiento.
Una mañana de domingo, una persona encontró el cuerpo desmembrado de una mujer en la zona de bardas de Plottier. Los investigadores iniciaron las primeras tareas para determinar quién era la víctima y así, junto con el dato de una de sus hijas que no tenía respuestas, llegaron a la vivienda de la mujer. Los atendió la ex pareja de ella, que salió con la excusa de buscarla en otro domicilio y echó a correr. Rápidamente fue interceptado y detenido. En el interior de la vivienda yacía el horror. El cuerpo de Luz estaba tirado en el suelo y el doble femicida quedó cercado.
Meses más tarde fue condenado a prisión perpetua por el doble femicidio, pero no aceptó la violación a la joven. Este mes se determinó que, luego de la feria judicial, enfrente un juicio por el abuso sexual. Evidentemente no quería ser catalogado como abusador, teniendo en cuenta que ya cumple pena en la U11 de Neuquén capital. Lo cierto es que las pericias técnicas también lo cercan y todo conduce, indefectiblemente, a un veredicto de culpabilidad.
Apenas un mes más tarde, el 16 de marzo, el cuerpo de Cristina González (39) fue hallado enterrado en la meseta. Se conoció que su ex Mario Oscar Gerban la asesinó en octubre de 2022 y no fue hasta un mes después que su familia denunció su desaparición. Es que la mujer solía ausentarse de la vivienda y regresar al tiempo, pero los días pasaban y la preocupación creció.
Un testigo clave lo delató. Fue nada más y nada menos que su sobrino, a quien le pidió ayuda para enterrarla esa noche de octubre. Con ese dato, los investigadores comenzaron a buscar en la meseta, detrás del Mercado Concentrador. Se determinó que, entre el 18 y el 25 de octubre de 2022, atacó a golpes a Cristina en la vivienda que compartían en Colonia Rural Nueva Esperanza y la asfixió. Cercado por la prueba en su contra, con la fecha de juicio fijada, Gerbán se declaró culpable y, en noviembre, el femicida fue condenado a prisión perpetua.
Karen Ibarra, quien había sido brutalmente golpeada por su ex pareja Walter Orellana en noviembre de 2022, falleció el 28 de abril de este año de un paro cardíaco. Luego de cinco meses internada en estado vegetativo la joven murió producto de las heridas irreversibles que había sufrido en manos del ataque de Orellana. El femicida estaba detenido en prisión preventiva acusado de intento de femicidio y con la muerte, se le reformularon cargos por femicidio.
Apenas dos meses después, acorralado y con todas las pruebas en su contra, el femicida admitió haber atacado a Karen y fue declarado culpable. Orellana fue a la casa de su ex, con quien tenía cuatro hijos en común, le clavó un tenedor en el pecho. Ella salió corriendo de la vivienda en pedido de auxilio, pero fue alcanzada en plena calle por el agresor, que la golpeó incansablemente hasta dejarla inconsciente. Luego, le pegó con una llave francesa y un martillo. "Se detuvo recién cuando llegó la policía", explicaron desde la fiscalía. En julio llegó finalmente la única pena posible que le cabía cumplir por el delito atribuido, prisión perpetua.
La quinta víctima de femicidio fue Carolina Epullán, asesinada el 21 de mayo a puñaladas por su pareja, Víctor Iván Aravena, en la vivienda que compartían en la localidad de Piedra del Águila. Luego, el se suicidó de un disparo a la cabeza. La pareja fue hallada calcinada dentro de la vivienda y fue con el resultado de la autopsia que se pudo determinar la violencia de género desplegada sobre el cuerpo de Carolina.
La joven tenía 19 heridas de arma blanca en todo su cuerpo, siendo muchas defensivas y una letal al corazón. Por su parte, el cuerpo de Aravena confirmó que se disparó en la sien. Ambos también tenían quemaduras son post-monten. La hipótesis principal fue que se trató de un femicidio seguido de suicidio y que antes de quitarse la vida, el femicida inició un incendio en el lugar.
Otro domingo de mañana, un nuevo femicidio volvía a sobresaltar a la región. Con el crimen de Gisela Fuentes (41) la cifra se elevaba a seis y ya superaba a los últimos cuatro años. Incluso en 2020, el año del confinamiento hubo dos femicidios únicamente y al año siguiente, cuatro. La mujer fue asesinada por su ex pareja Roberto Figueroa de un disparo al pecho.
El 1° de octubre de este año, Figueroa irrumpió en la vivienda de ella en Centenario y la sorprendió junto a quien era su actual novio. Abrió fuego contra el hombre, quien escapó corriendo del domicilio seguido por el femicida, quien no logró su cometido. Ante esa situación, regresó a la casa y le disparó a Gisela. La mujer, herida, salió en busca de ayuda, pero cayó desplomada en el patio delantero.
Los disparos alertaron a los vecinos, quienes solicitaron la presencia policial. Al arribar los efectivos, Figueroa abrazaba el cuerpo sin vida de Gisela. Fue inmediatamente detenido y al día siguiente acusado por el femicidio. Desde ese momento permanece detenido en prisión preventiva mientras la fiscalía sigue recabando prueba en su contra para llevarlo a juicio.
Ese mismo mes, el día 26 de octubre, se consumó el séptimo femicidio en Neuquén. La adolescente Carina Barros (15) fue asesinada en su casa de Buta Ranquil por su ex novio, Maicol Tapia. Se presume que el joven de 19 años provocó un incendio en un tamariscal campo cerca de la vivienda, lo que motivó que el padre y hermano de la adolescente salieran a sofocar las llamas y ella quedó sola en el domicilio.
Al regresar sus familiares, el horror los invadió. Carina yacía sin vida, asesinada a puñaladas. Lo cierto es que Tapia quedó cercado al ser él quien alertó del incendio y otras tantas señales más, que daban cuenta que la adolescente era víctima de violencia de género. A la fecha, Tapia está acusado por femicidio y permanece detenido con prisión preventiva.
El 18 de noviembre por la tarde, Jesús Gabriel Juan, un cabo de la Policía que trabajaba en el cuartel de bomberos del Gregorio Álvarez, asesinó a su esposa Emeli Yamila Espinoza Moreno (27) de un tiro en la cabeza con su arma reglamentaria. El femicida luego se quitó la vida. Si bien en un primer momento fue derivado de inmediato al hospital regional, luego se informó que falleció producto de una herida de arma de fuego.
Fue el segundo femicidio seguido de suicidio del año. El anterior había sucedido en Piedra del Águila, en donde el femicida, presuntamente, también incendió la vivienda antes de suicidarse de un tiro a la sien.
El último femicidio y uno de los más atroces de este 2023, fue el de Rosana Artigas, quien tras ocho días de intensa búsqueda fue encontrada muerta en las aguas del río Limay. El 23 de noviembre a la noche, la hermana de Rosana denunció su desaparición. No sabían nada de ella desde la mañana, luego de que Fernández la buscara por su casa y juntos fueron a la de él. El femicida salió de la vivienda apenas media hora después con rumbo a Centenario, donde apagó y descartó el teléfono de ella. Esa fue la última pista. Es por ello, que los rastrillajes se centraron en la zona de chacras y río Neuquén, pero también en la zona de China Muerta, donde finalmente fue hallado su cuerpo.
Con el correr de los días de una intensa y desesperada búsqueda, los investigadores fueron recolectando cada vez más datos y reconstruir los movimientos de Fernández. Fue así cuando dieron con algo clave. Fernández pasó a buscar un tacho de 200 litros por la casa de una ex pareja. Ya habían allanado su casa dos veces sin ningún resultados. Con ese dato certero y el recorrido de las antenas y cámaras de seguridad, el viernes 1 de diciembre, centraron los rastrillajes en la zona de China Muerta.
Como Fernández ya estaba detenido en prisión preventiva acusado de falso testimonio, al contradecirse en su relato de lo realizado el 23 de noviembre, recién el 4 de diciembre fue acusado por femicidio y se le impuso una prisión preventiva por diez meses.
Si bien, las organizaciones enumeran al femicidio de Silvia Cabañares como el décimo del año. Lo cierto es que no se pudo determinar aún donde fue asesinada la mujer neuquina, cuyo cuerpo fue hallado el 26 de agosto en un basural de Balsa Las Perlas, provincia de Río Negro. Es por ello que la investigación la lleva adelante la Fiscalía de Cipolletti. A la fecha no hay detenidos por su femicidio.
Con el correr de la investigación, se conoció que la mujer había denunciado una violación grupal en mayo pasado en la Justicia neuquina, pero le dieron turno para su declaración para octubre. Un poco más de un mes antes del turno, fue asesinada. Pese a su fallecimiento, la Fiscalía neuquina comprobó que Silvia fue violada por al menos cuatro hombres.
Otras diez mujeres casi son asesinadas
Como anticipe al inicio de esta nota, el 2023 estuvo signado realmente por la violencia machista. Nueve femicidios en la provincia del Neuquén dejaron una huella profunda y con muchos interrogantes en materia de accionar judicial. Pero también hubo otras nueve mujeres que estuvieron a punto de convertirse en víctimas de femicidio.
En el primer mes del año, en Zapala una mujer recibió un disparo por parte de su pareja que casi la asesina. Primero la amenazó de muerte con un cuchillo en medio de una discusión y luego, extrajo un arma de fuego, la cargó y le apuntó a la cabeza y le dijo nuevamente que la iba a matar. Más tarde, efectuó un disparo, que impactó en las piernas de la mujer. El agresor fue acusado y quedó en preventiva por 60 días.
El 28 de febrero, días después del macabro doble femicidio de Norma y Luz, un hombre intentó asesinar a su ex y a la hija de ella en la casa de las mujeres de Picún Leufú. Al no lograrlo, se intentó suicidar, pero tampoco tuvo éxito. Llevaba preparadas cartas de despedida explicando sus "motivos". Esperó a su ex escondido en el patio delantero a que saliera de la vivienda para atacarla. La agredió a golpes, lo que alertó a la hija, que intervino, pero también fue agredida. El violento extrajo un arma y efectuó disparos, sin herirlas. Ellas lograron sacarles el arma y el corrió hacia un lugar, del cual intentó colgarse con una soga. Efectivos lo sacaron y permaneció internado seis días en el hospital local. Luego, fue acusado por doble intento de femicidio.
El 5 de marzo, una joven se salvó de milagro al ser atacada por su ex pareja en un hotel céntrico de Neuquén capital. La mujer había acudido al lugar persuadida por su ex para charlar, aunque cuando despertó, el hombre sostenía una navaja. "Le pidió perdón por lo que iba a hacer, le dijo que la amaba y que si no era de él no iba a ser de nadie, para a continuación agredirla con la navaja en la zona del cuello con la clara intención de quitarle la vida", describió la fiscalía durante la audiencia de formulación de cargos por intento de femicidio. En septiembre fue condenado a 17 años de prisión por el intento de femicidio y violación de su cuñada, lo que había motivado la separación.
El 13 de abril de este año, una mujer de 39 años activó el botón antipánico que le había dado la Justicia para proteger de su ex. Sin embargo, el hombre violó la perimetral y se acercó a la casa de la mujer en el barrio Hipódromo. El violento la intentó atacar con dos cuchillos, pero la mujer a pesar del temor, no se echó atrás. Sufrió heridas cortantes en sus brazos y entre el dispositivo y sus gritos, que alertaron a vecinos, llegó la Policía y detuvo al agresor.
Exactamente un mes después, un hombre fue a la casa de su ex pareja en el barrio Gregorio Álvarez, la despertó, insultó y golpeó. Le rompió muebles e intentó matarla a puñaladas. Ella logró escapar y denunciarlo ante la Policía, que detuvo al agresor. Luego, fue acusado por la Justicia por intento de femicidio y quedó en preventiva por dos meses.
El 4 de junio en Rincón de los Sauces ocurrió un doble homicidio e intento de femicidio. La Policía y Fiscalía lograron desentramar lo sucedido en una vivienda de calle Papa Francisco del barrio 26 de abril. Suegro y yerno mantuvieron una acalorada discusión que escaló en agresividad, hasta que ambos sacaron cuchillos y se hirieron hasta causarse la muerte instantánea. En medio de esa agresión, el tío del joven fallecido -que había acudido junto con éste a la vivienda, propiedad de la otra familia- intentó matar a la esposa del hombre, quien había salido a socorrerlo y fue ayudada por vecinos del lugar.
Un mes más tarde, el 3 de julio, un hombre les dio somníferos a su ex pareja e hijo en la vivienda que compartían en el barrio Peumayén (aún convivían por la situación económica) y luego intentó asesinarlos. Primerointentó asfixiarla y luego, debido a que ella y el niño se despertaron y, ante la imposibilidad de lograr su objetivo, abrió las perillas de gas de la cocina y prendió fuego el auto de la mujercon la intención de incendiar la casa. La mujer y el niño pudieron escapar a partir de la intervención de vecinos y de los bomberos. En diciembre se resolvió que el violento enfrente un juicio por jurados, que aguarda detenido en prisión preventiva.
Ya en noviembre, una mujer fue victima de un intento de femicidio en manos de un hombre al que ella le brindó alojamiento en su casa de Toma Norte. Le permitió quedarse a dormir en su casa, al tratarse de una persona en situación de calle, pero luego de una discusión, ella le pidió que se fuera. En ese momento, el agresor le asestó al menos cinco puñaladas y se alejó. Luego fue detenido por la personal policial.
El último hecho del que este diario pudo tomar conocimiento como un nuevo intento de femicidio ocurrió el 12 de diciembre. Ese día, un hombre fue a la casa de su ex en el barrio Villa Ceferino con la excusa de dejarle a uno de los hijos en común, un bebé de 11 meses, porque no paraba de llorar. Le pidió hablar, pero ella le dijo que era tarde, ante lo cual el violento comenzó a gritar y proferir amenazas: "¿Viste que yo te dije? Te voy a matar", la amenazó a la vez que la tomaba del cuello. Luego sacó un revólver, la empujó y disparó. La hirió gravemente en abdomen y cabeza. Regresó a su casa e intentó suicidarse, pero el proyectil solo le rozó la nuca. Fue acusado y le dictaron prisión preventiva por cuatro meses. A ella, tras diez días internada en grave estado en el hospital Castro Rendón, le dieron el alta médica.
Las estadísticas hablan por sí solas. La Justicia debe hallar la forma para que no vuelvan a repetirse. Aunque según pudo conocer LMNeuquén, a la fecha hay varias mujeres en Código Rojo, es decir, que son posibles víctimas de femicidio. Son muchos los interrogantes que deben hacerse desde los distintos organismos judiciales y sociales. ¿Es posible frenar un femicidio? ¿Es posible evitarlo? ¿Qué medidas de protección tienen las mujeres? ¿Se utilizan todas las medidas cautelares que estipula la ley? ¿Quién controla que esas medidas se cumplan?
También creo que el debate debe pasar por la escuela, la casa, la familia. La violencia machista debe erradicarse de raíz. Para ello es necesario hablarlo como sociedad. Cuando una mujer denuncia ser víctima de violencia de género, por lo general ya la viene padeciendo hace rato e incluso a veces no lo hace porque no sabe si tendrá las respuestas necesarias para ser protegida de su agresor.
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